‘Sapiens’

MI HERMOSA LAVANDERÍA

El libro (que ha sido un best seller en todo el mundo) del historiador israelí Yuval Noah Harari Sapiens tiene un subtítulo que me fascina porque, cada vez que alguien utiliza una fórmula parecida (como Stephen Hawking), tengo la ingenua fantasía de que captura un todo ampliamente tranquilizador: Breve historia de la humanidad. Leer esos libros que apuestan por explicar la existencia humana y sus razones, desde una perspectiva científico-histórica, se convierte en mí en una especie de autoayuda con coartada. no son sólo gurús circunstanciales y vacuos los que los escriben, sino individuos con una formación académica impecable; hay, pues, que tomárselos al pie de la letra y creer a pies juntillas lo que dicen.

Lo bueno de Sapiens es que es un libro escrito con una brillantez inaudita en un científico. Es de esos libros que te hacen sentir más listo porque te ofrecen la perfecta ilusión de que el hombre y sus circunstancias son algo que se puede explicar sin fisuras y, cuando lo terminas, sí tienes la sensación de entender, al menos a grandes rasgos, qué nos separa de los animales y qué nos separó de otros homínidos.

Es un libro que se ha hecho popular también porque Barack Obama, Bill Gates y todos los entrepreneurs de Silicon Valley lo han alabado y declarado libro de cabecera.

Lo irónico del caso es que una de las tesis del libro es la advertencia de que, al paso que vamos, el mundo va a estar dominado aún más de lo que lo está ahora por una pequeñísima élite que controlará la tecnología. En el pasado, los bienes materiales -fueran oro, trigo o esclavos- se conquistaban con guerras contra los vecinos que poseían dichos bienes. Ahora y en los años que vendrán, el bien principal es y será el conocimiento, y es muy difícil conquistarlo con violencia, aunque es cierto que los grandes conflictos todavía estánÿ ligados a la posesión del petróleo o el gas.

Ya la primera página del libro sienta las bases de su contenido: explica cómo las tres revoluciones (cognitiva, agrícola y científica) conformaron el cerebro del hombre. El profesor Yuval Noah Harari describe admirablemente cómo el Homo sapiens arrinconó al Neanderthal, gracias a la capacidad del Sapiens de compartir una narrativa.

Según él, las religiones, las naciones y el dinero son ficciones humanas que nos han permitido colaborar y organizarnos a gran escala. La ficción es algo que caracteriza al Sapiens porque en su cerebro, que es el nuestro, realidad y ficción nunca son fácilmente separables, esto le -nos- ha permitido superarse en todos los terrenos porque en nuestro cerebro los obstáculos nunca son del todo reales. Lo único que no nos ha permitido es ser más felices, porque la felicidad nunca fue la prioridad del Sapiens: fue el control sobre su entorno. Y así nos va.