Loly García Viguesa, 66 años. Soy la atleta mujer con la licencia más longeva. Debuté con 14 años y llevo 52 corriendo. Como profesional, me retiré en 2011. Ahora, por un problema de huesos, también de las carreras populares. Por Virginia Drake

XLSemanal. Fue la primera mujer en formar parte del combinado nacional.

Loly García. Durante la República las mujeres corrían, pero en la época de Franco estuvo prohibido. En el año 64 se hizo la primera selección española de atletismo en la que participaban mujeres… y ahí estaba yo.

XL. Tiene decenas de medallas, pero ¿cuál es para usted su mejor marca?

L.G. La que conseguí en el Estadio Heysel de Bruselas, cuando hice 400 metros en 59,8 segundos. Fui la primera en España en bajar de un minuto en esa carrera. Estaba muy nerviosa, pero cuando empecé a correr fue como si volara. Tenía 15 años.

XL. Hace 52 años, una mujer guapa que corría en pantalón corto ¿oía de todo?

L.G. ¡De todo! Era tremendo. Me decían que no tenía vergüenza, que me fuera para casa, que parecía una artista… Una señora que repartía la prensa me daba con los periódicos en las piernas.

XL. ¿Y los hombres qué opinaban?

L.G. Les gustaba y, como me conocían, decían: «Loly es muy buena, corre muy rápido». Con ellos no había problemas porque yo entrenaba con el equipo de fútbol del Celta y mi entrenador era el mismo que el de los hombres. Estaban acostumbrados a verme correr.

XL. ¿Cómo conoció a Javier Álvarez, su marido?

L.G. Mi entrenador le pidió que hiciera de liebre para que yo corriera detrás. ¡Y me enamoré de la liebre! [Ríe]. Yo tenía 14 años y él, 21. Cuatro después Javier participó en las Olimpiadas de México y, luego, en las de Múnich.

XL. Y se casó con 19 años.

L.G. Sí, nos casamos porque a mi padre, militar, lo destinaron a Madrid y yo, que estaba loquita por Javier, no llevaba muy bien vivir en Madrid y él, en Vigo.

XL. ¿Y lograban vivir del atletismo?

L.G. ¡No! Nadie en aquella época. No había ayudas. Al terminar de estudiar, pusimos una tienda de deportes; yo iba cada día corriendo desde Priegue a Vigo por la carretera de la playa y saludaba a los ciclistas que me cruzaba.

XL. ¿Usted no sabe lo que es tener un gramo de grasa en el cuerpo?

L.G. No. Siempre fui delgada. Peso 49 kilos y mido 1,71. Como bien, pero me muevo mucho, no sé estar quieta.

XL. Una curiosidad: ¿cuántos zapatos de tacón tiene en su armario?

L.G. Ninguno. Solo una vez me puse unos: en la boda de mi hija, que es muy pija y que se empeñó en que tenía que ir muy bien vestida. No aguanté mucho, en el banquete me los quité [ríe].


Desayuno: con mermelada ‘Loly’

Loly Garcia Desayuno atleta longeva

 

«Siempre a las 7:00, con mi marido. Tomamos café con leche y tostadas con mantequilla y mermelada, que yo misma hago: tenemos naranjos y manzanos»