Madrileño del 91. Fui Fidel en la serie ‘Aída’, de los 12 a los 23 años. He presentado ya mi primer largo como director, ‘Pieles’, y acabo de terminar el guion del segundo, ‘La piedad’. Por Virginia Drake / Fotos y vídeo: Javier Ocaña 

XLSemanal. ¿Qué fue de Fidel, aquel niño cándido y lleno de ricitos de Aída?

Eduardo Casanova. Pues que ha evolucionado mucho. Interpreté el primer adolescente gay de la televisión española… porque ‘maricones’ ha habido toda la vida [ríe]. Todo lo que ganaba en la serie lo ahorraba para poder hacer hoy lo que me gusta: cine independiente y políticamente incorrecto.

XL. En el caso de Pieles, eso es un eufemismo.

E.C. Es una película agresiva, sí, y quizá revulsiva los diez primeros minutos, pero la gente que me sigue me apoya y me respeta. Siento que el público evoluciona conmigo.

XL. Aguantar la agresividad, el morbo y el cinismo de Pieles ¿es un ejercicio de tolerancia?

E.C. Pieles es una gran provocación, sí. Puedo ser cínico, pero a la vez muy pacífico. ¡Sería incoherente que yo no fuese tolerante! He hecho todo para que no sean tolerantes conmigo, y solo he recibido tolerancia y respeto.

XL. Está a punto de estrenar el corto Lo siento mi amor, una versión alternativa del asesinato de John F. Kennedy en la que implica a Jackie.

E.C. Mi ficción siempre es más divertida que la realidad. Pero ¿dónde está la realidad? Nos cuentan las cosas como quieren para que no entremos en pánico.

XL. ¿Qué me dice de su obsesión por el rosa en todo lo que rueda, en el esmoquin que llevó a los Goya y en las paredes de su casa?

E.C. Te diré que no me gusta el rosa. Todo lo que se ve en una película no es lo que le gusta al director. Mi casa es a la vez mi laboratorio de trabajo y por eso es rosa pastel, el único tono de rosa que no me horroriza. El rosa es un color que me obsesiona y me inspira para crear, para vestirme… pero no me gusta.

XL. ¿No teme volverse loco?

E.C. ¡Ya estoy loco!, y creo que es bastante sano estarlo; aunque la sanidad mental no la tengo completa. Si me pierdo, podéis buscarme en la consulta de mi psicóloga porque hay días que estoy completamente desequilibrado.

XL. ¿Cómo pasará la Navidad?

E.C. Lejos. Aunque mi madre se enfade, necesito descansar. Cada vez me espanta más la Navidad: ha perdido su magia e irrealidad, y la realidad me horroriza.

XL. ¿Qué pasaría si el mundo estuviera lleno de gente como usted?

E.C. Sería mucho más horrible, tremendamente aburrido, yo no tendría ninguna importancia y no podría dirigir cine ni nada. Y tú no me estarías haciendo esta entrevista [ríe].

Desayuno: A regañadientes

desayuno eduardo casanova

 

“Detesto comer y dormir, tengo pánico a meterme en la cama. Por eso me levanto pronto y desayuno solo un café con leche y una tostada con tomate y ajo en un bar”