Reinventarse o morir. El último salto mortal de la industria de la moda es la utilización de modelos que se salen de los cánones. ¿Provocación o tendencia? Estos son los protagonistas del cambio. Por Abigail Campos/ Fotos Cordon Press y Getty Images

Calvos, con enanismo, tatuados de arriba abajo o, simple y llanamente, feos. La agencia Ugly Models, con base en Londres, se dedica a conseguir para la publicidad caras nuevas que se alejan de la belleza clásica. Es una de las pocas agencias del mundo especializada en feos sin más. “Tenemos cuatro décadas de experiencia y vimos un hueco en el mercado creando un movimiento clave en la industria”, aseguran en su web, en la que se puede repasar el catálogo de gente rara y extrema con la que trabajan. Algunos son catalogados por ellos mismos como “Expediente X” , y otros han aparecido en el Libro Guinness de los Récords por cualquier motivo peregrino, como el hombre con 2520 piercings.

NEW YORK, NY - OCTOBER 25: Model Molly Bair attends Dior Beauty celebrates The Art of Color with Peter Philips on October 25, 2016 in New York City. (Photo by Nicholas Hunt/Getty Images for Dior Beauty)

Molly Bair. ‘Rara avis’. Orejas de soplillo, cejas gruesas, frente amplia, pecho plano Con todo eso, la agencia Elite ha convertido a esta adolescente en una estrella.

Uno de sus modelos estrella es Dell, con huecos en su dentadura, cuerpo enclenque y orejas de soplillo, fichado cuando trabajaba como mensajero al realizar una entrega en la agencia. Después de aquello, Dell ha sido ya imagen de Calvin Klein Jeans y también de perfumes Diesel. No es el único. Los modelos de Ugly Models han protagonizado otras campañas importantes, como la de MarkandSpencer y Levis, además de aparecer en cabeceras claves de la moda como Vogue.

Existen agencias especializadas en buscar modelos feos, como la británica Ugly Models

Esta pasión por modelos fuera de los cánones cada vez tiene más hueco en las pasarelas del mundo, por las que ya no es raro ver a figuras como Diandra Forrest o Shaun Ross, albinos ambos, que han desfilado para los diseñadores más importantes y han protagonizado editoriales de moda en las principales revistas.

Shaun Ross arriving at the TAO, Beauty & Essex, Avenue and Luchini LA Grand Opening held at the corner of Selma Avenue and N. Cahuenga Boulevard in Hollywood, CA on Thursday, March 16, 2017. (Photo By Sthanlee B. Mirador) *** Please Use Credit from Credit Field *** *** Local Caption *** 19829518Shaun Ross. Albino. Su infancia en el Bronx fue una discriminación constante por ser albino. A los 16 fue fichado por una prestigiosa agencia. Hoy trabaja para Ford y Alexander McQueen y sale en vídeos de Beyoncé, Katy Perry o Lana del Rey.

Actualmente, las caras de la moda ya no tienen por qué ser perfectas. La bella Winnie Harlow, que ya había trabajado para Nike, es hoy imagen de Desigual y ha convertido su vitíligo -una enfermedad degenerativa que afecta a la pigmentación de la piel- en un elemento de belleza. Y el estrabismo de la británica Moffy fue precisamente lo que la convirtió en la más deseada para Dior, Escada, Versace, Givenchy, Alberta Ferretti, Jean Paul Gaultier, Chanel o Marc Jacobs.

“Todo esto no son más que estrategias de provocación de la moda, la publicidad y la comunicación, para jugar a la sorpresa, la ruptura y el pensamiento divergente”, opina Paloma Díaz Soloaga, profesora de Reputación Corporativa de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid.

Para los expertos, se trata de una estrategia de provocación de la moda y la publicidad

Díaz Soloaga descarta que el movimiento responda a la convicción de crear una estética diferente. “Es cierto que las cosas han cambiado. la mujer negra tardó mucho en incorporarse a los desfiles, y hoy es una realidad. Eso sí que fue un cambio e incluso una conquista. Pero en este caso no es más que una herramienta para provocar”, añade.

Aunque no todo es vitíligo y estrabismo. También hay casos de modelos que no presentan peculiaridades físicas concretas, sino que simplemente son poco agraciadas si se las compara con Gisele Bündchen o Miranda Kerr. Y eso es lo que las convierte en objeto de deseo para algunas firmas.

MILAN, ITALY - FEBRUARY 20: Model Lily McMenamy walks the runway during the Fendi show as part of Milan Fashion Week Womenswear Autumn/Winter 2014 on February 20, 2014 in Milan, Italy. (Photo by Stefania D'Alessandro/Getty Images)

Lily McMenamy. Andrógina. Su madre es una célebre modelo. Su padre es tunecino. Con esa mezcla, Lily ha seducido a marcas como Chanel, Yves Saint Laurent, Marc Jacobs

Una de las caras menos convencionales del momento es la de Lily McMenamy, protagonista de la campaña de otoño-invierno de 2013 de Marc Jacobs y modelo de pasarela de Chanel y Saint Laurent. El mismo caso es el de la inquietante Molly Bair, gran frente, grandes orejas y rostro triangular, que ha desfilado también para Chanel, Dior, Loewe y Prada, una firma esta última que explota el feísmo de manera consciente, tanto en el diseño de sus colecciones como, por supuesto, en las modelos que las lucen y las anuncian. “Al elegir a ese tipo de chicas, Miuccia Prada logra que te fijes más en ellas y, por lo tanto, en la colección. Consigue tu atención más allá de las caras de las niñas, porque al final la belleza no es el equilibrio absoluto”, apunta la profesora Díaz Soloaga.

Alice Dellal at 'Can't Stop, Won't Stop, A Bad Boy Story' film screening, London, UK

Alice Dellal. Transgresora. Esta brasileña de origen iraquí ha hecho carrera con su mezcla étnica y su cabeza rapada.

Cabezas afeitadas como la de Alice Dellal, que fue musa de Karl Lagerfeld para Chanel, transexuales como Andreja Pejic, hombre considerado “una de las figuras femeninas más sexy del planeta”; cualquier estética que se salga de lo convencional triunfa. “Lo que manda es encontrar rostros singulares -reconoce David Cabaleiro, director de casting de la pasarela Madrid Fashion Show. En un proceso de selección prima lo diferente, y yo huyo de la uniformidad”.

Andreja Pejic - February 18, 2015 - The Cut and New York Magazine's Fashion Week Party held at Gramercy Park Hotel - Gramercy Terrace, NYC. (Photo by Nicholas Hunt/Patrick McMullan) *** Please Use Credit from Credit Field *** *** Local Caption *** 14854612

Andreja Pejic. Transexual. Este australiano de 23 años labró su fama desfilando con ropa masculina y femenina por igu pasado julio, sin embargo, anunció que, tras cambiarse de sexo, solo desfilará con ropa de mujer.

¿Y cómo se hace un casting de publicidad de personas ‘normales’, donde no se busca un rostro bonito o unas medidas perfectas? “No vale cualquiera. No se busca a un feo, sino a alguien que debe tener algo, alguna gracia. Nuestros brokers estudian cada día correos electrónicos con veinte propuestas de personas, y de todas ellas se rechaza a dieciocho y se escoge a dos, que son las que tienen unas características especiales, detalla Ángel Herrera, presidente de la Asociación Española de Agencias de Modelos y director de Salvador Models, agencia con una cantera de cerca de 4000 modelos en activo, desde niños hasta ancianos.

Los Angeles, CA - Diandra Forrest attends Forevermark #HOLDMYHANDFOREVER Social Project Event Launch at Highline Stages- Studio D. AKM-GSI November 17, 2014 To License These Photos, Please Contact : Steve Ginsburg (310) 505-8447 (323) 423-9397 steve@akmgsi.com sales@akmgsi.com or Maria Buda (917) 242-1505 mbuda@akmgsi.com ginsburgspalyinc@gmail.com

Diandra Forrest. Albina. Hay países donde ser albino es una maldición. No para esta neoyorquina. En su caso ha sido la llave de su éxito como modelo.

En People Agency, por su parte, han encontrado modelos poco o nada convencionales para importantes compañías y, según Isabel de Valicourt -gestora de cuentas de la agencia catalana-, buscan perfiles que sepan conectar con las personas de a pie. un albino para Ikea, unos hipsters para Coca-Cola o los ‘raritos’ de todo tipo para las campañas de A tomar Fanta. En sus archivos hay 40.000 modelos que van desde cuerpos y rostros de pasarela hasta otros muy distintos. “Nos piden personas con síndrome de Down, abuelos o recién nacidos para los anuncios. A excepción de las campañas en el mundo cosmético y farmacéutico, en las que aún se trabaja con modelos de pieles perfectas y caras dulces, en el resto ya no valen las bellezas rubias de las chicas diez. A la gente le llega más lo que cuente las personas normales y corrientes de la calle, con todos sus defectos”, asegura De Valicourt.