A sus 49 años, Julia Roberts lleva tres décadas siendo una de las actrices más cotizadas de Hollywood. Con nueva película bajo el brazo, la embajadora de Lancôme habla con ‘XLSemanal’. Por Nora Ruiz

A sus 49 años mantiene con holgura su condición de diva de Hollywood, con títulos como el de Mujer más Hermosa del Año, por parte de la revista People. Una credencial que la publicación le otorgó por primera vez en 1991 -también en 2000, 2005 y 2010- y que viene ahora a reivindicar a las intérpretes maduras como ella. Mucho ha llovido desde que Roberts obtuviera aquel título en la ola gigante que la empujó tras el éxito de Pretty woman.

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Casada con el director de fotografía Daniel Moder desde hace 15 años -son padres de tres hijos: los mellizos Hazel y Phinnaeus, de 13 años, y Henry, de 10-, Roberts se prodiga poco desde hace un tiempo, trabajando, como mucho, en una película por año. A lo que no renuncia, en todo caso, es a su relación con la firma francesa Lancôme, de la que ejerce como embajadora desde 2009. «Me lo paso bomba cuando me encuentro con otras embajadoras como Kate Winslet, Isabella Rosellini y Penélope Cruz -revela la actriz-. No tengo la sensación de estar trabajando, sino que creo estar de vacaciones».

XLSemanal. ¿Cómo se las arregla para ser una madre trabajadora?

Julia Roberts. El truco es no trabajar mucho [se ríe]. Claro, que yo lo tengo más fácil que la mayoría de las mujeres del mundo. Tengo muchísimas amigas que son verdaderas madres trabajadoras y trabajan ocho o nueve horas cinco días por semana, así que no puedo quejarme. Mi madre, que se separó y cuidó sola de tres hijas, tuvo que ser siempre muy cuidadosa con los gastos; sin contraer deudas, planificando las jornadas al minuto… ¡He tenido mucha suerte! Mi marido trabaja mucho, pero siempre podemos ir a verlo cuando trabaja o darle la bienvenida al regresar a casa. Puede sonar todo un poco antiguo, pero para mí es importante.

XL. Tiene 49 años. ¿Cómo se plantea el envejecimiento?

J.R. Tan solo hay una alternativa al envejecimiento y, personalmente, prefiero envejecer. Lo que tienes que hacer es aceptarlo.

“Una vez que te quitas el maquillaje, tu cara debe seguir pareciéndose a la que tenías con el maquillaje puesto”

XL. ¿Cómo mantiene tanta seguridad en sí misma?

J.R. A medida que te haces mayor, las prioridades cambian. Hay días en que las arrugas resultan un poquito preocupantes y otros en los que ni piensas en ellas. La imagen es un reflejo de las personas que quieres y que te quieren. Puedo pasar días seguidos sin mirarme al espejo, observando a las personas sentadas a la mesa de mi cocina; ellas son parte de la imagen que proyecto.

XL. La revista People la ha nombrado este año la Mujer más Hermosa del Mundo. Hasta qué punto se siente halagada?

J.R. Es increíblemente halagador, la verdad.

XL. Personalmente, ¿a quién encuentra hermoso?

J.R. Hay muchísimas personas, pero hace poco estuve con Penélope Cruz y, por suerte, la quiero con pasión; de lo contrario, le tendría una tirria terrible. Es guapa a todas horas.

familia julia roberts

Julia Roberts con su marido, Daniel Moder, y sus hijos: los mellizos, Phinnaeus y Hazel, y el más pequeño, Henry

XL. Tiene una hija en la era de las redes sociales. ¿Cómo piensa enseñarle a convivir con las presiones para ofrecer siempre un aspecto radiante?

J.R. En ese sentido, ya se me ha adelantado. Mi hija tiene una personalidad muy fuerte y sabe cuál es el valor real de lo estético y lo superficial, de forma que todo me está resultando bastante fácil. Estoy segura de que estos fenómenos no dejan de influir de manera indirecta, pero será cuestión de avanzar paso a paso.

XL. Su nueva película, Wonder, narra la historia de un niño con síndrome de Treacher Collins, una enfermedad que provoca malformaciones craneofaciales. ¿Qué la llevó a hacer esta película?

J.R. Es una historia maravillosa, muy conmovedora y refrescante, y ahora que tengo casi 50 años me ha venido bien recordar que, en la vida, lo principal son las pequeñas buenas acciones de todos los días: ser amables los unos con los otros. El espectador ve más allá del rostro imperfecto de este niño y ahí radica la grandeza de esta historia. Puedes pasarte la vida tratando de enseñar a otros qué tienen que hacer, pero lo mejor es predicar con el ejemplo, justo lo que hace este niño. Y por eso esta historia es tan bonita.

XL. ¿Hasta qué punto el peinado y el maquillaje influyen en su interpretación?

J.R. Mucho. Gran parte de mi construcción del personaje comienza imaginando eso; en esta película, por ejemplo, tuve claro qué clase de peinado necesitaba desde el primer minuto. Me encantó que eligieran a Sonia Braga para el papel de mi madre. En el libro, mi personaje, Isabel, es de origen brasileño, así que me oscurecí un poco el cabello, y esa fue otra razón por la que estuve encantada con Sonia, porque su propia paleta respondía con exactitud a lo que yo buscaba.

XL. ¿A qué ritual de belleza preciso se somete todos los días?

J.R. Me cepillo los dientes, ¿vale con esta respuesta? [Se ríe]. No, en serio, no puedo vivir sin protección solar y sin crema de ojos. Y sé bien cómo aplicarme ambas cosas.

XL. ¿Hay algo que no tendría que comer, pero que le gusta mucho comer?

J.R. Sí. Una hamburguesa con queso, lechuga y tomate, sin pepinillos ni cebolla.

XL. El mejor regalo que le han hecho en la vida?

J.R. Hazel, Finn y Henry. Mis hijos.

XL. ¿El mejor regalo que ha hecho usted en la vida?

J.R. No sabría decirte, pero me encanta hacer cosas yo misma; alguna prenda de punto, por ejemplo.

“Penélope Cruz es guapa a todas horas. Por suerte, la quiero con pasión; de lo contrario, le tendría una tirria terrible”

XL. ¿Cómo suele relajarse?

J.R. Jugando al Mahjongg con amigas.

XL. Un lugar al que ir de vacaciones?

J.R. Kauai, en Hawái. La naturaleza es impresionante; es idóneo para ir en familia y disfrutar de las olas.

XL. Gran parte de los cuidados de belleza tienen que ver con lo que nuestras madres y abuelas nos enseñaron. ¿Hay algo en particular que le enseñaran a usted las suyas?

J.R. Mi madre, que era muy guapa, casi no llevaba maquillaje. Si recuerdo bien, tan solo se lo puso durante unos ocho meses en los años setenta. Mis abuelas no se maquillaban. Creo que de ahí me viene la idea de que, una vez que te quitas el maquillaje, tu cara tiene que seguir pareciéndose a la que tenías con el maquillaje puesto.

XL. En su momento dijo que ser la embajadora de Lancôme era su trabajo preferido. ¿Ahora que lleva ocho años con la marca, sigue pensando igual?

J.R. Sí. Más que nunca, porque estoy acercándome al medio siglo y trabajo como modelo. Me encuentro con otras embajadoras y la verdad es que lo paso bomba cuando estoy con Kate, Isabella y Penélope. Estamos hablando de un fantástico grupo de mujeres. Vamos a sitios estupendos y trabajamos con una gente magnífica, con unos profesionales muy buenos, y no tengo la sensación de estar trabajando, sino que creo estar de vacaciones.

Una sonrisa de cristal

perfume lancome

Lancôme quiso convertir en olor la idea de la felicidad. Así nació La Vie Est Belle L’Éclat Eau de Parfum, una fragancia bañada por la flor de azahar que ahora llega en un frasco adornado con 221 cristales. «Está demostrado que el olor de las naranjas cambia la composición química en el cerebro y hace que te sientas tranquila y feliz», asegura Julia Roberts.