Soy violinista español, de ascendencia Armenia. Nací en Beirut (Líbano) en 1968 y vivo en Madrid desde hace 18 años. Estoy de gira con el concierto 15 , que ofreceré el 8 de agosto en el Teatro Clásico de Mérida. Por Virginia Drake.

XLSemanal. Logra poner humor en la música clásica, tan seria ella.
Ara Malikian. Es que, si no, los jóvenes no se acercan. Todo lo que rodea a la música clásica es tan rígido que le hace mucho daño.
XL. ¿Mantiene por eso ese look punky?
A.M. No, no es calculado. nací y soy así.
XL. ¡Nadie nace con esta pinta! [risas].
A.M. Mis dos hermanas decidieron que tuviera el pelo largo para tapar mis orejas. decían que eran muy grandes.
XL. ¿Le han llamado la atención por subir a escenarios tan solemnes así?
A.M. ¡Sí!, muchas veces. Durante años no entendía por qué no me aceptaban. Me cerraban las puertas. En Alemania me sentía desplazado. Entonces, intenté ser como los alemanes, me corté el pelo y me lo planché. No funcionó. Yo no quería ser como ellos. quería ser yo. Así que seguí mi camino.
XL. ¿Es cierto que llegó a dar 450 conciertos en un año?
A.M. Sí, hacía hasta tres al día en varios colegios. Hoy no paso de 180 al año.
XL. Su espectáculo 15 se estrenó en el Teatro Real hace dos años.
A.M. Sí, hemos hecho ya más de 500 funciones, que han visto 40.000 espectadores. de México a Japón. A partir de septiembre haremos las cinco últimas, a lo grande , en Madrid, Málaga, Valencia, Zaragoza y Santander.
XL. 15 tiene carácter solidario.
A.M. Parte de los beneficios son para el millón de refugiados sirios que hay en el Líbano. Viven una situación muy difícil.
XL. ¿Esperaba algo más de ayuda europea a los refugiados?
A.M. Cualquier ser humano la esperaba. el comportamiento ha sido inhumano e inaceptable. Se ha olvidado que algunos países de Europa estaban en una situación parecida hace 60 años.
XL. Usted vivió la guerra civil en Beirut.
A.M. Desde los seis hasta los 15 años viví la guerra. En 1984 me fui solo a Alemania, sin mis padres, pero tuve mucha suerte porque allí pude estudiar y tener un futuro con la música.
XL. Y hoy acerca la música clásica a los niños, con los que se lleva bien.
A.M. No siempre fue así. Los primeros conciertos, hace 20 años, con Unicef, fueron un desastre. se reían de mí por mi aspecto. No me tomaban en serio pero aprendí a relacionarme con ellos. Ellos me enseñaron cómo ser en el escenario.
XL. ¿Cuántos idiomas sabe y cuántos instrumentos toca?
A.M. Saber… ninguno [ríe], pero hablo siete y solo toco el violín.


 

Pasión por el verde

«Me levanto pronto y me preparo un zumo con calabacín, espinacas y manzana verde. También una tostada con aceite de oliva y jamón, y un té verde con hierbabuena».