Viviendas que flotan, que respiran o que se pueden trasladar, nuevas soluciones.

Parece un complejo residencial cualquiera, pero IJburg en Ámsterdam ‘esconde’ una importante peculiaridad: todo flota. El llamado Waterbuurt (el barrio del agua) es uno de los proyectos habitacionales más ambiciosos del mundo. Sus 75 edificios suponen una interesante respuesta ante un hecho tan incuestionable como inquietante. el nivel del mar ha aumentado desde 1993 a 2014 entre 2,6 y 2,9 milímetros por año. Ciudades como Bangkok, Londres o Miami podrían anegarse en 2100.

Ante esta realidad, las viviendas flotantes no son un mero ensayo creativo. Los holandeses lo saben bien, porque dos tercios de la población viven bajo el nivel del mar. Las casas de IJburg se empezaron a habitar en 2009 y, dado su éxito, se están replicando en Helsinki. También hay proyectos similares en Singapur y Corea del Norte, además de casas unifamiliares que se presentan como ‘casas isla’ para quienes habitan zonas ‘acuosas’…

Pero no solo para hacer frente a inundaciones se están preparando las ciudades: el aumento de la contaminación y el incremento exponencial de la población hacen que se estén estudiando soluciones habitacionales en todo tipo de condiciones.

Si el nivel del mar aumenta… casas flotantes

casas caos flotantes

Las casas de Liburg en Ámsterdam están construidas sobre unos tubos herméticos de hormigón para sumergirse hasta la mitad. Estos bloques están anclados al fondo para impedir que las viviendas se desplacen.

Si la contaminación se dispara… casas que respiran

Milán está considerada la ciudad más contaminada de Europa. De ahí que el proyecto Bosco Verticale, del arquitecto Stefano Boeri, se inaugurase  con gran expectación. Son dos torres cuyos balcones están diseñados para mantener una flora ‘limpiadora del ambiente’: 800 árboles, 500 matorrales y 11.000 especies perennes. A través de ella equilibran también el clima. Las zonas soleadas tienen plantas de hoja caduca que dan sombra solo en el verano.

Si la movilidad se impone… casas ‘pop up’

Las casas prefabricadas han experimentado tal avance que ya se fabrican con manual de instrucciones para que las construya uno mismo. Es el caso de la de la foto, que se puede montar en cuatro días y es, además, eficiente por su ahorro energético. La empresa, de Marsella, puede enviar un equipo que la ensamble (o la monta el comprador siguiendo un plano). Vienen con la instalación eléctrica y la del agua incluidas. Por unos 1300 euros el metro cuadrado.