Mientras cuenta los días para la llegada de su primer bebé, la actriz, de 37 años que estrena en junio la película ‘Perdona si te llamo amor’, asegura que esto del embarazo no es ni tan divino ni tan esclavo como lo pintan.

Decidió dar la noticia durante los premios de cine Gaudí y convirtió su desfile por la alfombra roja en un anuncio de embarazo “al estilo Beyoncé”. el día anterior había prometido sorpresa vía Twitter y se presentó con un vestido ajustadísimo. Así no necesitaba dar más explicaciones , asegura Irene Montalá, la actriz que vio disparada su fama tras protagonizar series como El internado o El barco. Ahora estoy centrada en el nuevo miembro de mi tribu, que llegará en junio , comenta, mientras añade que en esto del embarazo hay mucha ñoñería y que gurús, ni en pintura.

XLSemanal. ¿Sigue trabajando o ya ha decidido parar?

Irene Montalá. Me lo estoy tomando con mucha calma. Tengo varios proyectos por estrenar, así que estoy tranquila. En junio llegará al cine la adaptación del libro Perdona si te llamo amor, de Federico Moccia.

XL. ¿En junio? Igual no le viene bien asistir al estreno

I.M. A lo mejor me lo pierdo, sí [se ríe]. De todas maneras necesitaba un parón. Llevo un año tremendo de pérdidas y quiero vivir esto de verdad.

XL. Dicen que los niños vienen sin libro de instrucciones, pero lo cierto es que hay mil manuales publicados.

I.M. Es que los libros acompañan mucho porque, en el fondo, son los únicos que nos aguantan tanto monotema [se ríe]. Pero me ha costado mucho dar con alguien que hable el mismo idioma que yo. Hay una parte muy ñoña en todo esto.

XL. Y mucho gurú quizá.

I.M. Sí, sí, absolutamente, he visto una sobredosis de información. Creo que a las embarazadas nos tienen como en una burbuja en la que parece que todo es maravilloso y, bueno, hay una parte de verdad, pero falta un poco de realismo. No me vendáis la moto, no es ni tan chulo ni tan malo. A veces es divino y a veces es un poco pesado, sobre todo para mujeres que estamos acostumbradas a una vida muy activa.

XL. ¿Cuáles son sus preocupaciones?

I.M. No tengo demasiados miedos. No me asusta el parto y, con respecto a la lactancia, me encantaría poder dar el pecho a mi hijo, pero no estoy obsesionada con nada. Hay mujeres que no pueden dar de mamar o que no quieren, y están en su derecho. Igual que las que no quieren tener hijos, que por ser mujer no tienes por qué ser madre.

XL. ¿Han cambiado mucho sus rutinas de belleza?

I.M. Bastante. Sobre todo hidratación, para que no me salgan estrías, y protección solar para evitar las manchas. Luego hago yoga, pilates y ejercicios de suelo pélvico de preparación al parto. Creo que no puedes pretender correr una maratón en un día si no has practicado antes.

XL. Y en la alimentación, ¿mira con lupa todo lo que come?

I.M. Qué va. Yo ya había pasado la toxoplasmosis, con lo cual he podido comer jamón y casi de todo. Estoy teniendo un embarazo maravilloso, nada me sienta mal Y esto tiene su parte buena y su parte mala, porque he cogido mucho peso en poco tiempo.

XL. ¿Ha invertido mucho en ropa de embarazada?

I.M. Para nada. He sido consciente desde el principio de que esto es por un periodo corto. He tirado mucho de camisetas de mi novio.

XL. ¿Y ha encontrado ese momento zen del embarazo donde todo cobra una importancia relativa?

I.M. Sí, casi desde el principio. Es como si estuvieras protegida de grandes emociones. Te da la sensación de que todo está bien y de que las cosas malas tampoco lo son tanto.