La dura vida de los nómadas del Kirguistán ha hecho que desarrollen increíbles habilidades con el arco. Por R. P. 

Ataviados con sus mejores vestidos tradicionales, los habitantes de esta región al oeste de China acuden cada año al festival folclórico más importante de la cultura nómada de Kirguistán. En las orillas del Issyk-Kul, el segundo lago alpino más grande del mundo, el pueblo de Ton revive las costumbres de una civilización que adoptó una forma de vida basada en la movilidad geográfica como recurso ante las duras condiciones climáticas.

En la foto una de las concursantes del festival dispara una flecha con los pies mientras se contorsiona sobre un aro en movimiento

Exhibiciones de tiro con arco ejecutadas por jinetes a caballo o por lanzadores montados sobre aros en movimiento forman parte de este espectáculo, que incluye también un concurso de caza con águilas, una de las prácticas más antiguas de las estepas centrales de Asia.

El Festival Étnico celebra cada año sus costumbres

Los asistentes también son testigos de demostraciones de habilidad, básicas para la supervivencia trashumante, como el montaje de una yurta, la tienda desmontable que usan, tan ligera que puede ser doblada y transportada. Degustaciones de cocina típica, como el cordero con fideos, y bailes tradicionales amenizados con komuz, el instrumento icónico de Kirguistán, com-pletan este recorrido por la cultura nómada.