A mis 60 años sigo siendo el ‘rockero’ de siempre que protesta porque no le gusta lo que ve. Estoy de gira con el disco ‘Vergüenza torera’ y, el 27 de septiembre, presento en la plaza de las Ventas la antología ‘Una vida de rock’.

XLSemanal. A los siete años ya quería ser músico. Eso es tenerlo claro

Rosendo. No fue premeditado. Empecé a cantar en el coro del colegio con los curas y hasta hoy.

XL. Sin embargo, empezó una ingeniería ¿Qué pasó por su cabeza?

R. Mi hermano mayor estudiaba una y lo seguí, pero duré poco.

XL. Dicen que de mayor uno se calma un poco, pero con usted la teoría falla

R. Está claro [risas]. Sigo igual de incisivo porque la situación me supera. Incluso ha aumentado mi mala leche.

XL. Ha estado tres años en el dique seco, hasta sacar nuevo disco.

R. Es que ya no tengo la necesidad imperiosa de sacar un disco al año.

XL. En Vergüenza torera canta. Qué desilusión, qué mierda de país . ¿Es para tanto?

R. No, pero estoy bastante mosqueado. Lo digo en un tono irónico y de queja, porque a mí España me gusta mucho.

XL. ¿A quién recomienda tener vergüenza torera?

R. A los políticos de este país, que no tienen ninguna. Estamos retrocediendo en derechos y libertades 20 o 30 años.

XL. ¿Le anima algo la irrupción en política de Pablo Iglesias?

R. En principio parece un revulsivo, pero aún no lo tengo claro. Nos va a tener que convencer.

XL. También reniega de Madrid porque dice que ya no es lo que era

R. Echo de menos cuando era un chaval y se podía bajar a jugar a la calle. Ahora, Madrid me produce angustia.

XL. No se queje muy alto porque, como ha ocurrido en Sevilla, le pueden quitar la calle que le dedicaron.

R. Seguro que Ana Botella no sabe que tengo una calle con mi nombre. Yo no lo diría muy alto, por si acaso [se ríe].

XL. Por cierto, ¿no le dan mucho calor esos pelos tan largos y sueltos?

R. Sí, pero no me los voy a cortar porque me vería raro de otra manera.

XL. Solo ha tenido una novia, que hoy es su mujer. ¿Eso cómo se consigue?

R. No lo sé, son cosas que pasan. Supongo que eligiendo bien [se ríe].

XL. Con 60 años, muy pocos artistas siguen en la brecha. ¿Va a ser cierto que los viejos rockeros nunca mueren?

R. ¡Qué va! Los rockeros se mueren y algunos, hasta jóvenes. Lo que tengo es aguante y que no sé hacer otra cosa.

XL. ¡Pero si le han ofrecido participar hasta en tertulias políticas !

R. Paso. Sería muy ridículo. En esa situación se lo pasaría bien todo el mundo menos yo.

Su desayuno. Normalmente tomo un zumo de naranja, un café con leche y una magdalena. Pero, cuando puedo, bajo al parque y, en un bar, me tomo un café con leche y unas porras .