Los excesos de los últimos meses pasan factura. Te proponemos una hoja de ruta completa para ponerte a punto. Por Stefanie Milla

PARA QUÉ NOS VAMOS A ENGAÑAR: CONTROL DE DAÑOS

Enero y febrero son meses duros. Hace frío; los cargos de la Visa después de las fiestas atacan sin piedad; aún queda mucho para las vacaciones de Semana Santa y la mitad de los buenos propósitos de Año Nuevo se han quedado en el camino. Por eso hemos decidido poner al mal tiempo buena cara y plantear el reto de dedicarnos un tiempo a nosotros mismos para poner freno a la lorza desenfrenada y a la piel de naranja escapada de su hábitat natural (que no está en nuestros muslos). Algo de ejercicio, buenos tratamientos, constancia con la cosmética e ideas que optimizan el día a día son nuestra propuesta.

CUIDADOS INTENSIVOS PARA EL ROSTRO

No solo el sol del verano castiga la piel. El frío y el viento son malos aliados de la salud cutánea, al igual que la calefacción que reduce la humedad ambiental y, sobre todo, los cambios de temperatura, que suponen una prueba de resistencia incluso para los cutis más fuertes.

Enemigo invisible. La inflamación de la piel no es visible a los ojos, pero es un proceso demoledor para sus estructuras internas, atacando tanto al ADN celular como al colágeno y a la elastina. La forma de evitarlo y atenuarlo es, en primer lugar, parar las causas de ese proceso. cambios de temperatura, estrés, falta de sueño, alergias cutáneas o exceso de azúcar refinado en la dieta. En segundo lugar, es necesario usar productos calmantes, que pongan en marcha los procesos de recuperación de la piel con sus propios sistemas de autodefensa como el suero nocturno de Estée Lauder.

En invierno el ritmo de renovación celular es más lento y la piel se ve más gris y apagada

Más luz, por favor. En invierno, el ritmo de renovación celular se hace más lento. Es una de las causas además de la menor cantidad de sol, claro por la que la piel se ve más gris, más apagada. Una buena opción son los tratamientos renovadores progresivos, que estimulan ese proceso de recambio natural, pero sin causar irritación, como el suero Turnaround, de Clinique. En caso de piel muy sensible, es conveniente espaciar esos tratamientos y usarlos siempre de noche, para observar la reacción cutánea a ellos.

Protección diaria. Son muchos los expertos que aconsejan usar fotoprotectores muy altos cada día, incluso cuando hay nubes o poca luz. Otros recomiendan apostar en invierno por protección a base de antioxidantes, especialmente si no se pasa mucho tiempo al aire libre. En cualquier caso, usar cada mañana un tratamiento rico en activos que combaten los radicales libres es siempre buena idea, incluso si llevamos una dieta muy rica en antioxidantes. La razón es que el organismo cubre las necesidades antirradicales de todos los órganos antes que las de la piel, y se ha demostrado que la aplicación tópica de esos activos tiene un efecto de protección y antienvejecimiento real y demostrado. La mejor opción es bien usar cremas ricas en esos activos (té verde, polifenoles, vitaminas E y C) o sérums que los contengan en grandes cantidades y aplicarlos antes del tratamiento habitual.

‘DETOX’ CAPILAR

No solo la piel necesita un poco de alivio y cariño. nuestro pelo, especialmente castigado tras sesiones maratonianas de plancha y productos de styling, también agradece una limpieza general que le permita recuperarse.

Hay que eliminar la silicona que se acumula en el pelo e impide su hidratación

Adiós, siliconas. Las siliconas son uno de los agentes más presentes en toda la cosmética, especialmente la capilar. Desenredan, dan brillo, reducen el encrespado y aportan suavidad, pero  se depositan sobre la superficie de la fibra capilar y se acumulan. El resultado es que el pelo parece hidratado, pero a su interior no le llega nutrición, ya que tiene una acción oclusiva que tapona y ahoga esa superficie y actúa sellando cualquier producto hidratante que se use. Este es un momento excelente para eliminar toda esa silicona acumulada, que además acaba dejando el cabello pesado, que se ensucia rápidamente. El primer paso es usar un champú purificante o de arrastre, que elimine esa acumulación. El segundo, evitar productos que contengan siliconas, que en la etiqueta se encuentra con nombres que acaban en cona o siloxano, como las populares dimeticonas, trimeticonas o el ciclopentasiloxano. Que nadie se extrañe si al principio siente el cabello más seco. el pelo está pasando el mono y tiene que volver a recuperar su hidratación real.

Los ácidos grasos Omega 3 y Omega 6 ayudan a proteger la piel y reducen los procesos inflamatorios

Nutrición intensiva. Los aceites de prelavado se han convertido en un must para los cabellos secos y castigados. Se aplican antes de lavar el cabello exclusivamente en medios y puntas, desde las orejas hacia abajo. Se dejan actuar el tiempo deseado. de diez minutos a toda la noche, ¡cuanto más, mejor! Y si además se envuelve el cabello en una toalla caliente o, mejor aún, en un gorro de ducha, el calor ayudará a que el producto penetre mejor. Una vez más, es vital escoger productos sin siliconas, que no llegan a hidratar de verdad el cabello.

MÁS FUERTE, MÁS ELÁSTICA

Sí, es verdad. nos preocupa más la piel de la cara que la del cuerpo Hasta que esta inicia un viaje descendente que acaba con las rodillas en los tobillos. Para evitar ese descenso causado por la flacidez, el primer paso es contrarrestar a los enemigos de la firmeza. Algunos forman parte del ciclo de la vida, como la edad o los cambios hormonales, pero muchos se pueden evitar. El más conocido es el sol. causa estragos en el colágeno y la elastina. El tabaco no le va a la zaga, y también ataca al soporte interno de la estructura cutánea. El azúcar es otro de los malvados. una vez entra en el torrente sanguíneo inicia un proceso llamado glicación que torna rígido el colágeno, en vez de mantener su estado óptimo, que es fuerte y flexible.

Los amigos de la piel en forma. No solo se trata de evitar a los enemigos, también se pueden tomar medidas proactivas. Además de evitar el sol, una alimentación rica en vitamina C mejora la capacidad de cicatrización, regeneración y protección de la piel. Esta es especialmente importante en fumadoras, pues el tabaco agota las reservas de esta vitamina en la piel, tan importante a la hora de poner en marcha todos los procesos de recuperación de la misma. También es recomendable asegurarse una ingesta adecuada de ácidos grasos esenciales, los famosos Omega 3 y Omega 6. Ayudan a formar la barrera hidrolipídica que protege y mantiene fuerte la piel y reducen los dañinos procesos inflamatorios. Estos ácidos se encuentran en el pescado azul (sardinas, salmón ); en los aceites vegetales (girasol, sésamo, cártamo); en los frutos secos (pipas, nueces, cacahuetes, etc.) y en los huevos.

TRATAMIENTOS REDUCTORES

La doble R es el santo grial de la estética corporal. reducir para quitar centímetros y lorzas varias allí donde sobran y reafirmar para que las carnes no se desplomen dirección sur. En este sentido, la tecnología Cyclone es una de las más avanzadas en el tratamiento tanto de los acúmulos grasos como de la flacidez y piel de naranja. Su versión Premium, la más avanzada, se encuentra en el Instituto de Belleza Maribel Yébenes de Madrid (tel. 91 411 74 04). Otro de los tratamientos estrella es el de Accent XL, que utiliza la radiofrecuencia corporal a tres profundidades. al llevar calor a las capas más profundas de la piel, estimula el colágeno y la elastina y ayuda a eliminar la grasa. Se encuentra en el Instituto Médico Láser de Madrid (tel. 91 702 46 27) y en el Instituto Médico Miramar de Málaga (902 30 40 54) y Marbella (952 78 20 55).