Nací en Bilbao en 1969. Soy periodista de ‘XLSemanal’ y acabo de publicar La sacudida (Ediciones B), un ‘thriller’ sobre terroristas desengañados que transcurre por el País Vasco y la Nicaragua del huracán Mitch. Por Virginia Drake

XLSemanal. La primera novela suele servir de terapia y catarsis…

Fernando Goitia. Puede ser, porque siempre me atrajo el tema de la perversión de las Revoluciones y el desengaño posterior de los peones que las ejecutan; trasfondo de esta novela.

XL. Frases lapidarias de La sacudida: «A los vascos se nos distingue a varias millas de distancia». Explíquese.

F.G. Es que entre vascos, fuera de Euskadi, nos reconocemos fácil; aunque hay tipos más reconocibles, como los adeptos al estilo borroka… Y por Nicaragua, escenario de esta historia, han pasado muchos; unos cuantos refugiados de ETA, sin ir más lejos…

XL. «La boina nos aplasta las ideas». ¿Lo correrán a boinazos cuando vaya a Bilbao?

F.G. [Se ríe]. Esa es una referencia a Asesinato en el comité central, de Vázquez Montalbán, pero, mira, un abertzale que leyó el libro me preguntó. «¿Qué tienes contra los vascos?». Además de confundir al personaje un etarra que traiciona a los suyos con el autor, analizó la novela desde sus propios prejuicios. Así que puede ser que alguno que otro me sacuda con la boina. Pero bueno… en otros tiempos no muy lejanos podría haber sido peor.

XL. En octubre y noviembre de 1998, le cayó encima el huracán Mitch…

F.G. Sí, acababa de empezar a escribir desde Managua para un gran diario de Madrid y, de pronto, me cayó el Mitch… No creo que vuelva a vivir nada igual.

XL. Por una de esas crónicas le dieron, en 1999, el Premio Fernando Lázaro Carreter…

F.G. Sí. Me lo entregó el propio Lázaro Carreter y recuerdo que me habló del estilo; me dijo que fuera fiel a él porque es lo más difícil de conseguir.

XL. Y de aquellos polvos estos lodos: la crónica se ha convertido en este trepidante thriller que ahora publica.

F.G. Así es, aquella crónica narraba un viaje a través del desastre por Nicaragua y Honduras, que es casi el mismo itinerario que recorren los protagonistas de La sacudida.

XL. En su novela maneja con facilidad la jerga nicaragüense, casi un dialecto…

F.G. Bueno, es el español local un poco vulgar a veces [se ríe], pero fascinante, así que era inevitable que esté salpicada de modismos. Yo viví tres años en Nicaragua y mi primer trabajo, de hecho, fue crear un suplemento juvenil donde animé a los periodistas a escribir así. Fue un éxito, pero nos lo cerraron porque a alguna gente le sonaba demasiado atrevido. Mucha revolución y todo eso, pero es un país muy puritano.


 La tortilla es sagrada

Desayuno Fernando Goitia

 

«De diario tomo zumo de naranja, banana, manzana y leche con cacao. Pero el fin de semana bajo al bar y me como un pincho de tortilla, café con leche y vaso de agua».