Nadie luce un bikini como ella. Kate Upton ha triunfado como modelo sin haber pisado una pasarela. Un sensual baile que arrasó en YouTube la catapultó a la portada de ‘Sports Illustrated’ y la elevó a la categoría de mito sexual. Ahora ha dado el salto al cine.

Solo tenía 17 años cuando aterrizó en Nueva York desde Florida, pero Kate Upton ya sabía lo que quería y, sobre todo, cómo conseguirlo. Después de acosar con llamadas a la agencia IMG, hogar de modelos como Kate Moss o Gisele Bündchen, Upton los convenció con un argumento de peso. sabía que, si quería ser modelo, primero tendría que convertirse en una celebrity. Pero quería hacerlo a su manera. no le interesaba la pasarela (ni al mundo de la pasarela, obsesionado con la talla cero, le interesaba ella) ni ser un ángel de Victorias Secret.

Su meta era otra. quería ser portada de Sports Illustrated. Un vídeo de YouTube en el que Upton bailaba de forma sinuosa durante un partido de baloncesto obró el milagro. Así es como, hace tres años, Upton se convirtió en la primera modelo viral. La recompensa fue la que ella había soñado. ocupó la portada de la edición de bañadores de Sports Illustrated dos años consecutivos y protagonizó las cabeceras de moda de medio mundo. En tres años, Upton ha reinventado el concepto de supermodelo. no tiene nada que ver con las inalcanzables top de los noventa (ella tiene más de un millón de seguidores en Twitter) ni tampoco con las modelos esqueléticas y tristonas que dominan las pasarelas desde hace una década.

Upton es risueña, vital, voluptuosa, no vive esclavizada por la dieta y no quiere seguir el camino preestablecido. De hecho, ahora también aspira a ser actriz. Después de un par de pequeños papeles, No hay dos sin tres es su primera película importante en Hollywood. En ella interpreta a la amante de un hombre casado (con Leslie Mann), que a su vez tiene otra amante (Cameron Diaz). El enredo comienza cuando las tres unen fuerzas para vengarse. Con el pelo recogido en una coleta, una chaqueta blanca, vaqueros y taconazos, Kate Upton no aparenta sus 22 años recién cumplidos. El look sobrio le hace parecer mayor. Pero su discurso sí es el de una veinteañera. Upton solo quiere divertirse. Y lo está consiguiendo.

XLSemanal. Este es su primer papel importante en Hollywood. ¿Con qué se queda de la experiencia?

Kate Upton. Tanto Cameron [Diaz] como Leslie [Mann] fueron muy amables conmigo. Desde que pisé el plató, sentí que podía cometer un error o hacer el tonto sin que nadie me juzgara. Cuando terminábamos de rodar, nos íbamos a cenar juntas y hablábamos durante horas. Las considero unas de mis mejores amigas.

XL. Cameron Diaz tenía su edad cuando rodó La máscara y también fue modelo antes que actriz

K.U. Yo ni si quiera sabía que ella había sido modelo. Cuando lo descubrí, me hizo enamorarme más aún de ella [se ríe]. La forma en la que Cameron ha dirigido su carrera es una inspiración para mí. Me dio muchísimos consejos, pero sobre todo he aprendido observando lo amable, humilde y dulce que es con todo el mundo.

XL. ¿Aspira a tener una carrera como la suya?

K.U. Sería un honor, pero ya veremos qué ofertas tengo y me gustan.

XL. Su personaje tiene una aventura con un hombre casado. ¿Cómo logró conectar con ella?

K.U. Mis padres y mis abuelos todavía están casados. Para mí, el matrimonio tiene un significado muy importante. Y es ahí donde encontré la conexión con mi personaje. ella nunca hubiera tenido un affaire si supiera que él y su mujer aún estaban juntos. Y yo tampoco.

XL. ¿Cuándo empezó a interesarse por la interpretación?

K.U. Hace dos años empecé a tomar clases de interpretación. Eso me ha ayudado a acostumbrarme a tener una cámara delante todo el rato. Y ahora estoy a tope. ¡Me encanta!

XL. ¿Y se plantea dedicarse al mundo del cine en exclusiva?

K.U. Estoy muy contenta con mi carrera como modelo. Además, para mí la industria de la moda es casi como parte de mi familia; es donde he crecido. No querría irme de ella sin más.

XL. ¿Hay algo que le dé miedo de esta industria?

K.U. No. Para mí es una aventura. Empecé desde cero en la moda y fui escalando poco a poco. Y ahora me siento igual. estoy en el fondo y quiero subir. No me da miedo, me parece divertido. Escuchas historias horribles sobre gente que pierde el rumbo, pero por ahora ha sido fácil para mí. Quizá he llegado en el momento adecuado.

XL. Su escena corriendo en bikini por la playa ha dado la vuelta al mundo. ¿Teme que solo le ofrezcan papeles de chica sexy a partir de ahora?

K.U. El papel ya estaba escrito antes de que yo lo aceptara Pero soy de Florida. correr por la playa en bikini es mi vida. Para mí, es lo más natural del mundo.

XL. Entonces, ¿no le incomoda la etiqueta de sex symbol?

K.U. No me tomo a mí misma tan en serio. Cuando escucho ese tipo de cosas, me entra la risa.

XL. ¿Y usted cuándo se siente más sexy?

K.U. Cuando estoy en pijama viendo una película en el sofá de casa. Ese es mi momento más sensual [se ríe]. Creo que ser sexy es cuestión de actitud.

XL. ¿La gente tiende a subestimarla por su físico?

K.U. Cuando la gente te subestima, hace que todo sea mucho más fácil.

XL. ¿Y quién la juzga más. los hombres o las mujeres?

K.U. Al principio, las mujeres. Luego, de pronto, se pusieron de mi parte y los hombres empezaron a criticarme más. Pero trato de no prestar atención a lo que se dice sobre mí. Además, me encanta ser mujer. somos poderosas, sexys, fuertes, tenemos confianza en nosotras mismas y somos capaces de hacer cualquier cosa.

XL. ¿Cuáles fueron sus primeros pasos en el mundo de la moda?

K.U. Tenía 12 años cuando el ojeador de una agencia de modelos se fijó en mí durante un concurso ecuestre en el que competía. Pero yo easiado joven y mi madre dijo. ¡Ni hablar! [se ríe]. La idea germinó en mi cabeza y empecé a investigar sobre cómo convertirme en modelo. Quería probar suerte.

XL. Y tres años después ya estaba trabajando

K.U. Sí, empecé con 15 años. Era muy joven, pero estaba decidida a convertirlo en mi carrera. No quería tomar el camino tradicional porque el camino tradicional simplemente, no es tan divertido [se ríe]. Tienes que salvar algunos obstáculos.

XL. ¿Qué obstáculos?

K.U. Era un camino que nadie había hecho antes, porque yo no hacía pasarelas. Fue una cuestión de discutir con mi agente y explicarle que yo tenía razón y que quería hacerlo a mi manera.

XL. ¿Siempre tuvo esa autoconfianza?

K.U. [Ríe]. Pueda sonar raro, pero sí. Así es como mi madre nos educó.

XL. ¿Y ya se sentía guapa cuando era una adolescente?

K.U. ¡Ni siquiera me creo guapa ahora!

XL. Cuando no tiene que posar, ¿se pone lo primero que encuentra o es una fashionista practicante?

K.U. Me encanta la moda. Muchas veces busco mi confianza en aquello que llevo. Me gusta ir de shopping, pero no sigo las tendencias. Casi siempre voy ‘de uniforme’. vaqueros, unas buenas botas y una camiseta que me guste. Y me encantan los anillos.

XL. No parece el tipo de modelo obsesionada con la dieta.

K.U. Cuando empecé, era mucho más estricta conmigo misma, pero, después de cosechar cierto éxito, me di cuenta de que debía disfrutar un poco más de mi vida y divertirme. Si siempre estás concentrada en tu peso, eso es imposible.

XL. ¿Qué no falta nunca en su nevera?

K.U. Me encanta el sushi y soy adicta a las espinacas salteadas con queso feta fundido. Me podría alimentar exclusivamente de eso [se ríe].

XL. Veo que tiene un crucifijo tatuado en la mano. ¿Tiene algún significado?

K.U. Soy religiosa. Cuando trabajas como modelo, no puedes llevar colgantes con cruces; por eso decidí tatuármela. Quería tenerla conmigo.

XL. ¿Qué le gustaría estar haciendo dentro de diez años?

K.U. No lo sé. No hago planes a tan largo plazo. Últimamente, solo me he centrado en encontrar el próximo guion para otra película. En esta industria no existe un manual que se titule Cómo ser actriz o Cómo convertirse en estrella de Hollywood. Por eso, simplemente tienes que seguir el camino que se vaya abriendo delante de ti.