El éxito de la serie ‘Física o química’ hizo que el actor, con solo 18 años, huyera a Australia. Ahora, con 25, se ha convertido en la cara de moda de la tele tras su paso por ‘Velvet’ o ‘La embajada’. Por Raquel Peláez / Estilismo: Verónica Sánchez

Con sus gafas de espejo, su perfil de galán clásico de los años cincuenta y su enjambre de fans en la puerta, Maxi Iglesias habla con tranquilidad de los 25 años que lleva delante de una cámara. «Era un bebé muy mono y me quedaba quietecito, así que era perfecto para publicidad», asegura. Física o química, Mentiras y gordas, Velvet, La embajada… Toda una vida haciendo cine y televisión lo ha convertido en un tipo con mucho callo. «A mí ahora lo único que me quita el sueño es el ‘jet lag’», bromea. Eso sí, cuando el bello durmiente sube una foto a Instagram como Dios lo trajo al mundo, la cosa social se pone calentita.

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Chaqueta de Dsquared2

XLSemanal. Así que el otoño le ha robado el bañador…

Maxi Iglesias. No entiendo la que se ha liado en las redes sociales. Puse esa foto sin ninguna intención. Voy a playas nudistas desde que era pequeño.

XL. Imagino que revisaría el perímetro para que no hubiera fotógrafos delante.

M.I. Bueno, no sabemos, igual sale por ahí algún frontal [se ríe]. Está claro que no puedes controlar todo al cien por cien porque, si no, no viviría. Además, a mí no me importa que me vean desnudo.

XL. Cosa que sus fans le agradecen mucho. ¿Ya en el colegio lo perseguían las chicas?

M.I. Mucho más que ahora. Yo creo que, cuando me ven, piensan. «Vale, puede ser mono, ojos azules, pero es el de la tele». Y eso las frena mucho.

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Chaqueta: Elena Benarroch / Camiseta: Just Cavalli / Pantalón: Antony Morato

XL. ¿Será que tiene alguna debilidad inconfesable?

M.I. Pues sí, que soy muy romántico.

XL. ¿Y a eso lo considera usted un punto débil?

M.I. En los tiempos que corren sí. A mí no me funciona. Desde aquí hago un llamamiento para que la gente sea más romántica y más detallista conmigo.

Hay mucha gente que me prejuzga. La frase que más he escuchado en mi vida es: ‘Pensaba que eras un gilipollas'”

XL. ¿Cuándo se dio cuenta de que esto de ser actor iba en serio?

M.I. Con la serie Física o química. Incluso antes de que se estrenara, ya nos paraban por la calle porque se hizo una campaña de publicidad muy fuerte.

XL. ¿Y cómo se lleva eso con 17 años?

M.I. Es complicado. Incluso tuve que dejar de ir a clase, porque en el colegio no me permitieron seguir faltando para rodar. Terminé la secundaria y el bachillerato a distancia.

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Pantalón y camisa: Caruso / Chaqueta: Antony Morato / Alfombra: Ikea

XL. ¿Mereció la pena?

M.I. Claro, pero me afectó tanto que me fui a Australia a pensar entre una temporada y otra. Quería estar al otro lado del mundo, donde nadie me conociera.

XL. Dejaría a los guionistas de la serie comiéndose las uñas…

M.I. Sí, hubo mucha tensión. No se podían creer que me planteara dejarlo. Pero en la productora me ayudaron mucho. Entendieron que tenía que estudiar y me dejaron compaginarlo con las grabaciones.

XL. ¿Y desde entonces ha tenido que pasar por mucho casting?

M.I. Ni te imaginas. Pero me encanta, porque demuestra que has llegado allí superando una prueba. En Velvet, por ejemplo, me llamaron directamente y no es lo mismo.

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Chaqueta: Elena Benarroch

XL. ¿Por eso le decía José Sacristán que estaba allí por su cara bonita?

M.I. Sí, sí. Luego hablé con los guionistas porque en La embajada volvió a salir la frase de mi cara bonita. Pero ya me di cuenta de que era algo recurrente, no solo de mi personaje.

XL. ¿Por qué no renovó La embajada?

M.I. Hablar de política y corrupción en un canal generalista no terminó de gustar. En series como House of cards, el personaje que hace de presidente del Gobierno es capaz de matar a alguien con sus propias manos y nadie se escandaliza, pero aquí haces algo así y la gente se echa las manos a la cabeza.

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Abrigo: Sandro / Camisa y vaquero: Dsquared2 / Zapatillas: Antony Morato / Silla: Interiorist

XL. ¿Y qué hace un actor cuando no le suena el teléfono?

M.I. Relajarse. Prefiero que no suene [ríe]. Ahora estoy estudiando Psicología porque, en el futuro, me gustaría dirigir o producir para no esperar esa llamada, sino ser yo el que la haga.

XL. ¿Y en su tiempo libre le gusta cuidarse?

M.I. Voy mucho en moto y, como llevo el casco abierto, procuro ponerme siempre una hidratante fresquita. Y, de vez en cuando, me hago un ‘peeling’.

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Abrigo: Sandro / Bolber: Tommy Hilfiger / Pantalón y jersey: ZZegna / Botín: Antony Morato / Reloj: Kiboe

XL. ¿Le ha recriminado alguna chica que se cuida más que ella?

M.I. Al revés, me dicen que soy muy dejado para esto. De todas formas hay mucha gente que me prejuzga.

XL. ¿A qué se refiere?

M.I. Hombre, la frase que más he oído en mi vida es. «Pensaba que eras un gilipollas».

Maquillaje y peluquería: Leticia Lara Guerrero

Asistente de estilismo: Jorge Gilarranz.