Tiempo de preparación. 3 h y 30 minIngredientes para. 4 personas

Ingredientes Para la panna cotta. 550 g de nata, 85 g de azúcar, 1 hoja de gelatina y la piel de 2 limones. Para el jugo de fresas. 250 g de fresas y 25 g de azúcar. Para acabar. 100 g de fresas, 100 g de jugo de fresas y hojas de menta.

Elaboración. Del jugo de fresas. se lavan, secan y cortan en cuartos las fresas. Se ponen en un bol, se les agrega el azúcar y se las cubre con film, al que se le hacen unos hoyos con una puntilla. Se cuecen las fresas al baño maría, a fuego bajo, 30 minutos. Se vierten a un tamiz y se escurren sin que se aplasten. Se reserva el jugo obtenido y se enfría. De la panna cotta. se coloca la nata en un cazo y se lleva a ebullición. Se añade la piel de los limones, se cubre con film y se deja infusionar 30 minutos. Se cuela y se vuelve a calentar. Se añade el azúcar y se mezcla para disolver. Se agrega la gelatina, antes hidratada en agua fría y, con la nata ya tibia, se mezcla con la túrmix para obtener una crema lisa, que se vierte en los recipientes. Se refrigera 2 horas. Acabado y presentación. se cortan las fresas en dados. Se mezcla con el jugo de fresas y se vierten sobre la panna cotta fría. Se decora con una hojita de menta y se sirve.

Mis trucos

Hay que utilizar la cantidad justa de gelatina, con cuidado de no abusar para que no llegue a ser demasiado elástica, con textura de caucho. ¿Un buen truco? Enfriar la panna cotta sobre hielo hasta que empiece a cuajar.

Paso a paso

1. Se agrega el azúcar a las fresas ya cortadas. Se las cubre con film y se cuecen al baño maría.

2. Se Vierten las fresas a un tamiz y se escurren sin que se aplasten. Se reserva el jugo.

3. Se cuela la nata ya hervida e infusionada con las cáscaras de limón y se vuelve a calentar.

4. Se vierte finalmente la crema creada con la nata mezclada con la gelatina en la túrmix.

Reinos de Humo Por Benjamín Lana

Ratones y princesas

Cocinillas y aficionados vamos a los restaurantes a disfrutar comiendo. Lo importante de nuestra afición empieza en la cocina y termina en el plato y en sus alrededores (vino y pan). La experiencia gastronómica para los de nuestra subclase arranca y acaba en los sentidos del gusto, el olfato y la vista. Pero hay otro grupo asiduo a los comedores para los que el ambiente que ha recreado el decorador y quiénes son o pueden ser los vecinos de mesa es más importante que el punto de cocción de la merluza. Todos conocemos sitios que son para ver y ser vistos, lugares bonitos, elegantes o radicalmente modernos. Cada mes abren y cierran docenas de ellos que tuvieron listas de espera durante los primeros meses y que se vacían en cuanto surge otra novedad en la calle de al lado. ¿Qué sitio está de moda ahora en Madrid? , me preguntan a menudo. ¿Perdón? Y tengo que hacer un esfuerzo para saber si tal o cual está in porque no es algo en que me fije. No es que prefiera lo feo o tabernario, pero de primeras siempre pienso en casas de guiso y proyecto lento, de esos que pelean años contra viento y marea cocinando lo que sienten. Así que para que no me pillen desprevenido y poder aconsejar bien, he dividido los lugares que conozco en restaurantes para ratones y restaurantes para princesas. Que me piden un sitio bonito para celebrar el aniversario de bodas, me voy al hemisferio de sus altezas y sugiero. Que quieren un lugar auténtico y sin concesiones  entonces me relamo, sonrío, y les suelto un par de templos de mi agenda privada,  solo para ratones .

Próximo domingo. Carlos Maribona

el vino Finca Romaíla 2008. El primer vino de esta bodega boutique de Almonacid de Toledo se ha elaborado con syrah y toques de graciano, cabernet sauvignon y tempranillo. De color rojo picota, es suave y profundo en boca, refrescante, delicado y fácil de beber. Dotado de un largo final, se deja ver la buena labor del enólogo Joaquín Gálvez. 15 . J. L. RECIO