Soy almeriense, de 1987, y, como primer ganador del concurso ‘MasterChef’, acabo de publicar un libro con los platos que preparé durante el programa. ‘Las recetas de Juan Manuel’. Por Virginia Drake

XLSemanal. Lo veo más delgado que cuando ganó el concurso.

Juan Manuel Sánchez. Cuando entré en MasterChef, estaba igual que ahora, pero allí engordé 12 kilos porque me dio por comer y comer.

XL. ¡Nada como la buena mesa! 

J.M.S. No, no. Fue por los nervios. Me entró mucha ansiedad y la pagué comiendo.

XL. ¡Anda que no lo criticó el jurado por el plato combinado que hizo al principio! Reconozca que era chungo.

J.M.S. Era feo, sí, pero muy sabroso. Es a lo que yo estaba acostumbrado, porque es lo que se trabaja en los chiringuitos de mi tierra. Pero ya me han refinado.

XL. Así que lo de la chuleta de cerdo con huevos y patatas ya es historia.

J.M.S. A la hora de trabajarlo, sí; pero en casa lo sigo haciendo porque me gusta. ¡Donde esté un entrecot con su huevo y su guarnición que se quite lo demás!

XL. Al probar los huevos escalfados con bacalao al pilpil que prepara, Berasategui lo llamó pata negra de la cocina

J.M.S. Me emocionó que me dijera eso uno de los mejores cocineros del mundo.

XL. Imagínese cocinando para Mariano Rajoy. ¿Qué le prepararía?

J.M.S. No sé qué le gusta, no lo conozco.

XL. Es gallego y le gusta la sobremesa.

J.M.S. Le haría un guiso de bogavante o un bacalao al pilpil, por ejemplo.

XL. ¿Y a Alfredo Pérez Rubalcaba?

J.M.S. Lo mismo. Así no dirían que a uno le di de comer mejor que al otro.

XL. Aprendió a cocinar con su abuela

J.M.S. Sí, se fue a París en los cincuenta a casa de una marquesa. Se encargaba de la lavandería y la cocina, y lo que aprendió nos lo enseñó a mi madre y a mí.

XL. Madre maestra y padre arquitecto. ¿Cómo le dio por los fogones?

J.M.S. Él quería que fuese arquitecto, pero le dije que solo pensaba estudiar cocina. Me prometió que me pagaría un curso, pero luego pasó lo que pasó

XL. ¿Y qué pasó?

J.M.S. Empezó la crisis y su trabajo bajó mucho. Y, al año, le descubrieron un linfoma. Ahí terminó todo. mi padre murió y yo me tuve que poner a trabajar.

XL. Trabajó entonces de camarero por horas. ¿Cuánto cobraba?

J.M.S. Ocho euros por hora. Entonces, mi hermano me animó a presentarme al casting de MasterChef

XL. Y el sueño se hizo realidad. del delantal de camarero a la chaquetilla de chef. ¿Ha cambiado mucho su vida?

J.M.S. ¡Claro! (sonríe). Para mí, todo esto es un sueño y le dedico el triunfo a mi padre, que no ha podido verlo.

Su desayuno. A pan y ¡leche! Cuando me levanto, no tengo mucha hambre. Lo único que puedo tomar a esas horas es un vaso de leche y, como mucho, una tostada o un poco de pan .