Buscar el momento sublime. A eso se dedica este leonés desde que, hace diez años, hizo cumbre en el Everest y sintió algo irrepetible . Nadie lo conocía entonces. Hoy, convertido en estrella televisiva, arrastra a vivir desafíos extremos a gente como Albert Rivera, Soraya Sáenz de Santamaría o David Bisbal en ‘Planeta Calleja’, su nuevo programa. Con ustedes, Jesús Calleja, experto en experiencias que te cambian la vida.

José Coronado llegó a odiarlo mucho; David Bisbal le pidió otra dosis de la poderosa droga que le había inoculado; Albert Rivera vivió con él experiencias por las que, cuando se emitan en televisión en breve, todo el mundo lo llamará ‘loco’. Sin duda, Jesús Calleja tiene un curioso método para hacer amigos. Piensa en un famoso, lo llama y le propone irse con él a vivir una aventura. El invitado en cuestión casi siempre acepta y Calleja y él acaban juntos en el Polo Norte, en desiertos abrasadores o jugándose la vida por los desfiladeros del Himalaya. Toda esa convivencia se filma, se edita y se emite una vez por semana, en un programa llamado Planeta Calleja [Cuatro]. Así es como este leonés de 50 años y su invitado, tras compartir experiencias radicales, establecen un vínculo único. Porque Calleja expeluquero, exmecánico y exguía turístico en Nepal; aventurero con currículo plagado de cumbres, simas y travesías; y estrella televisiva sinónimo de desafíos extremos es, por lo visto, una de esas personas que dejan huella.

XLSemanal. Hace usted lo que le gusta y, encima, vive de ello. Se lo tiene bien montado, ¿no?

Jesús Calleja. Pues sí. Soy feliz porque hago justo lo que quiero hacer. Aunque, para mí, la aventura es solo una disculpa. Lo que de verdad me mola es mezclarme con la gente, entender cada país y hacer amigos. Si a eso le añado un desafío, pues ya

XL. Gracias a ‘Planeta Calleja’ ha conocido a Albert Rivera, Pedro Sánchez, José Coronado, Bisbal, Eva Hache ¿También se hace amigo de sus invitados?

J.C. Sí, es cuando se muestran tal y como son, sobre todo los políticos. Pasamos mucho tiempo juntos y conmigo hacen cosas que nunca habían imaginado. Al final, compartimos algo tan real que nos hacemos amigos. Y de repente un Albert Rivera o un Pedro Sánchez sueltan un hostia o un joder o sueltan una carcajada. Y el enfado y la risa son la verdad del ser humano.

XL. ¿Les exige preparación previa?

J.C. Los evaluamos un poco, sí. Aunque a veces nos hemos pasado de la raya.

XL. ¿Con quién?

J.C. Con todos, me temo [se ríe]. Con José Coronado, por ejemplo, que me lo llevé en invierno al Himalaya a hacer collados de gran altura, creo que me pasé un poquito. Me dijo que hubo momentos en que me había odiado mucho. No te digo más.

XL. Cuando va con un líder político, ¿cómo lleva lo de no tener el mando?

J.C. Bien, sin problemas. Saben que su vida está en mis manos y me obedecen [se ríe]. Imagina a Pedro Sánchez colgado de una cuerda a 70 metros en el vacío; pues está concentrado al cien por cien en mis indicaciones. ¿Quién tiene el poder ahora, eh? , le decía [se ríe]. O a Albert Rivera, que me lo he llevado al Rally Baja Aragón.

XL. ¿No me diga que Rivera lleva un piloto de carreras en su interior?

J.C. Yo me lo llevé de copiloto, pero anduvimos en karts y flipé con él, ¡es alucinante cómo pilota el tío! Su padre fue campeón de España de karts y él se crió en ese ambiente.

XL. ¿Acabaron el rally?

J.C. ¡No me destripes el programa! Solo te diré que nos pasaron cosas muy potentes. Vais a flipar. Lo van a llamar ‘loco’, la oposición le va a sacudir, seguro, porque hemos llevado las cosas al extremo. Algunas imágenes estarán en todas las portadas al día siguiente. ¡Es que no imaginas lo que le hicimos!

XL. Se emitirá antes de las elecciones, supongo

J.C. Claro. Y el de Soraya Sáenz de Santamaría por el Camino de Santiago.

* CHAQUETA y PA? UELO, de Anglomanía; y JERSEY, de Alan Pain para El Corte Inglés.

XL. ¿Va ella porque no quería ir Rajoy?

J.C. Hombre Yo he intentado a Rajoy, claro, pero llevarse a un presidente del Gobierno de aventura es complicado

XL. Se llevó a Zapatero a la montaña siendo presidente

J.C. Y no fue fácil

XL. ¿Dónde quería llevar a Rajoy?

J.C. Hasta que no hablo con el invitado no decido y con él no he hablado. Pero es una persona serena y tranquila, de 60 años, así que tampoco lo llevaría a escalar una pared de hielo como a Bustamante. Se lo pasaría en grande, eso sí, y le vendría de maravilla ante la opinión pública.

XL. También le falta Pablo Iglesias. ¿No se anima el líder de Podemos?

J.C. Ya lo he invitado. He hablado con sus asesores. Lo he intentado todo Pero no tiro la toalla.

* CHAQUETA, CAMISA, PA? UELO y PANTALÓN, de Just One; CALCETÍN, de The Wolf Socks; y ZAPATOS, de Anglomanía.

XL. Cuando Iglesias vea a Rivera, seguro que se apunta

J.C. ¡Ojalá! Nos daría mucho juego porque tiene un carácter abierto, es joven, practica deporte Ya intenté picarle con un tuit. ¿Por qué no te vienes a Planeta Calleja? Tu equipo me dice que no. ¿Quizá tienes miedo? , pero ciertos medios lo sacaron de contexto y aprovecharon para darle cera. Pero vendrá. Y Obama y el Papa. Nada es imposible.

XL. ¿Perdón?

J.C. ¡A que me traigo al Papa! Ya verás. Oye, Bear Grylls [el Calleja norteamericano] se llevó a Alaska al mismísimo Obama. O sea, las cosas ocurren. ¿Por qué no?

XL. La aventura, dicen, vitados lo ha llamado para decirle. ¡Calleja, dame más, que estoy con el mono! ?

J.C. [Se ríe]. No fue exactamente así, pero David Bisbal estuvo conmigo en Nepal el año pasado y le impactó tanto lo que hicimos que me llamó. Oye, llévame otra vez . Y, claro, este año ha habido un terremoto, así que ha sido todo muy diferente. Bisbal ha aparcado conciertos y compromisos para llevar ayuda a 375 familias afectadas por el segundo terremoto. Creo que la experiencia le ha enseñado a vivir de forma más intensa la vida, porque los viajes, conocer culturas, otras vidas, te enseña a vivir con más intensidad.

XL. Este año ha cumplido usted 50. Deduzco que, en su caso, de crisis de los 50 ni rastro, ¿no?

J.C. [Se ríe]. Cero. Tengo la vida que quiero llevar. Disfruto mucho en casa y aprovecho cada minuto para ver la tele o estar con mi familia y mis amigos, pero viajar es algo que me renueva, aleja la monotonía, porque el viaje siempre te agita la vida.

XL. Para usted y sus invitados son, más bien, como una buena sacudida

J.C. Una sacudida, eso es. Sobre todo para ellos. La mayoría se hospedaban siempre en buenos hoteles y buscaban tranquilidad, y ahora quieren viajar de otro modo, conociendo lugares y personas, sumergiéndote en otra cultura. Cuando sales de la burbuja de confort del viaje turístico, es otra cosa.

XL. ¿Y qué le da más placer. ducharse en casa después de tres meses en la selva o alcanzar la cima del Everest?

J.C. Pues, mira, van las dos cosas unidas porque, cuando subí al Everest, pasé casi tres meses sin ducharme [se ríe]. Pero no, en serio, no he vivido nada comparable a alcanzar esa cumbre. Es el momento más sublime de mi vida; la felicidad máxima, algo irrepetible. Aquello cambió mi vida.

XL. ‘Si no te gusta tu vida, ¡cámbiala!’ El título de su último libro ¿es también su lema personal?

J.C. Sí, bueno, es lo que yo hice. Y fue aquel día, bajando de la cima del Everest hacia el Campo 4, el que está a 8000 metros, en medio de un tiempo infernal, cuando decidí que no quería tener una vida convencional y

XL. Perdone, pero ¿cuándo ha tenido usted una vida convencional?

J.C. Nunca, la verdad [se ríe]. He sido peluquero, mecánico, trabajé en un barco, fui guía 16 años en Nepal, ¡y, oye, que vivía en una tienda de campaña! He hecho de todo y siempre me gustó escalar, la aventura, pero es que aquel día en el Everest lo vi todo claro. Allí tracé el plan que me ha traído hasta aquí. Y ese plan, pensar en algo así, me salvó la vida.

XL. Suena dramático. ¿Qué le sucedió?

J.C. ¿Dramático? ¡Casi me muero! Mira, entre la cima y el Campo 4 hay más de 300 cadáveres de montañeros. Muchos murieron de agotamiento. Así estaba yo, absolutamente extenuado tras dos meses y medio de expedición, a punto de cerrar los ojos y abandonarme. Necesitaba algo que me mantuviera en pie y me puse a pensar en un proyecto que me permitiera volver a vivir momentos tan sublimes como el que acababa de vivir. Fue así como conseguí llegar al Campo 4 y decidí que haría televisión.

* CHAQUETA y CORBATA, de Just One; PANTALÓN, de Anglomanía; y CAMISA, de Tommy Hilfiger.

XL. ¿Y no pensó que fuera un delirio causado por la falta de oxígeno?

J.C. Pues es lo que me pregunté después. En serio. Pero, cuando regresé, a España me dije. No, Jesús. Eso no fue producto de una hipoxia, es lo que vas a hacer. Conquistar más ochomiles, ir al Polo Norte y al Polo Sur, escalar las montañas más altas de cada continente, descender a la mayor sima del mundo, correr el rally más duro, hacer lo más jodido de las siete disciplinas más jodidas que existan y voy a hacerlo en televisión y a llamarlo Desafío extremo . Y mira, aquí estoy.

XL. Hoy tiene su productora y lleva diez años en antena, pero ¿cómo financió aquel primer ascenso al Everest? 

J.C. ¡Pues echándole morro! Necesitaba 50.000 dólares y no tenía nada. Así que me fui a hablar con el director del Diario de León y le dije que sería el primer leonés en el techo del mundo. Quedé en enviarle una crónica cada tres días para una columnita y con eso me fui donde todos los comerciantes de la ciudad y conseguí 19 patrocinadores. ¡Ascendí lleno de pegatinas!

XL. ¿Cómo enviaba las crónicas?

J.C. Con parte de ese dinero, el 60 por ciento, compré una cámara compacta que me permitía enviar el material vía satélite. Aquello trascendió tanto en León que acabé haciendo una contraportada diaria. Recuerdo que me llamó el director; fíjate, me emociono al recordarlo, esto creo que no lo había contado nunca. Jesús, es que no te puedes imaginar la que has preparado. La mayor venta de periódicos que ha habido nunca . Y luego me sacaron en Marca, me llamó José Ramón de la Morena, luego me llamaron de Cuatro, que, casi como yo, lleva ya diez años en antena y, bueno, aquí estoy. Contigo [se ríe].

Amigos para siempre 

Jesús Calleja presume de hacerse amigo de todos los invitados de su programa. Somos como una mafia siciliana explica. Todos estamos conectados, hablamos a menudo y organizamos cenas del grupo de vez en cuando. Los viajes y las experiencias que hemos vivido nos han unido para siempre .

* Jesús Calleja, con Pedro Sánchez.

Maquillaje y peluquería. Pedro Cedeño para Chanel y Ghd.

Ayudante de estilismo. Jorge Gilarranz.