Las mujeres de 50 años son las nuevas reinas de la belleza. Tienen poder adquisitivo, son legión y saben muy bien lo que quieren. Las firmas cosméticas se han lanzado a crear fórmulas cada vez más efectivas para este mercado en expansión. La consigna. lo ‘sexy’ y los 50 casan bien. Por Carmen Olalla

Ninguna cumple ya los 50 y alguna sobrepasa incluso los 80, pero todas se han convertido en imagen de firmas de belleza y moda: Julianne Moore, Monica Bellucci, Elle Macpherson Dado que la belleza y la moda parecen estar claramente dirigidas al culto a la juventud, cuando una mujer que ya no cumple los 50 se asoma a una revista como ideal de la perfección, merece la pena analizarlo.

¿Las razones del revivir? Múltiples, pero hay una fundamental, y se llama demografía. Según la ONU, en este momento, una de cada cuatro mujeres tiene más de 50 años, pero en cinco años será una de cada tres; y en 50, la mitad de las mujeres del planeta. Sin duda, un mercado creciente y muy lucrativo. Y lo mejor. tienen un poder adquisitivo superior que veinteañeras y treintañeras, castigadas por sueldos que no llegan ni siquiera a mileuristas.

Así que, por fin, las firmas de cosmética -y poco a poco las de moda- parecen haberse dado cuenta de que no pueden vender sus productos a las mujeres maduras sin mostrarlas como son. Hasta ahora era casi un tabú. Pero no solo aparecen en las fotos, además lo hacen casi sin artificios. Helen Mirren  se negó a que la retocasen como imagen de LOrèal para el mercado británico; Joan Didion  no disimula sus arrugas para Céline; Charlotte Rampling  sale favorecida, pero sin grandes retoques, en su campaña para Nars; y Jessica Lange, todo un mito erótico en los ochenta, posa para Marc Jacobs Beauty. Las mujeres de más de 50, abandonadas hasta ahora a su suerte, se toman la revancha.

El club de las ‘swofty’

Es decir, single woman over fifty (‘solteras de más de 50’). Un neologismo que alude a mujeres muy atractivas que siguen siendo deseadas por el público masculino. ¿Entre ellas? Sharon Stone, Demi Moore o Andie McDowell. Un término que viene a sustituir a cougars (‘depredadoras’), aquel vocablo despectivo que designaba a mujeres maduras con novios o amantes mucho más jóvenes que ellas. Aunque, después de todo, ¿qué tiene de malo?

Los cambios hormonales se notan en la piel. ¿el arma? hidratación e hidratación.

En todo caso, para seguir estando estupenda a partir de los 50, conviene tener en cuenta los cambios que se producen en el cuerpo femenino. El descenso de la actividad hormonal debido a la menopausia afecta directamente al cutis. La piel pierde elasticidad, firmeza y luminosidad, debido al descenso de la producción de colágeno y elastina. A partir de los 60, la piel se hace cada vez más fina y frágil, casi como la de un niño. Necesita altas dosis de hidratación.

Operación despigmentar

Años de exposición a la luz solar y escasa protección hacen que la piel sea más propensa a las manchas y la hiperpigmentación. ¿El objetivo a partir de ahora? Despigmentar las zonas afectadas para devolver la homogeneidad y proteger con SPF pantalla total.

Cuidado con la exfoliación

Es cierto, eliminar las células muertas desde el interior es importante, pero hay que tener en cuenta que ahora la piel tarda más en recuperarse de cualquier agresión. Así que siempre es necesario utilizar productos muy suaves, una vez a la semana es suficiente y, a partir de los 60, una vez al mes. Y siempre conviene realizar una exfoliación suave y poco agresiva.

Los puntos débiles

El contorno de ojos y de la boca, el cuello y el escote son zonas que necesitan cuidados intensivos, prácticamente deberías considerarlas zonas cero. ¿Por qué? Porque son las más propensas a la flacidez, la aparición de pequeñas o grandes arrugas y a la pérdida de firmeza.

La clave, iluminar

Unificar el tono de la piel y optimizar la luz sobre el rostro para mejorar la belleza natural, pero sin dejar sensación de máscara ni de pesadez. Ese debería ser el objetivo de cualquier rutina de maquillaje. Para el maquillador internacional François Nars, “el mayor error es aplicar mucha cantidad o un tono incorrecto (muy claro o muy oscuro). La luminosidad natural de la piel debería destacar por encima del maquillaje”. ¿Y para refrescar la mirada? “Un toque de iluminador en la parte infraorbital del ojo refresca directamente la mirada”, asegura Moncho Moreno. Y atrévete con el labio rojo. La personalidad siempre es un punto a favor.

Tratamientos ‘antiaging’ 

Se considera que la fórmula antiedad ideal pasa por utilizar una crema antioxidante por la mañana, por ejemplo con vitamina C, seguida de una buena protección solar. La piel de las mujeres maduras es extremadamente delicada y contiene menos glándulas sebáceas que cuidan y reparan la piel del rostro, por lo que es más propensa a sufrir daños y cicatrices. “Arrugas, flacidez y el aspecto agrietado de la piel son las consecuencias”, asegura el doctor Brandt, dermatólogo de cabecera de multitud de celebrities; entre ellas, de Madonna. ¿Y por la noche? Se debe apostar por cremas que contengan ácido retinoico o retinol con alfahidroxiácidos, como el ácido glicólico, que ayudan a regenerar la piel. ¿Un aliado de moda? Los aceites faciales secos. Bastan unas pocas gotas para hidratar, proteger y nutrir la piel.

¡Y con el pelo! 

El principal problema, según Moncho Moreno, es la sequedad y la falta de densidad. El pelo cada vez se regenera más lentamente, por lo que se quedan zonas más despobladas y a la fibra capilar le cuesta más incorporar los nutrientes básicos como la keratina, que es la base del cabello . ¿Cómo combatirlo? Cepillándolo a diario para eliminar restos de laca o productos de acabado y aplicando una mascarilla una vez a la semana para hidratarlo. ¿Cuál es el principal error que se suele cometer a esa edad? “Cortar demasiado y recurrir a tintes murir las canas, ya que endurecen las facciones”. ¿Cuáles son los productos imprescindibles? “Un champú seco para no lavar tan frecuentemente, evitar el exceso de secador y planchas, aceite de argán o similar y vitaminas anticaída”.

Algunas recomendaciones

  • El pelo. El principal error es cortar demasiado el cabello y recurrir a tintes muy oscuros para cubrir las canas. endurecen las facciones.
  • Optimizar la luz. ¡Cuidado!, si te pasas con el maquillaje, te echará años encima. La clave es iluminar la piel. Debe resplandecer por encima del maquillaje. Tu arma. un iluminador.
  • Brazos a cubierto. Ni siquiera las mujeres más deportistas se escapan a este detalle. Los brazos siempre delatan la edad, así que mejor la media manga.
  • La ropa, sencilla. Pero, ojo, no estricta. Las prendas básicas son perfectas. Un suéter de un solo color y unos vaqueros son apuestas seguras. O un look monocolor.
  • Accesorios. Deja las faldas a medio muslo para las veinteañeras y céntrate en los accesorios que pueden añadir el toque excéntrico y sexy. Las manos. impecables.

¿Soy demasiado para ?

Si la pregunta es, ¿soy demasiado mayor para un escote de vértigo? La respuesta es sí. No se trata tanto de una cuestión de edad, sino más bien de estilo. Aprende a sacarte partido.

  • Apuesta por la sencillez. Unos vaqueros, un suéter negro, un trench y unos zapatos planos. Prendas básicas que, bien combinadas, pueden darte un aire de elegancia al margen de cualquier edad. Puedes añadir un toque fuerte en los complementos.
  • El largo, bajo la rodilla. O a la rodilla. Cualquier cosa que sobrepase esa altura es peligrosa.
  • Un toque masculino. Un traje de chaqueta o un esmoquin para ocasiones especiales te rejuvenecerán mucho más que cualquier vestido en tejidos tornasolados.
  • Imagen cuidada. Prohibido el descuido. El pelo, siempre reluciente y brillante; bien peinado. Las manos, perfectas. El cutis, hidratado Tu encanto está en esos detalles.
  • El toque excéntrico. En los complementos, te puedes permitir lo que quieras. Los básicos y la elegancia son importantes, pero también la personalidad. Date un capricho.
  • El blanco. Hazle un hueco a este color en tu armario Y recuerda. gran parte de tu encanto está en tu actitud. ¡Sonríe!