Se reconoce luchadora y fuerte, a pesar de su aspecto liviano. Miriam de Ungría nos habla de su voluntad de pasar página tras el fallecimiento de su esposo, Kardam de Bulgaria, hace casi un año. También de sus ilusiones como diseñadora de joyas. Sueño con el día en que ya solo se hable de mí y no del accidente con mi marido , confiesa.

Es muy delgada, rubia y pálida, de voz ligeramente aniñada. Pero Miriam de Ungría (Madrid, 1963) es lo más alejado de una mujer frágil. Receptiva y pragmática, habla con naturalidad y humor de que necesita trabajar para comer y rechaza de plano la imagen de esposa coraje que la crónica social le asignó tras el accidente de coche que, en abril de 2008, causó una grave lesión cerebral a su marido, el príncipe Kardam de Bulgaria, postrado desde entonces hasta su fallecimiento, hace ahora once meses. Miriam sufrió heridas en un brazo que requirieron múltiples cirugías y una larga rehabilitación. Me produce mucho pudor que me pongan de ejemplo de nada o hablen de mí como una víctima , dice con contundencia. Primero porque no es verdad, y segundo porque la vida no es fácil para nadie . Licenciada en Historia del Arte y gemóloga, hablamos con ella de la educación de sus hijos y de lo que significa ser princesa en el siglo XXI. También de piedras preciosas. acaba de presentar su segunda colección de joyas con su nombre MdeU. Soy una mujer fuerte y optimista. Pero hay que practicar porque, si no, no te sirve cuando llega el momento .

* VESTIDO, de Pedro del Hierro; y JOYAS, de su propia firma. MdeU.

XLSemanal. ¿Ha descubierto cosas sobre sí misma en estos meses que la hayan sorprendido?

Miriam de Ungría. Ante situaciones inesperadas, siempre te encuentras con reacciones inesperadas. Pero, si hago un balance, las mías no me sorprenden; han ido en la línea de mi forma de ser.

XL. Tiene una imagen de mujer sacrificada.

M.U. Es una verdad a medias. Yo dejé de trabajar simplemente porque no podía hacerlo. Mi marido se llevó la peor parte [en el accidente], pero yo también estuve ingresada mucho tiempo. Por supuesto que, en ese momento, para mí lo más importante era mi familia. Pero en cuanto vi que podía volver a mi trabajo, lo hice, entre otras cosas porque había que comer.

XL. ¿Qué significa, hoy por hoy, tener un título de la realeza?

M.U. Significa que tienes que seguir trabajando y formándote con éxito para mantener tu vida. Profesionalmente no me ha aportado nada. No tengo que ejercer ninguna representación oficial, porque además es una monarquía no reinante.

XL. Y con su hijo mayor, que es el heredero tras fallecer su marido, ¿tiene alguna obligación especial?

M.U. Asegurarme de que empieza su universidad, de que la termina bien y de que se prepara en la vida. Seguramente estudiará fuera. Es muy creativo; le encantan el arte, la fotografía, los ordenadores y quiere ver cómo se puede compaginar todo eso que tanto le gusta.

* MONO, de Molly Bracken; COLLARES y ANILLO, de MdeU.

XL. ¿Le ha preocupado que sus hijos estuvieran demasiado pendientes de usted?

M.U. No, porque nunca les he pedido que desempeñen un papel que no les corresponde ni que se ocupen más de mí, ni eso que muchas veces le han dicho a mi hijo mayor. ahora eres el hombre de la casa. No, no, es mi hijo mayor, tiene los años que tiene, y debe hacer lo que corresponde a su edad.

XL. ¿Cuáles son los valores que tanto usted como Kardam les han inculcado?

M.U. Fundamentalmente, la formación en todos los aspectos. La educación, los estudios, las vivencias, la amplitud de miras. Creo que eso es lo que más va a ayudarlos en la vida y es por lo que más hemos luchado y por lo que más sigo luchando yo. Y siempre he tenido un poco de prisa por que sean muy independientes y muy autosuficientes.

XL. Da la impresión de ser una mujer muy fuerte.

M.U. Sí, soy muy independiente, muy fuerte, muy persistente. Y paciente. Hablo de los rasgos buenos, claro [risas]. De los malos que hablen los demás. Soy organizada también.

XL. ¿Y es tradicional?

M.U. Creo que los valores no son antiguos ni modernos, son atemporales, y hay ciertas cosas que hay que mantener, como la lealtad o la educación. Si eso es ser tradicional, sí, soy tradicional. Pero es que debería estar de moda ser una persona honesta, leal, honrada. Llamar a eso valores tradicionales en el sentido de antiguos, pues probablemente hace que estemos como estamos.

XL. Pero usted hizo cosas que no eran habituales en su círculo, como casarse tarde o independizarse muy pronto, con apenas veinte años. En eso no es nada tradicional.

M.U. Es verdad que en mi entorno se hacía menos, pero yo lo hice. No estaba bien visto que una mujer viviera por su cuenta si estaba en la misma ciudad que sus padres. Pero yo necesitaba descubrir cosas y, cuando empecé a trabajar, recién terminada la carrera, me fui a un apartamento. Mis padres vivían fuera de Madrid, y me era más fácil estar en el centro. No me fui de una manera díscola o rebelde.

* PANTALÓN, de Max Mara; CAMISA, de The 2nd Skin; CHAQUETA, de Pedro del Hierro; SANDALIAS, de Roger Vivier; y JOYAS, de MdeU.

XL. ¿Y por qué decidió dedicarse a la gemología y la joyería?

M.U. Las joyas siempre me han gustado. Me fascina mirar una pied me apasiona. 

XL. ¿Por qué decidió abrir su marca con su nombre? Eso la obliga a estar bajo los focos.

M.U. Es algo que siempre había pensado, desde que empecé mi actividad profesional, hace 24 años. No lo hice, precisamente por esa exposición a los medios, que no me gusta nada. Pero hay que escoger. He diseñado para otras marcas y trabajo como asesora en piedras de inversión. Quería seguir creciendo y creí que era el momento de hacer esa apuesta. Pero salgo poco, antes y ahora, y voy a sitios donde teóricamente no iban a ir fotógrafos y de repente han aparecido.

XL. ¿Es fácil vender joyas? 

M.U. No, es muy difícil, nadie necesita una joya, pero sí es relativamente fácil vender emociones, todos necesitamos una. Tienen un componente sentimental que no tiene probablemente ningún otro objeto valioso. Y mis piezas no son caras, están en torno a los mil euros. Me gusta pensar que son para mujeres que se sienten bien en su piel.

* JERSEY, de Claudie Pierlot; FALDA PANTALÓN, de Pedro del Hierro; SANDALIAS, de Mascaró; y JOYAS, de MdeU.

XL. ¿Por qué se asocia la joyería con la frivolidad?

M.U. Quizá porque se las ha visto muy inalcanzables o porque no se han llevado de la manera adecuada. Pero no creo que sea más frívolo que un bolso especial. A veces cuestan más dinero.

XL. ¿Se considera optimista?

M.U. Bueno el optimismo es un motor fundamental. Con el que naces, pero que hay que trabajar mucho al mismo tiempo. La constancia, el optimismo, el afán de superación hay que trabajárselos día a día y hacer prácticas para que no te cuesten porque, si no, no lo consigues. ÿNo soy ninguna ingenua y no todo me parece maravilloso, pero de una crisis siempre se pueden sacar oportunidades.

XL. ¿Eso la ha ayudado en los momentos difíciles?

M.U. Eso y creo que agarrarme a mi propia fuerza A entender que las cosas son como son, que los obstáculos no son el fin del mundo y que te van a reforzar. Si no, ¿qué haces? ¿Quedarte ahí al borde del precipicio? Nunca he pensado que la vida fuera un camino de rosas.

XL. Pero la suya no ha sido especialmente fácil

M.U. Yo creo que la vida no es fácil para nadie, y no me gusta hablar de mi situación en concreto, porque mis hijos tienen su vida y mi marido tuvo la suya. Pienso que su situación fue la verdaderamente difícil, no la mía. Una cosa es estar ocupándote de alguien y otra no poder hacer nada. Estar yendo y viniendo, trabajando y viajando y consolando a alguien que quieres como en mi caso no es lo mismo que no poder hacer nada de eso. Cuando la gente habla de lo que yo he pasado, yo digo. ¿Qué he pasado? El que pasó fue él .

XL. Muchos la ponen de ejemplo.

M.U. No me siento en absoluto ni protagonista ni víctima. Son términos que no me gusta ni nombrarlos. Es otorgarme unos méritos que no tengo y unos sufrimientos que no son. Y mi situación era privilegiada. Me produce mucho pudor, me da vergüenza que la gente pueda pensar que yo soy ejemplo de nada, cuando he visto a personas que estaban en una circunstancia parecida a la mía, pero personalmente mucho más complicada.

XL. ¿Cómo ve el futuro?

M.U. Bien, con muchas oportunidades y ganas de hacer cosas, de pasar página y tirar para adelante. Hice lo que pude y tuve el privilegio de vivir con un ser excepcional durante veinte años, en circunstancias muy diferentes unas de otras. Tuve mucha suerte de poder estar con él, pero es lo que es. La vida es así.

* Trágico accidente. Kardam de Bulgaria quedó con secuelas irreversibles tras el accidente de 2008. Finalmente falleció en 2015.