Pantalón ‘rocky’, peto ancho y sandalias ‘birki’s’. La moda se descuelga esta temporada con tendencias difíciles de combinar con el día a día. Descubre cómo llevar las prendas más arriesgadas de la primavera sin perder un ápice de elegancia.

A veces, las pasarelas se empeñan en poner de moda prendas imposibles, y esta primavera/verano de 2014 promete ser de las difíciles. ¿La razón? El sporty chic, una tendencia que convierte piezas estrellas del estilo deportivo en prendas it e insiste en que las llevemos incluso a la oficina. Hemos seleccionado tres tendencias de esas que, como poco, dan miedo. Los pantalones rocky, las sandalias tipo Birkenstock y el peto vaquero. Y que, además, son fashion. Antes de que te dejes llevar por un ataque de pánico, te demostramos que se pueden llevar con dignidad y que, imposible, no hay nada. Y, si no, que se lo digan a algunas de las it girls más internacionales, como Alexa Chung, Coco Rocha o Leighton Meester.

1. Los pantalones tipo “rocky”

Si hay una prenda deportiva por excelencia esa es, sin duda, el pantalón tipo rocky, un superhit de los ochenta que puso de moda la película Rocky. ¿Que por qué los diseñadores se empeñan en que volvamos a llevarlos? Ese es un misterio de esos insolubles que pocos están llamados a resolver. Pero lo cierto es que se llevan y que es una de las prendas estrellas del sporty chic, una de las tendencias más fuertes de esta primavera. Así que intentemos verlo desde el lado positivo y busquemos una forma chic de llevarlo para que, si todavía no te atreves en la oficina, al menos sí en una cena informal durante este verano.

Cómo los llevo.

-Imprescindible. Buscar un pantalón que sea lo menos parecido posible al que llevarías al gimnasio. En cambio, búscalo con un toque lencero, en un tejido de seda, satinado o con detalles especiales, por ejemplo, bordados, pedrería o ribetes dorados o plateados.

-Riesgos. Empeñarse en llevar la versión más sport, la que se inspira en el calzón de boxeo, y, además, enseñarlo como si fueras un adolescente con calzoncillos de Calvin Klein. La consigna para darle el toque chic es justo la contraria. ocultarlo en la medida de lo posible.

-Llévalos con una camisa de manga larga, de inspiración masculina o muy girlie, con un estampado de flores o detalles transparentes, pero siempre muy elegante. Recuerda que debes huir de cualquier prenda o accesorio que refuerce su lado deportivo. Un plan B también puede incluir una sudadera, a condición de que sea deluxe, es decir, con pedrería o encaje, al más puro estilo Alexa Chung. Y recuerda que, en cualquier caso, elijas camisa o sudadera, siempre debe tapar, al menos, la mitad del pantalón.

-Y remátalos. En cuanto a los accesorios, la tendencia manda que se lleve con taconazos, pero también es lícito calzado plano como sandalias o bailarinas. Y en cuanto al bolso, es perfecto uno pequeño, cruzado en bandolera y con cadena o una cartera de mano en versión maxi.

2. Las sandalias “birki’s”

Sí, justo, esas sandalias que los turistas alemanes se empeñan en llevar con calcetines o que alguna vez has tenido en tu armario veraniego y que, al ponértelas, has pensado que parecían ortopédicas. Pues bien, justo esas son uno de los calzados it de la temporada. ¿Por qué? Porque así lo dictan firmas como Marni o Stella McCartney. Pero por una vez que lo fashion y lo cómodo coinciden no vamos a perder la oportunidad de aprovecharlo. Así que hazte con unas y conviértelas en tu uniforme de verano.

Cómo las llevo.

-Imprescindible. Tienes dos opciones. o buscar la clásica birki plana en tonos naturales o decidirte por un toque de color, por ejemplo, flúor. También puedes optar por la opción con plataforma, admitida y destacada nada menos que por Marni. Lograrás crecer un par de centímetros, de esos básicos que te estilizan, y es perfecto para quienes no se acaban de ver con un calzado demasiado plano.

-Riesgos. Sin duda es un accesorio muy casual, por eso debes tener cuidado de no pasarte Lo más fácil es elegirlas con algún print o detalle que eleve su lado chic.

-Llévalas con unos pantalones rectos y largos hasta el tobillo, que dejen asomar un trozo de piel para que ayuden a estilizar la figura y que eviten el momento fraile. Y cuando empiece a apretar el calor, prueba a combinarlas con faldas de vuelo a media pierna. Si eres especialmente fashion, prueba a llevarlas con falda lápiz y beisbolera, la opción más trendy y cool del momento.

-Y remátalas. Con accesorios de clarísima inspiración casual y relajada, como, por ejemplo, bolsos tipo shopper de tela o de materiales naturales, o carteras de mano de tamaño grande y acabados pulidos, como dorado o plateado. La actriz Leighton Meester demuestra que las birki’s pueden con todo.

3. El peto vaquero

No estiliza, es una de esas piezas andróginas por excelencia y, sin embargo nadie sabe por qué, los diseñadores se empeñan desde hace un par de temporadas en meternos el peto vaquero por los ojos y los escaparates. Así que nos hemos empeñado en una misión casi imposible. llevarlo a la oficina.

Cómo lo llevo.

-Imprescindible. Si quieres probar la experiencia, tienes que buscar uno que te guste especialmente, que quede amplio sin que parezcas un saco de patatas. Conviértelo en una prenda especial, de esas que te pones alguna vez, cuando te sientes con el día arriesgado y quieres darle a tu imagen un toque muy fashion. Si no, es mejor abstenerse y reservarlo para el fin de semana.

-Riesgos. Uno, llevarlo a menudo; no lo hagas y así evitarás convertirte en la del peto . Dos, si pasas de los 30, la versión casual, con Converse y camiseta, puede atética Es mejor que intentes darle un toque lady, dentro de lo posible.

-Llévalo con Una blazer bien estructurada, de clara inspiración sastre, cuanto más seria mejor, y añádele una camisa blanca debajo, cerrada hasta el último botón. Y no olvides darle al menos una vuelta al bajo. Si tras probar el look no te atreves, añade un cárdigan bajo la blazer que oculte la parte de arriba.

-Y remátalo. Un buen bolso y unos tacones altos te darán el toque de seriedad necesario para llevarlo a la oficina, por ejemplo, un viernes. Súmale un truco más. un cinturón fino, por ejemplo, dorado, para darle el toque chic.