Es el actor intelectual de Hollywood. hiperactivo, provocador, atractivo e imprevisible, acumula cursos en la universidad, taquillazos y personajes de culto. Además, James Franco tiene tiempo para encarnar la nueva fragancia masculina de Gucci. Made to Measure. Lo entrevistamos en exclusiva en Milán.

Si hay algo que fascina y seduce de James Franco (Palo Alto, California, 1978) es su media sonrisa. Su carrera, con superproducciones y películas casi experimentales, es un reflejo de esa ambivalencia. Tiene fama de polémico su presentación de la ceremonia de los Óscar 2011 junto con Anne Hathaway le granjeó duras críticas por su frialdad. la más suave era que parecía colocado y de hiperactivo. interpreta, escribe cuentos, produce, dirige, pinta, rueda documentales, ha dirigido vídeos para R.E.M. y graba discos. Pero, además, estudia literatura inglesa en Yale, medios digitales en Rhode Island, escritura creativa en Houston y da clases en la Universidad de Los Ángeles. Su cabeza está en ebullición permanente. Cuando hablamos con él, no puede ocultar su cansancio. ha volado de noche desde Londres donde estaba rodando para llegar a tiempo a Milán a presentar la última fragancia masculina de Gucci, Made to Measure, y el documental The director, del que es productor, sobre la labor de la directora creativa de Gucci. Frida Giannini.

XLSemanal. ¿Cómo consigue compaginar todas esas facetas creativas tan distintas?

James Franco. Porque veo ciertas similitudes entre todas ellas. Mi voz como creador conlleva todas esas formas de expresión.

XL. ¿Le resulta difícil llevar la vida de un actor de Hollywood

J.F. [Me interrumpe] No, en absoluto.

XL. siendo al mismo tiempo profesor en la universidad y estudiante, con el rigor y la seriedad que eso implica?

J.F. Bueno, no. Mi vida es muy agradable. Estoy muy agradecido. El hecho de estar en contacto con la universidad supone un equilibrio muy bueno con la intensa vida de Hollywood. Pero no odio Hollywood.

XL. ¿Qué es el éxito para usted?

J.F. Por encima de todo es ser capaz de trabajar en el tipo de productos en los que quiero. Poder seguir adelante en lo que de verdad me interesa, independientemente de que funcione o no en taquilla, del dinero, de las críticas Es lo único que pido.

XL. ¿Se ve como una especie de enfant terrible de Hollywood?

J.F. [Largo silencio, suspiros]. No, no, porque todo lo que hago no lo hago porque quiera ser provocador. Simplemente lo hago porque me interesa. Lo único que quizá provoca que me consideren un enfant terrible es que no dejo que me atrapen las expectativas o lo que la gente piensa que un actor debería hacer. Es lo último que quiero. sentirme atado.

XL. Parece que le interesa especialmente la relación entre la ficción y la realidad En sus escritos se mezclan episodios y personajes reales con otros ficticios.

J.F. Sí, me interesa enormemente.

XL. ¿Puede explicarme por qué?

J.F. Creo que todos, en un grado u otro, somos actores, fingimos. Todas esas fotos que la gente pone en Facebook en el fondo son máscaras. Todo es una interpretación de algún tipo, incluso los sentimientos y las emociones auténticos son una forma de actuación, están tamizados por lo que los demás ven de nosotros. Es un tema que me fascina porque tiene infinitas posibilidades para explorar, lo cual me inspira mucho como creador.

XL. ¿Cómo nació la idea del documental The director?

J.F. Me interesa mucho el proceso creativo. The director trata sobre la creatividad en la moda. Me interesaba averiguar cómo se gestiona ese proceso, que es a la vez artístico y práctico. Le pedí a Frida [Giannini] seguirla en la creación de una colección y le pareció fantástico.

XL. ¿Diría que la relación que mantiene con Gucci se podría calificar como de sex-appeal intelectual?

J.F. Sí, creo que puede haber algo de eso. Frida nunca me ha dicho quiero que estés ahí y poses de esta manera . Lo que le interesa es la persona que soy. Alguien creativo, con muchos proyectos. Por eso es una casa y un equipo a los que les estoy muy agradecido.

El hombre del descapotable

Un tipo vestido de esmoquin contempla Los Ángeles desde el mirador del hotel Sunset Tower de Hollywood. Sus recuerdos lo llevan hasta una noche de verano en la que conduce por Mulholland Drive Así empieza el spot de la última fragancia masculina de Gucci, protagonizado por James Franco. Made to Measure pretende ser el reverso masculino de Gucci Première, la fragancia femenina de alta costura de la casa. Una masculinidad elegante, refinada y segura de sí misma para la que Gucci ha creado una composición especiada y oriental, fresca y opulenta. El frasco lleva esmaltada la firma del fundador, Guccio Gucci, y cada tapón ha sido pintado a mano y elaborado de forma artesanal. Made to Measure, 90 ml, 85 euros.