Madrid, 1957. Soy actriz y vengo de una familia muy humilde. Estoy en el Teatro de La Abadía con ‘He nacido para verte sonreír’; a fin de mes estreno en cines ‘Todo mujer’. Y en abril retomaremos ‘La que se avecina’. Por Virginia Drake

XLSemanal. Cine, teatro y televisión… ¡Buen comienzo de año!

Isabel Ordaz. Sí, también estoy estudiando en la UNED, Lengua y Literatura, y escribo y publico poesía. A veces estoy un poco estresada.

XL. Acaba de cumplir 60 años, ¿se ha activado algún chip en su cabeza?

I.O. Hay que adaptarse. Al principio, te enfadas con todo, no enciendes la luz del baño, no te miras al espejo. La vida te da y te quita.

XL. ¿Qué le ha quitado?

I.O. La gravedad, la tersura del rostro, todo se cae [ríe]. Pero intelectualmente me encuentro más fuerte y firme que nunca, rentabilizo mejor el tiempo, que es oro, y sé más lo que quiero.

XL. En Todo mujer, en He nacido para… y en La que se avecina interpreta a mujeres un tanto ‘zumbadas’, ¿siempre le tocan?

I.O. ¡Hombre, tanto como ‘zumbadas’…! [Ríe]. La de la tele busca su libertad por encima de todo. La del cine tiene una tragedia encima -enferma, arruinada y sola- e incluso así aún apuesta por la vida con humor. Y la del teatro también es una mujer que trata de sacar adelante su vida y que no se subordina a una pareja. Son mujeres con un interior muy rico.

XL. Ha sido la lista en La dama boba, Isabel I de Castilla, Electra, la mujer asesinadita y hasta Teresa de Ávila.

I.O. ¡Personajazos! He tenido la fortuna de que en la tele me ha ido muy bien y he podido ser más selectiva en el teatro.

XL. Así que La Hierbas de Aquí no hay quien viva le ha permitido escoger.

I.O. ¡Dios mío! [Ríe]. Tanto La Hierbas como Araceli, de La que se avecina, han dado muchas risas, aunque la popularidad sea más pesada de llevar, pero es un lujo. La tele es una fuente de ingresos que está salvando a la profesión. Esta serie es morir de éxito y me congratulo, porque crea trabajo.

XL. Qué le han pedido más por la calle: ¿fotos o remedios de herbolario?

I.O. De todo. Hierbas, desde luego, en su sentido sanador y en el ‘drogota’ [ríe]. La gente pierde la frontera entre la ficción y la realidad. Pero a veces te dicen cosas preciosas como que se olvidan de la depresión cuando me ven en la tele. Picasso decía: «Yo pinto para quitar el dolor de cabeza a la gente», pues yo a veces actúo para ello.

XL. Dicen que es difícil hacer reír, pero con usted es muy fácil desternillarse.

I.O. ¡Muchas gracias! Aunque el gran payaso llora por dentro. Creo que tengo cierta facilidad para la comedia y me gustan los géneros bastardos: hacer llorar y reír a la vez.


Desayuno: receta de La Hierbas

Isabel Ordaz, xlsemanal

 

«Un vaso de agua templada y unas gotas de limón. Una pitaya y kiwi; cereales y pasas con leche de coco y soja; pan de centeno con un poco de miel; y dos cafés».