En noviembre pasado, en Elciego, tuvo lugar ‘la cata del siglo’. La bodega Marqués de Riscal descorchó allí ante un exclusivo comité de expertos internacionales 111 añadas que recorren sus 154 años de historia, desde el primer vino de la bodega de 1862 hasta el más reciente

En 1976, Steven Spurrier hoy, asesor editorial de Decanter enfrentó en una cata ciega vinos de productores de California contra grandes referencias bordolesas y de Borgoña. El llamado Juicio de París, que dictaminó a favor de los vinos californianos, fue llevado al cine dos veces y se ganó el apelativo de cata del siglo. Dicho término se ha repetido con posterioridad hasta la saciedad, pero, probablemente, no haya habido nunca una cata, ni la habrá jamás, como la que organizó Marqués de Riscal en Elciego el pasado mes de noviembre. 111 añadas, desde 1862, el primer vino de la bodega, hasta el futuro Barón de Chirel 2012.

Además del propio Steven Spurrier, Pedro Ballesteros (de Master of Wine), Juancho Asenjo (de mundovino.com), María Isabel Mijares y una selecta nómina de profesionales internacionales (de China, Japón, Alemania, Estados Unidos, Suecia, Rusia, Italia y Australia) profundizaron en las entrañas de la historia del vino riojano y español. Nunca hasta hoy habíamos presentado todos los vinos , explica Francisco Hurtado de Amézaga, director general técnico de Riscal y descendiente directo de la familia fundadora. Las guerras mundiales y la sed nazi arrasaron la memoria histórica de las bodegas francesas, por lo que ni tan siquiera los míticos chateaux bordeleses podrían ofrecer una retrospectiva tan amplia. En España, Elciego no sufrió especialmente las consecuencias de la Guerra Civil y el botellero de Riscal permaneció intacto.

Los comienzos no fueron fáciles. El vino riojano era malo, casi de solemnidad, hasta bien mediado el XIX. Los hermanos Quintano intentaron un siglo antes introducir la crianza y el despalillado en la elaboración. Tras un primer conato de éxito, el vino moderno choca contra los intereses de los propios cosecheros de Labastida y el espíritu renovador sucumbe en un temporal olvido.

Los inicios.

Unas décadas más tarde, Camilio Hurtado de Amézaga diplomático y casado en abundancia invierte y reinvierte en la nueva bodega, que, ahora sí, impulsada por los vientos ilustrados y el asesoramiento del enólogo francés Jean Pineau daría lugar al rioja moderno del que hoy disfrutamos. No fue fácil, los primeros años supusieron enormes inversiones y fue la fortuna de la mujer de Camilo la que permitió sacar la bodega adelante , recuerdan sus descendientes.

Los vinos del siglo XIX son, sencillamente, gloriosos. Colores sorprendentes por su viveza y limpieza, aromas insospechados y la duda de si sencillamente aquellos primeros vinos de Rioja serán eternos. En muy pocas zonas vitícolas del mundo se pueden hacer , apunta el enólogo. Hurtado de Amézaga admite que afortunadamente en Rioja pasan pocas cosas , aunque una de ellas sí tuvo trascendencia fundamental. la infección de los viñedos por la filoxera, que a partir de 1900 provocó arranques masivos. En los primeros años del XX, los vinos de Riscal, como los de cualquier otra bodega de la etapa, bajan de escalón hasta que poco a poco recuperan altura a medida que avanza la longevidad del viñedo. En general, la primera mitad del siglo XX es sensacional para Rioja; tenemos viñedo cada vez más antiguo, pocas plantaciones y se elaboran grandiosos vinos . Algo volvió a pasar a finales de los años sesenta. Llegan los jerezanos, inversiones extranjeras, Rumasa . Hay necesidad de producir más uvas, lo que trajo nuevas plantaciones en terrenos que no eran los mejores , apunta Hurtado de Amézaga.

Esos nuevos viñedos nada tenían que ver con los antiguos. de laderas y tierras pobres, con una viticultura que ni precisaba de productos químicos, se pasa a suelos que antes ocupaban patatas, remolachas y cereales, cultivos que hasta entonces alimentaban una sociedad de posguerra. De hecho, los Hurtado de Amézaga acabaron la cata de los históricos con el Marqués de Riscal de 1964, la mítica añada del siglo XX, que trajo mucha uva y excelente, pero pocas perras para los viticultores. A partir de ahí hubo un cambio muy fuerte que supuso una bajada de calidad drástica en los setenta y los ochenta, pero desde entonces Barón de Chirel supuso precisamente un punto de inflexión en 1986 se empezaron a plantar mejores viñas, a trabajarlas mejor, y quien quiere hacer hoy las cosas bien puede hacerlas , indica el director técnico de Riscal. En este sentido, Francisco Hurtado de Amézaga es optimista, si bien realista. Volver a hacer aquellos vinos es muy difícil, no por el clima, hoy más benigno, sino porque no existen aquellos viñedos que se labraban con caballerías, se trabajaban con azada y, en lo alto de las laderas, producían gloria pura .

Beberlos para creer

XLSemanal se ‘coló’ en una tanda de la histórica cita de Marqués de Riscal. Vinos de 1886 a 1909, con dos perfiles. los esplendorosos prefiloxéricos y los más ‘ligeros’, de comienzos del XX de las primeras replantaciones. Veinte vinos más que centenarios e increíblemente ninguno con el supuesto etanal (rancio) ante una longevidad tan extrema. La cata del XIX se despidió con vinos gloriosos (los de 1893, 1895 y 1899), con un color vivo y brillante, con una potencia y carga frutal en elaboraciones del XIX que dejan a algún moderno de hoy en evidencia. El inicio del XX está marcado por la filoxera. Por la plantación de nuevos viñedos en sustitución de los viejos. los vinos siguen vivos, pero carecen de la estructura y la persistente equilibrada acidez de la tanda previa. Tras un magnífico, profundo y delicado 1909, los años veinte inician otra etapa grandiosa para los vinos finos de Riscal, que llegará hasta los setenta. Añadas míticas de ese periodo (la 1924 o 1945), duermen aún en el cementerio de Marqués de Riscal.

Los expertos

Estos han sido los participantes de la selecta e inédita cata de Marqu. Desde la izda.. Steven Spurrier (Reino Unido); Pedro Ballesteros (España); Markus del Monego (Alemania); Mª Isabel Mijares (Esp.); Yoshiji Sato (Japón); Juancho Asenjo (Esp.); Andrew Caillard (Australia); Huang San (China); Anatoly Korneev (Rusia); Anders Levander (Suecia); Katie Kelly Bell (Estados Unidos), y Rafael Ansón (Esp.).