Soy sueca, del 74, y escritora. Llevo más de 15 millones de libros vendidos. Mi nueva novela, ‘El domador de leones’ (Ed. Maeva), se desarrolla otra vez en mi pueblo. Más asesinatos en serie

XLSemanal. De esta, la echan a palos de Fjällbacka su pueblo o le ponen su nombre a una plaza.

Camilla Läckberg. Ni lo uno ni lo otro. La única plaza ya tiene nombre, el de Ingrid Bergman, y los vecinos están contentos con mis libros. han hecho que el turismo crezca. Hay hasta guías que recorren los lugares de los crímenes. La gente se me acerca y me pide que en la próxima novela ponga un muerto en su jardín o me cargue a su suegra.

XL. ¡Todo sea por un minuto de gloria!

C.L. Sí, en Suecia nos encantan los asesinatos. somos muy morbosos.

XL. Esta vez, sus cadáveres aparecen sin ojos, sin lengua, con los tímpanos reventados Cuando escribe, ¿le sale el bicho que lleva dentro?

C.L. Sí, procuro soltar mi agresividad en mis libros. En mi vida, en cambio, soy bastante flexible y alegre. Y, depende de a quién le preguntes, también te pueden decir que soy muy dulce y suave.

XL. En su primer cuento, escrito a sus 4 años, Papá Noel era un psicópata asesino. ¿No la llevaron al psicólogo?

C.L. No, no, sorprendió y gustó mucho. A mí nunca me cayó simpático Papá Noel. Me parecía inquietante, con pinta de haber matado a su esposa.

XL. Tiene 40 años y va por el tercer marido, ¿qué les hace? 

C.L. Mi primer marido les decía a sus amigos que, si un día desaparecía, excavaran en el jardín. Se equivocaba. Soy mucho más sofisticada

XL. Él era economista, como usted. El segundo era un famoso concursante de Supervivientes en versión sueca  

C.L. Y policía Me inspiré mucho en él, siempre tengo la documentación muy a mano [ríe]. El tercero es luchador profesional de artes marciales mixtas. También meto muchas cosas suyas.

XL. Confiesa que Erica, la protagonista, tiene mucho de usted; pero ella sigue feliz con su primer marido, Patrick. 

C.L. Es que mis lectores, cada vez que me divorcio, me piden que Erica y Patrick sigan juntos. Y yo les he prometido que nunca se van a divorciar.

XL. Tiene tres hijos, de 6, 11 y 13 años

C.L. Sí y, como soy madre, ahora sé cómo meter miedo a los padres que leen mis novelas. Todos mis miedos los ejecuto en los niños de mis libros [ríe].

XL. Ha publicado nueve novelas negras ¿y un libro de cocina?

C.L. ¡Sí!, lo escribí con un gran cocinero sueco. Me encanta cocinar y comer. Cuando vengo a España, siempre pido pimientos de Padrón. Y no me importa que alguno pique.

Apenas café

No me gusta nada el desayuno, me parece una pérdida de tiempo. Tomo un café, a las siete, al levantarme. Me gusta mucho más comer al mediodía .