Tiempo de preparación. 1 h y 10 min Ingredientes para. 4 personas

Ingredientes.

4 muslos de pollo de grano partidos en ocho pedazos, 1 ramillete hermoso de estragón fresco, 20 cebollitas salseras ya peladas, 6 chalotas hermosas peladas, 1 cucharada de tomate concentrado, 1 dl de vinagre de estragón, 1 pastilla de caldo de ave, 1 chorrazo de vino blanco, 300 g de tomates cereza, aceite de oliva virgen extra, pimienta negra y un poco de sal.

Elaboración.

Hay quienes prefieren los muslos deshuesados, sobre todo, en casas con niños. Es una opción igual de válida que la de hacerlos con hueso, como los haremos nosotros, ya que así suelen salir un poco más jugosos.En caso de querer hacerlo con los muslos deshuesados, podemos pedirle al carnicero que lo haga por nosotros.Empezamos pues salpimentando sobre el papel los muslos de pollo de grano ya cortados. Después, los doramos bien en una sartén antiadherente y, una vez que los hayamos retirado del fuego, los reservamos aparte en una fuente.Atamos entonces el estragón fresco y cortamos las chalotas, ya peladas, en pedazos gruesos. Añadimos a la sartén las chalotas, el tomate concentrado y las cebollitas salseras, sin cortarlas. las mantendremos enteras, ya que serán casi como una guarnición. Removemos. Vertemos el vinagre de estragón y lo dejamos evaporar junto con la pastilla de caldo y el estragón fresco. Incorporamos entonces el vino y la mitad de los tomates cereza y machacamos con el aplastador.

Acabado y presentación.

Agregamos al conjunto los pedazos de pollo, removemos cubriéndolos y guisamos unos 40 minutos, aproximadamente.Partimos la otra mitad de los tomates cereza en dos y los añadimos al guiso. Hervimos 5 minutos más, rectificamos la sazón y servimos.

Mis trucos

A la hora de comprar los tomates cereza lo importante es que sean frescos, con la piel lisa y sin manchas, suaves al tacto y que no están ni blandos ni abollados. Conviene elegirlos ni muy verdes ni demasiado rojizos, ya que los tomates siguen madurando durante su almacenamiento.

Paso a paso

1. Se Salpimientan los muslos de pollo ya cortados sobre el papel. Después, los doramos bien en una sartén antiadherente.

2. Se reservan en una fuente aparte los muslos ya dorados. Se ata el estragón y se cortan las chalotas.

3. se vierte el vinagre de estragón a la sartén con las chalotas, el tomate concentrado y las cebollitas.

4. Se guisan los muslos 40 minutos y se echan después los tomates cereza. Se hierve 5 minutos y se sirve.

El vino

Chivite Las Fincas 2014. Interesante homenaje de Chivite a Arzak, que ha participado en el proyecto de este primer vino de la bodega en la Indicación Geográfica Protegida Vino de la Tierra 3 Riberas.Equilibrado y untuoso, delicado y persistente, con retrogusto final con notas de cereza. 9,50 ¬. J. L. Recio

Reinos de humo

por Benjamín Lana

Alimentos vs. sucedáneos

Dice Michael Pollan, uno de los sabios de hoy, que cuanto menos cocinamos en casa y más comida procesada e industrial comemos más nos estamos envenenando, deshumanizando y embruteciendo culturalmente. La idea no es nueva, pero sí la lucidez para argumentarla. A medida que dejamos en manos de grandes corporaciones la elaboración de todo aquello que vamos a ingerir, estamos alejándonos de lo que realmente nuestro organismo entiende por alimentos. Aunque como omnívoros que asi cualquier cosa lo que nos ha abierto millones de alternativas en los reinos animal, vegetal y fungi, nos hemos empeñado en crear un nuevo orden de productos que se comen y tienen aspecto de comida, pero que, en puridad, no son alimentos como los que nos ofrece la naturaleza, libres de contradicciones para nuestro organismo. Al no dedicarnos a buscar alimentos ni a cocinar, aceptamos el trato de envenenarnos un poco a cambio de ganar comodidad y tiempo. En las sociedades existe una conciencia colectiva que de alguna manera intuye y avisa sobre lo que está ocurriendo. Por eso hemos empezado a sentirnos culpables cuando abrimos un envase plástico con algo que nació en una fábrica; por eso los productores de estos nuevos comestibles subrayan en las etiquetas toda relación de lo que fabrican con los alimentos reales, por leve que esta sea. bio, eco, campero, sin o con Y es ese sentimiento de culpa el que nos lleva a pagar más por un producto del lineal si lleva escrito en su packaging una de estas palabras, bula que nos redime y calma nuestra mala conciencia por estar haciendo daño a nuestros cuerpos. ¡Cocinemos! A poder ser, cosas que hayan estado vivas. @unicornio