Nací en Barcelona hace 68 años. Publicista. Fui asesor personal de Felipe González y Jordi Pujol. He publicado Tú puedes, un manual de autoconvicción para potenciar el talento.

XLSemanal. Seguro que Zapatero creía en sí mismo. ¿Qué le ha fallado?Joaquín Lorente. Uno tiene que coincidir con las medidas de su traje. Y a este señor le sobraba por todas partes. XL. ¿Qué nota le ponemos?J.L. Un -0,1. Su sombra es alargada. La vamos a pagar durante muchos años. XL. ¿Es Joaquín Lorente una marca?J.L. Tengo cierta conciencia de serlo, pero trato de conducirlo al ser humano. XL. ¿Lo son Felipe González y Jordi Pujol, a quienes asesoró en su día? J.L. No. Cada uno de ellos, a su manera, trataron de hacer un país como ellos lo entendían. Y, además, eran muy enteros, cosa que en este momento no abunda en la política española. Falta grueso.XL. González. De abogado laboralista a consejero de Gas Natural. Está muy bien asesorado. Tiene usted mérito.J.L. [Sonríe, irónico] No, no. A mí me llamaron en el último año y medio. Justo cuando todo hacía agua alrededor de él. XL. Le entraría complejo de bombero.J.L. Sí, pero es que hay que enamorarse del producto; ya sea Bitter Kas o los coches Simca 1000. XL. Y usted se enamoró de Felipe.J.L. En parte, sí. Había honestidad en aquel hombre tan sobriamente abatido. XL. ¿Qué destacaría de Jordi Pujol?J.L. La humildad. Y esa actividad sin límites que tenía de tratar de llegar a la gente. Era un obseso, un obseso total.XL. ¿Qué nota les ponemos?J.L. 10,01 a Felipe. Pujol es una matrícula.XL. ¿Y Rajoy qué es?, ¿marca blanca?J.L. [Ríe] No, una marca con un diseño muy aburrido. Este país necesita optimismo. Y él tiene un déficit absoluto para animar a los españoles.XL. Defínase como publicitario.J.L. Somos predicadores. Solo útiles cuando el mensaje sirve para vivir mejor.XL. Isabel Coixet, Ruiz Zafón o Ángela Becerra trabajaron para usted. No nos oye nadie. ¿qué tal jefe es ?J.L. ¡Eres más zorro que la puñeta! [ríe]. Eso tendrías que preguntárselo a ellos. Para mí, un cliente era un milagro. Y por eso yo no aceptaba la menor flojera. XL. Con Ángela se acabó casando. A eso sí que se lo llama conciliación J.L. [Ríe] No. Fue simplemente amor. Ella tiene una hipersensibilidad tremenda. Y yo, que nací bruto, abuelo de Tudela y padre de Zaragoza, necesitaba que alguien me tocase esa cuerda.XL. ¿Cómo se declaró?, ¿utilizó alguna técnica publicitaria?J.L. [Ríe] No. Fue en Cádiz, alquilando un coche. La chica del mostrador lo oyó todo y nos dio la enhorabuena. n

Prensa madura Fruta y noticias. Un plato de fruta y los periódicos. Uno tiene que ser contemporáneo de su tiempo. Es la única forma de que solo nos quede el futuro.