Estén atentos

Reinos de humo

Enero debería ser un mes inocente, pero es una dura etapa de montaña tras el falso llano de diciembre. Históricamente el año solo empezaba en enero para los contables y los donostiarras entregados a su tamborrada, pero también es un momento de recarga de inspiración para los artistas del fogón. Mañana empieza Reale Seguros-Madrid Fusión, ese encuentro caleidoscópico al que mira el mundo –más de 1500 cocineros y profesionales del gremio de todo el mundo y 630 periodistas de 380 nacionalidades– en el que los protagonistas se escudriñan unos a otros en el escenario y se mezclan en los pasillos los que son y los que serán. Los generales de la cocina con sus pechos llenos de estrellas e imberbes que lo quieren todo en pocos años porque la explosión creativa en ese mundo raramente se da después de los 35. En ese circo multipistas se juntan esta vez filipinos, japoneses, rusos, austriacos, colombianos, portugueses, israelíes y españoles de costa y estepa, con discursos e inquietudes diferentes. Algunos añoran las épocas revolucionarias, con sus nítidos liderazgos y sus rotundas ideas fuerza, y al no sentir ya a todo un colectivo marchar por la misma senda hablan de ocaso, cuando en realidad si hay un concepto que nombra cada vez algo distinto, ese es el de ‘vanguardia’. Piensen que cuando deja de haber un pensamiento dominante aflora la diversidad y surgen los que declinan, los que discrepan y los que eclosionan como nueva especie. Cuando cesa el estruendo de los tambores, se escuchan los violines y los oboes. Estén atentos. Como dicen por ahí, hay partido.