Plato principal

Tiempo de preparación. 2 horas 

Ingredientes para. 4 personas

Ingredientes. 9 carrilleras de cerdo (1 kilo), 2 zanahorias picadas (80 gramos), 3 cebollas picadas (375 gramos), 15 gramos de jengibre picado, 1 tallo de citronelle o limoncillo (15 gramos), 1 rama de apio picada (30 gramos), 1 cucharilla de harina (5 gramos), medio litro de vino chacolí, 100 gramos de leche de coco sin azúcar, 2,5 gramos de curri, 25 gramos de mantequilla, 15 gramos de aceite de oliva virgen extra, una pizca de sal y pimienta.

Elaboración. comenzamos picando el citronelle o limoncillo. Después, en una cazuela con el aceite de oliva a fuego vivo, marcamos las carrilleras, las retiramos y reservamos.Sudamos toda la verdura con mantequilla y aceite junto con el jengibre y el citronelle. Lo hacemos a fuego medio durante unos 7 minutos. Echamos posteriormente la harina, le damos unas vueltas a todo y mojamos el conjunto con el chacolí; incorporamos el medio litro de vino completo. Dejamos evaporar el alcohol durante 2 minutos más y añadimos el curri. Agregamos también las carrilleras y guisamos todo a fuego suave, con la cazuela tapada durante 1 hora y 10 minutos, aproximadamente.Pasado ese tiempo, echamos la leche de coco y seguimos cociendo una media de entre 20 y 30 minutos más, o hasta que consideremos que las carrilleras estén ya bien blandas.

Acabado y presentación. quitamos las carrilleras de la cazuela con mucho cuidado y trituramos toda la salsa. La pasamos después por un colador fino, volvemos a agregar las carrilleras para guisarlas otra vez durante unos 5 minutos más. Para terminar, rectificamos de sal y pimienta y lo servimos bien caliente de inmediato.

PASO A PASO

1. Se marcan las carrilleras de cerdo en una cazuela con aceite de oliva, a fuego vivo, se retiran y se reservan.

2. Se Echa la harina sobre la verdura antes sudada con mantequilla, revolvemos y agregamos el vino chacolí.

3. Se agrega la leche de coco a las carrilleras, que estarán ya guisándose con el curri, y seguimos cociendo.

4. Se pasa la salsa por un colador fino, tras haberla triturado en la cazuela. Se guisan las carrilleras otros 5 minutos.

EL VINO

Terras Gauda 2013. Este interesante blanco de la D. O. Rías Baixas complementa los aromas frutales del albariño con los florales de la uva loureiro y las notas balsámicas y de frutas exóticas de la caiño blanco. El resultado. un vino de gran estructura y volumen, cremoso. Excelente con mariscos, arroces y carnes blancas. 11,8 ¬.

Reinos de humo, por Benajamín Lana

Buenos propósitos

Les ruego me disculpen. Voy a hablarles de comida en uno de los domingos menos apropiados. La mayoría de ustedes se sienten culpables y piensan en cómo eliminar las consecuencias de los excesos más que en adorar a la diosa gula o a su primo Baco. Pero qué le vamos a hacer. A estas alturas de la vida es difícil corregirse en depende qué cosas. Hoy, me he planteado huir de lo original y proponerles buenos propósitos para el nuevo año. ¡Alguien tiene que contrarrestar la prédica de tanto dietista y personal trainer elevando a los altares el gimnasio y la lechuga! Si la vida y la Visa les permiten una vuelta por Perú este 2015, no lo duden. Y a la lista de maravillas del país añadan una cena en Central, el restaurante limeño de Virgilio Martínez, un joven chef que con una radical apuesta por lo local está aportando a esa gran cocina sin apellidos que llamamos ‘universal’. Déjense llevar y descubran ecosistemas remotos. Perciban sabores y texturas desconocidas que a la vez harán sentir a su paladar como en casa. Y si la cosa no da para tanto, vayan al restaurante Álbora, en Madrid, y prueben tres pedazos de jamón ‘ultra gran reserva’ Joselito y sientan qué ocurre con una pata del mejor ibérico cuando se ha curado cuatro años. O compren uno de esos vinos tintos que ya se hacen en Galicia o Asturias, donde las laderas se escapan y el sol no se enseñorea tanto, y descubran los sabores de variedades autóctonas que quizá les sean desconocidas. Fruta fresca y Atlántico. Consigan un buen libro dea si prefieren no engordar. Es un excelente modo de aprender y comer con la vista. Y tómense su tiempo y disfruten, hagan lo que hagan, así sea lo de las pesas o la lechuga. ¡Ay, la culpa!