Lourdes Montes estrena matrimonio con Fran Rivera, casa en el corazón de Sevilla y un nuevo trabajo como diseñadora de vestidos de novia. Y también se estrena delante de las cámaras, maquillada por Giorgio Armani Beauté, y nos cuenta cómo será su primera Navidad de casada.

Llega con puntualidad británica a su cita con XLSemanal. Es la primera vez que posa para un reportaje de moda tras su boda con Fran Rivera, en septiembre, y una de las escasas ocasiones en las que ha concedido una entrevista personal. Puede que esté nerviosa, pero no se le nota. Accesible, cálida y simpática, Lourdes Montes disfruta con el maquillaje de Giorgio Armani Beauté y curiosea entre los looks de fiesta, sobrios y discretos como ella, mientras nos habla de su casa, de su nueva vida de casada y de cómo piensa celebrar esta Navidad.

XLSemanal. ¿Cómo se lleva eso de pasar de ser una persona anónima a estar rodeada de fotógrafos y que todo el mundo opine de ti?

Lourdes Montes. Al principio lo llevaba muy mal, pero luego aprendes a no leer y a no ver la televisión porque, si no, te amargas. todo el mundo opina, sienta cátedra y conoce tu vida mejor que tú misma. Cuando estás fuera y ves la tele, no te das cuenta de la cantidad de cosas que se dicen que no son ciertas. Ahora, por ejemplo, se supone que estoy embarazada. Y no, no lo estoy, pero lo estoy deseando. A Fran, como ya tiene a Tana, le gustaría un niño. A mí me da igual, como queremos tener dos, no tengo preferencia.

XL. Son sus primeras Navidades de casada. ¿Cómo las va a celebrar?

L.M. Nochebuena es el día más importante del año para mí. Lo paso con toda la familia por parte de mi madre. Fran ya vino el año pasado y le encantó. Nos reunimos en casa de mi madre y preparamos la cena entre todos, cada uno lleva algo. Nos hace ilusión repetir cada año el mismo menú, es una tradición. Somos muchos y es mejor no experimentar. Lo organizamos tipo bufé. ponemos la comida en una mesa muy grande y los cubiertos, los platos, los vasos, las servilletas en otra. Prefiero los manteles blancos porque puedes combinarlos con cualquier cosa y siempre quedan bien. Este año pondré bajoplatos dorados y copas azules. Sacamos las guitarras desde primer momento y todo el mundo hace algo. canta, baila, cuenta chistes Y hacemos un amigo invisible muy especial porque los regalos son disfraces, y todos nos ponemos lo que nos han dado.

XL. ¿Qué hay que hacer para crear ese buen ambiente y que todos disfruten?

L.M. La suerte que tenemos en mi casa es que todo el mundo se lleva bien; pero creo que la clave está en ir con buen ánimo, con ganas de estar a gusto y no fastidiar al de al lado si te llevas mal. También es importante intentar que todos se sientan como en casa, no como invitados. Me gustan que las reuniones sean muy distendidas y sin mucha formalidad.

XL. Imagino que también le prestará una atención especial a la decoración

L.M. Este año voy a decorar toda la casa. Tenemos un misterio antiguo, pequeñito, que compró Fran hace mil años, y pondré un árbol gigante. Me gusta muchísimo adornar las lámparas de techo con estrellas de todo tipo y de distintos tamaños y colores. doradas, transparentes, blancas Y, por supuesto, muchas velas y muérdago en la escalera. Funciona muy bien poner velas en jarrones de cristal transparente, llenos de sal, combinadas con algún detalle en rojo.

XL. ¿Cómo recomendaría a una persona que se vista en función de si es anfitriona o invitada?

L.M. En una cena de Navidad, todo el mundo sabe que tiene que ir bien vestido. La invitada nunca debe superar a la anfitriona, debe ir elegante pero sin destacar demasiado. Creo que un pantalón de terciopelo negro o burdeos o un vestido negro con unos buenos pendientes nunca fallan. Y si eres anfitriona no te vas a poner un traje largo con cola, pero que se note que estás haciendo algo distinto, que le estás dando importancia a esa fiesta. Y los hombres, en mi casa, van con chaqueta y corbata, muy guapos todos.

XL. ¿Ha notado mucho cambio en comparación con su vida de soltera?

L.M. Prácticamente vivíamos juntos, así que no ha sido un cambio tan radical como si me hubiese ido de casa de mi madre. Pero la verdad es que sí. me siento como más mayor, con más responsabilidades, aunque en realidad sigan siendo las mismas. Como unión de los dos, siento una sensación de continuidad, de largo plazo, más que cuando éramos novios.

XL. ¿Qué fue lo mejor de la boda?

L.M. La ceremonia. Fue preciosa, muy distinta; hubo mucha participación por parte de los invitados. unos contaron alguna anécdota, cantaron unos amigos Y, la verdad, cuando llegué y vi a todo el mundo con la chistera y las pamelas, tan guapos, parecía que estaba en otra época.

XL. ¿Cómo es su casa?

L.M. Nos hemos comprado un dúplex en el centro de Sevilla y hemos estado más de un año de obras. No es muy grande, pero para los tres está estupendo. La decoración tiene muchísima mezcla para conseguir un punto intermedio, porque Fran es muy clásico y a mí me gusta más lo moderno. Hay muchas cosas que ya teníamos y otras muchas que nos han regalado; fotos por todas partes y objetos relacionados con el toro, claro. Es muy personal, cada cosa está por algo. Por ejemplo, en nuestro dormitorio no hay nada, es todo blanco, tiene un gran ventanal que da al Alcázar, y tiene una vista tan bonita y una luz tan preciosa que no he puesto ni cortinas.

XL. Ha cambiado su trabajo de abogada por el diseño. ¿Qué nos puede contar de esta nueva etapa?

L.M. Hice Derecho por eliminación, nunca me gustó. Lo que pasa es que trabajaba en un ambiente muy bueno; tenía unos compañeros estupendos, la verdad, y por eso he aguantado más, pero estaba deseando cambiar. A mi hermana también le gusta la moda Total, que yo llevaba años con esta intención y al final ha llegado el momento porque no tengo niños, cuento con bastante tiempo, mi heestá acabando la carrera y lo podemos hacer juntas. Hemos empezado poquito a poco, muy humildemente, dando clases en Sevilla. La idea es montar un estudio de vestidos de novia.

XL. ¿De dónde le viene esa inclinación por la moda nupcial?

L.M. Mi abuela tenía un taller de trajes de novia y de gitana, y yo me he pasado tardes enteras allí haciendo faenitas. Me encanta el mundo de las novias, diseñar otras prendas me parece complicadísimo.

XL. ¿Cómo es volver a dar clases después de tantos años?

L.M. Pues me ha costado al principio, no te creas, pero son clases muy personalizadas; estoy aprendiendo muchísimo y tenemos unos profesores muy buenos. Me estoy centrando en el dibujo, porque es importante para plasmar lo que tienes en la cabeza; la gestión de moda, que es fundamental; y los textiles. ver dónde encontrar telas que nadie tenga, cómo te va a funcionar un tejido Para poner en marcha el estudio estamos formando un buen equipo, con profesionales estupendos que llevan muchísimo tiempo en esto. Queremos hacer costura a medida, personalizada.