Tengo 36 años. Soy periodista y escritor. Acabo de publicar mi quinta novela, ‘El paciente’. La anterior, La leyenda del ladrón, fue un éxito de ventas que se tradujo a más 40 idiomas.

XLSemanal. Un psicópata rapta a la hija del neurocirujano que va a operar al presidente y amenaza con matarla si este se salva. Con un argumento así, ¿no estaría pensando en Rajoy?

Juan Gómez-Jurado. No, no [ríe]. Con lo mal que trata Rajoy a los médicos, si hubiese ambientado la novela en España no habría durado ni dos capítulos.

XL. ¿Hay mucho psicópata suelto?

J.G.J. Solo en Madrid, más de 500. Pero aquí no asesinan a gente; acaban en los consejos de dirección de las empresas.

XL. Y algunos escribiendo novelas

J.G.J. ¡Exacto! [ríe]. Hay cosas mías en cada personaje; me he metido en la piel de cada uno para escribir esta historia.

XL. ¿Se parece más al psicópata o su ego es como el del neurocirujano?

J.G.J. Me parezco a ambos. Trabajando, tengo mucho ego, necesito creerme que voy a hacer algo de puta madre. Como persona, estoy lleno de inseguridades.

XL. Yo no me fiaría de un hombre que empatiza con un asesino tan cruel.

J.G.J. Yo tampoco [ríe]. Puedo describirte con total precisión cómo asesinar a una persona y, si quisiera matarte, probablemente no se enteraría nadie.

XL. ¡Vaya por Dios!

J.G.J. Pero eso no significa que lo vaya a hacer Solo quiere decir que soy muy bueno imaginándomelo.

XL. Eso no me tranquiliza mucho, sobre todo por las dos noches de insomnio que llevo tras leer su libro

J.G.J. Eso es música para mis oídos. No puedo rendir cuentas por la cantidad de ojeras que la gente lleva al trabajo ni por la cantidad de paradas de metro que se pasan de largo. ¡Que no lean mis libros!

XL. ¿Es verdad que mientras escribía El paciente se enteró, a sus 36 años, de que fue adoptado de niño?

J.G.J. Sí. Descubrí cosas que han afectado a la escritura y me han hecho plantearme quién soy y de dónde vengo.

XL. Hasta el punto de que dejó de comer y de dormir y cayó enfermo.

J.G.J. Me bajaron las defensas y llegué a encontrarme muy mal. Me obsesioné con la historia y llegué a identificar a la niña secuestrada con mi propia hija.

XL. Dice que cada una de sus novelas tiene más de 16.000 horas de trabajo y que esta la ha reescrito cuatro veces. Trabaja más barato que una asistenta

J.G.J. Sí [ríe], pero gano más porque trabajo más que ellas. Yo me dejo las narices y el alma en cada libro.

XL. Por cierto, en su libro no hay sexo.

J.G.J. La historia dura 63 horas y han secuestrado a la hija del cirujano ¿Dónde demonios meto un polvo?

Su desayuno. Un cacao caliente con galletas untadas con mantequilla y mermelada de melocotón. Luego, cuando leo o escribo, me inflo a panchitos, kikos y refrescos .