A los 71 años, reivindica sobre los escenarios su eterna juventud mientras prepara un musical sobre su vida. Por Fátima Uribarri

Si pudiera volver el tiempo atrás. Es uno de sus temas más aclamados. Lo grabó en 1988, fue número uno y ha vendido casi un millón de copias. Pero lo mejor es que Cher ha hecho realidad la canción: ha detenido el tiempo.

Lo acaba de demostrar en su actuación en la gala de los Premios Billboard. Apareció con una enorme peluca rizada bailando por todo el escenario, embutida en un conjunto de transparencias que era una réplica de uno de sus típicos modelos de los años ochenta. El mensaje no puede ser más claro: «Tengo 71 años, pero no envejezco». Lo corrobora el año frenético que lleva esta estrella incombustible, famosa desde los sesenta y adicta al bisturí. Tiene espectáculo en Las Vegas y el año que viene se estrena en Broadway un musical sobre su vida: ha visto los ensayos y le ha encantado. Está muy activa. acude a galas y premios, tuitea con entusiasmo para sus 3,3 millones de seguidores… Y canta con energía adolescente.