¿Cómo se mejora el aprendizaje social y emocional?

Pregunta de Sofía Urquiza Lemios. Aviá (Barcelona)

Alguno de ustedes no está de acuerdo en las tres cosas que, según los expertos, han cambiado realmente en los últimos años?

Primero. Es indiscutible que estamos en plena globalización. Las clases a las que yo asistía de pequeño estaban compuestas por niños oriundos de entornos extremadamente similares. Todos nos parecíamos como gotas de agua. Sin embargo, las clases de hoy son tan heterogéneas que un educando estadounidense llegó a decirme una vez. A veces parece que he reunido a treinta pacientes mentales . Esta heterogeneidad es el reflejo de un mundo globalizado en el que ha desaparecido la cultura hegemónica.

Segundo. En contra de todas las apariencias vivimos en un mundo en el que está declinando el índice de violencia y aumentando el de altruismo. Los experimentos efectuados al respecto son innumerables. Baste con citar un sorprendente, y único, rasgo de nuestra especie. el aumento de la esperanza de vida. dos años por diez.

Tercero. Existe un consenso generalizado que estima que, para reducir la violencia, hay que profundizar en la reforma educativa. ¿Cuáles serán las dos corrientes básicas del conocimiento que permitirán esta reforma? En primer lugar, aprender a gestionar la diversidad del conocimiento, que es el producto de un mundo globalizado. No será posible destilar conocimientos adecuados sin haber aprendido primero a gestionar esta diversidad alucinante de culturas y etnias distintas. Soy un biólogo computacional , dice uno de los mejores científicos contemporáneos con sentido del humor. En segundo término, al tiempo que los maestros aprenden a gestionar la diversidad, la sociedad entera padres y abuelos incluidos debe ser capaz de educar en la gestión de las emociones, que son básicas y universales. ¿Cómo se manejan el odio, el desprecio, la rabia, los enfados, la felicidad o la sorpresa? Lo extraño es que hayamos podido sobrevivir tantos años sin tener ni idea de aprendizaje social y emocional.La experiencia sugiere que todo esto requiere aprendizaje. En la Fundación Eduardo Punset Redes Para la Comprensión Pública de la Ciencia no nos corresponde a nosotros valorarlo, pero no es lícito ocultarlo se ha logrado estimular la irrupción de esta comprensión pública de la ciencia en la cultura popular a niveles jamás alcanzados hasta ahora.

En menos de cuatro años, gracias a la experiencia del Apoyo On Line (APOL), se ha logrado que estas soluciones les llegaran a más de dos millones de personas afectadas por el peso abrumador de cuestiones fundamentales de su existencia como la soledad, el estrés o la gestión de sus emociones, incluidas las políticas de prevención.

Durante estos años de experiencia callada se han sumado expertos casi una treintena contestando a las preguntas dispares del colectivo en busca de soluciones, se han habilitado los métodos informáticos y se han puesto en marcha las ramificaciones científicas y editoriales del APOL.

Las funciones de la fundación requieren un voluntariado reconocido a nivel internacional, catedráticos en Gestión Emocional, así como el personal administrativo, contable y científico. Los expertos calculan que en unos dos años el trabajo de la fundación beneficiará a más de dos millones de personas.