Este promotor catalán lleva más de 40 años organizando conciertos de “rock” en nuestro país. Cuando empezó, nadie le hacía caso y todo eran zancadillas. Por Fernando Goitia.

Él nos trajo a los Rolling Stones, a Bruce Springsteen, a Tina Turner, a Bob Marley, a Patti Smith… La lista es interminable. Como sus recuerdos.

“Hay que ver, teniendo en cuenta lo que he tomado en mi vida, ¡aún tengo buena memoria!” Gay Mercader suelta una carcajada. Su sentido del humor mantiene un afilado toque cáustico, mientras rememora episodios de sus años más salvajes. Tiempos en que se arruinaba una y otra vez mientras abría a patadas la mente y los oídos de los españoles a ritmo de rocknroll.

«Me arruiné la primera vez que traje a los Rolling Stones, a Tina Turner, cuando nadie hablaba de ella, a Iggy Pop; me prohibieron a Lou Reed en Barcelona, a Bob Marley en Madrid… Me hicieron putadas por todos los lados, pero seguí adelante.» Hasta hoy.

Desde que organizó su primer concierto Incredible String Band, 25 de mayo de 1973 -si bien meses antes tuvo que cancelar a última hora uno de Black Sabbath- han pasado más de 40 años y unas 3.000 actuaciones. Un libro, Gay Mercader, Tour posters 1971 – 2017recopila ahora, a modo de memoria, los carteles de todos esos conciertos.

«Yo tenía mi lista de Le must, como dicen los franceses. O sea: La gente tiene que ver a éste. A Frank Zappa, a Jethro Tull, Stones, Patti Smith, Iggy, a Marley… había que abrir las fronteras, ésa era mi convicción. Enriquecerme nunca fue mi objetivo, al contrario, en aquellos años no paraba de perder dinero [se ríe]. La empresa estaba siempre asfixiada, me conformaba con acabar el mes, cubrir gastos y pagar al personal.»

Ahora, este amigo de Keith Richards, Patti Smith y Sting, sobrino de Vittorio De Sica y pariente del asesino de Trotsky, vive alejado de los excesos del pasado en su masía, rodeado de animales y de la memorabilia acumulada en estas cuatro décadas. Mientras desempolva los carteles de los primeros conciertos que organizó, Mercader despliega toda una andanada de recuerdos sobre la primera vez que trajo a…:

The Rolling Stones, 1976

«¡Fíjate cómo se presentaron los tíos! Yo estaba en la habitación de la asistente del mánager, Sally, y alguien llamó a la puerta. ‘¿Quién es?’, preguntó Sally. Y al otro lado: ‘La banda de rock’n’roll más grande del mundo’. Tal cual. Entonces entran Ronnie, Charlie, Mick y Keith y se sientan delante de mí, sonriendo, con cara de niños traviesos. Eran muy conscientes del impacto que causaban. Me quedé paralizado, mudo. ‘La foto ha cobrado vida’, pensé. Siempre han sido unos vacilones.

Gay Mercader Rolling Stones

»Para que veas cómo han cambiado las cosas, en aquellos años los Stones cargaban con sus propias maletas. Ahora no cargan con nada; cuando viajas con ellos, te recogen el equipaje, lo numeran y te lo entregan en el siguiente hotel.

 Lenny Kravitz se fue de vacaciones a la casa de Mick en Isla Mosquito y, cuando le preguntaron, contó: »Todo, estupendo; sólo que, después de comer, Mick sube al primer piso y se pasa una hora haciendo karaoke con sus canciones, para ponerse la voz en forma. Da risa pensar que en el 76 algún que otro periodista musical se atrevió a decir que estaban acabados.»

Michael Jackson, 1988

  «Después de haber llenado estadios con los Stones no me daba miedo nada. El montaje que traía era ciertamente colosal, milimétrico, con unos ventiladores gigantes para que su camisa ondeara al viento y mucha parafernalia, aunque lo más complicado en su caso era el personaje en sí y su entorno.

»Un día se puso una boina y una barba falsa y se dio un paseo por Marbella, pero cualquier paso que daba Jackson implicaba un tremendo problema logístico. Como apenas podía salir de su suite, le montamos una pista de baile en la habitación para que ensayara. Me dio pena, tristeza, era un tío infeliz, indefenso, frágil.

“Como Jackson apenas salía del hotel, le montamos una pista de baile en la ‘suite’ para que ensayara. Era un tío indefenso, frágil”

»Había un rollo un poco paranoico. Cuando él llegaba a los estadios, los de seguridad obligaban a la gente a permanecer en los camerinos. No quería que nadie lo viese fuera del escenario. Aunque para escenas surrealistas la de su llegada al estadio. Yo estaba esperando fuera y, de pronto, aparecen un helicóptero, policías, secretas corriendo y una furgoneta de vidrios tintados de la que salen en tromba seis guardaespaldas tamaño Mike Tyson con Jackson en medio, como un niño que se deja llevar. Los tíos se equivocaron de puerta y lo metieron en una cocina. Ya ves, tanta parafernalia para acabar metido entre lechugas [se ríe]. Los gorilas, desconcertados, pese a estar uno al lado del otro, empezaron a hablarse por los walkies: Entrada equivocada, entrada equivocada. Lo llevaron de nuevo al vehículo, recorrieron diez metros hasta la puerta siguiente y pasaron cinco minutos maniobrando para que la furgoneta y el estadio estuvieran a 50 centímetros de separación. En fin.

poster Michael Jackson concierto Gay Mercader

»Por no hablar del séquito que lo rodeaba. Frank Dileo, su mánager, quería el palco presidencial del Calderón. Pero quitarle su palco a Jesús Gil no estaba en nuestros planes. Nos negamos y Dileo nos hizo a mi socio, Luis Rubira, y a mí el gesto de masturbarse, como diciendo: ¡Que os jodan!. Al final, a Luis se le ocurrió hacer un falso palco junto al de Gil, lo que se llama un palco adosado [se ríe], y el tío se calmó, ¡oye!»

Patti Smith, 1976

«La conocí en una cena previa al concierto. Ella, claro, era el centro de atención. Al ser el promotor, nos sentaron juntos. Al otro lado estaba mi pareja de entonces, que pasó la noche con un careto de mosqueo supino [se ríe]. Patti y yo tuvimos un flash epidérmico: fue conocernos y amarnos, de forma platónica, que quede claro. Al día siguiente la vi actuar y ya, es que, es que…»

Patti Smith poster concierto

»El pabellón del Joventut era un local muy intenso, el artista casi tocaba al público, ¡una olla a presión, vamos! Fue apoteósico. Patti tenía mucho sentido del tempo trágico. Arrancó con los primeros versos de Gloria: Jesus died for somebodys sins but not mine [“Jesús murió por los pecados de alguien, pero no por los míos”] y todos, a rugir como locos.»

“Patti y yo tuvimos un ‘flash’ epidérmico: fue conocernos y amarnos. Es íntegra, sin fisuras. Dejó todo estando en la cima”

«Era imprescindible que la gente viese a Patti. Y hubo suerte porque al poco tiempo se retiró y no volvió hasta 1996. Es una mujer íntegra, sin fisuras, que lo dejó todo estando en la cima. En Europa hacía conciertos para 50.000 personas y salía en todas las televisiones. Recuerdo llamar a su mánager y hacerle ofertas desquiciadas para que actuase, pero nada. Se casó con Fred Smith, de MC5, tuvo hijos y se dedicó a criarlos.»

«Patti es una amiga, una persona muy cercana. Es de los pocos artistas a quienes puedo telefonear directamente. Hace unos años, de hecho, me llamó por Navidad y me dijo: Hoy es nuestro aniversario. Hacía 30 años que nos conocíamos. Fue un detalle muy bonito. Cuando vino a Barcelona para el Primavera Sound, en 2007, hablé con ella y le dije que me había gustado la versión que había grabado de Gimme Shelter en Twelve [álbum de versiones de 2007]. Al día siguiente, un amigo me dijo que me la había dedicado en el concierto -yo ya no voy nunca- en plan: ‘Quiero dedicar esta canción a la persona que me trajo a España por primera vez’. La llamé y me dijo: La gente aplaudió, ¿sabes? les gustó el detalle [se ríe].»

Iggy Pop, 1978

«A Iggy vinieron mil personas, en un recinto para 5.000, perdí muchísimo dinero, pero me quedé más contento que Dios. Debido a algunos excesos tóxicos salió a escena como un cable eléctrico. Aquí nadie lo había visto y, cuando el personal vio que se subía a los amplis y simulaba sexo con ellos, que se caía del escenario dándose un golpe de campeonato, se sacaba el pene… La gente salió con los ojos como platos. ¡Fue bestial! El tío se apalancó en Barcelona, pasamos dos noches sin dormir y así empezó nuestra amistad.

Iggy Pop poster Gay Mercader

»Iggy es el performer más salvaje que ha habido nunca, un tío capaz de rajarse el pecho en escena con un vaso roto… Una vez, el tío me llegó todo amoratado: Pero ¿qué te ha pasado?. Y me cuenta: No, nada, estábamos en un show en Francia, alguien me tiró algo y dije: ‘¡Que den las luces, que quiero ver a ese hijo de puta!‘ Total, encienden todo y se levanta un tío de dos metros. Claro, yo no podía echarme atrás, así que caminé hacia el sacrificio valientemente. Me tumbó y seguimos tocando [se ríe]. Lo dicho, el más salvaje. »Un día fui con mi otro socio, Paco Martínez, a su habitación y nos lo encontramos envolviéndose el pene con una bolsa de plástico. No creas que se detuvo [se ríe]. Estuvimos un buen rato departiendo como si nada.»

Bruce Springsteen, 1981

«Acababa de publicar The river, estaba aposentándose en el trono del rock y su llegada había levantado enorme expectación y, aun así, no se llenó, por poco, eso sí. La fecha era pésima, un martes después de Semana Santa. Hoy da igual, pero entonces, si no lo tenías todo de tu parte, había problemas.»

«Tocó tres horas a todo trapo, nunca había visto nada igual. Era un chico sencillo que tocaba rock’n’roll para que la gente lo pasase bien. Tenía más ego su mánager, John Landau, un periodista de Rolling Stone, que lo lanzó al decir: ‘He descubierto el futuro del rock y se llama Bruce Springsteen’.»

«A Bruce me lo llevé a cenar a un restaurante en Las Ramblas donde se comía de maravilla. Estuvimos charlando sobre España, que teníamos varios idiomas: catalán, vasco, gallego…, estas cosas. Era joven el chaval y se quedó alucinado, le extrañó muchísimo.»

Police, 1980

«Metimos a cinco mil tíos en el pabellón del Joventut de Badalona y había tres mil más fuera queriendo entrar. El exterior era de vidrio y lo rompieron todo, hasta estrellaron un par de coches, creo recordar. Se montó un pollo de cojones. La banda, eso sí, ni se enteró y el concierto fue apabullante. Estaban en plena forma, Sting no paraba de dar saltos con las dos piernas plegadas mientras le daba al bajo. A mí, claro, me tocó pagar la factura.»

the police poster

«Ellos consiguieron mantenerse al margen de las drogas y demás. No era su viaje. Sting siempre tuvo su vida muy clara. Uno no disuelve una banda como The Police estando en la cima [vendieron 50 millones de discos]. Es un tipo con una ética muy sólida, un tío de una pieza. En los 80, me devolvió medio millón de dólares. Por Sting voy al fin del mundo.»

Bob Marley, 1980

«La gente en España tenía que ver a Marley. Afortunadamente, tenía esta obsesión porque si me despisto se muere [tocó el 30 de junio de 1980 y murió el 11 de mayo de 1981]. Reventó la plaza de toros de Barcelona, 18.000 personas, y en la calle varios miles más. No sobró ni medio tique. Lo peor fue que Juan José Rosón, inefable ministro de Interior, consideró que era subversivo y nos prohibió el concierto de Madrid. Y es que en 1980 el rock aún se consideraba peligroso. Y yo tuve que pagar a Marley, claro.

Bob Marley poster

«El concierto fue la leche. Te sientes una especie de elegido por haber estado allí. Bob Marley y los Wailers no necesitaban parafernalias de ningún tipo, ni un globito siquiera, su música lo llenaba todo. La imagen que me viene a la cabeza es el pelo de Marley. Ahora todo el mundo, hasta los blanquitos, llevan rastitas y tal, pero entonces era algo inaudito. Me parecía que su cabeza estaba llena de barro y pensaba: ¡Qué coño lleva ahí dentro!. Me pasé el concierto bailando como un poseso y alucinando con el pelo de Bob. »

«Cuando hablabas con él, nunca sabías bien a quién se dirigía. En escena entraba en trance, cantaba con los ojos cerrados y se movía como si estuviera sumergido en el interior de la música, hipnotizado. También es cierto que los tíos no paraban de fumar marihuana, unas cantidades que no están escritas. Como medio kilo por día. ¡Fumaba hasta el apuntador! Pasé un buen rato en una habitación con todos ellos y no veas… En una ocasión anterior, les empezó a nevar en plena gira inglesa y los tíos le dijeron al promotor: ‘Esto es Jah, que quiere que volvamos a casa’. Cancelaron todo y se volvieron a Jamaica. Así se las gastaban.»

Genesis, 1975

«Lo primero que recuerdo es: mi novia de entonces al volante, el mánager de Genesis, Toni Smith, y yo yendo al pabellón del Joventut en un cuatro latas para ver si el tío aprobaba el recinto para que tocaran los Genesis. Para que veas la precariedad.»

Poster Genesis Gay Mercader promotor musical xlsemanal

«El espectáculo era lo más elaborado de la época. En un momento dado, Peter Gabriel aparecía a ambos lados del escenario y todos, flipados. Resulta que tenían una réplica de Gabriel. Luego se disfrazaba de viejo, de Drácula, de monstruo lleno de pústulas… Su imaginario era tan delirante que un día, paseando por la Concha, le pregunté si tomaba LSD. Me dijo que nunca, que si tomaba drogas la cosa se le complicaba más de la cuenta.»

«Con Phil Collins también tuve química desde el principio. Posee un gran sentido del humor. La última vez que vino, en 2004, iba por los pasillos del recinto buscando su camerino y al llegar a su puerta veo que pone Elvis [se ríe]. Me descojoné. Desde fuera se oía una batería a todo trapo; claro, yo pensaba que era Phil. Llamé, abrió su ex mujer, Orianne Cevey [se divorció en 2008 con 47 millones de dólares] y resultó que el batería era su hijo [Nicholas, entonces con cinco años]. Tocaba de maravilla, una minibatería azul que le habría encargado el padre a medida. Me quedé flipado con el niño.»

The Cure, 1985

«Conocer a Robert Smith no se olvida fácilmente. Cuando entré al camerino a saludar a la banda y vi al tío con aquellos pelos, pintarrajeándose los labios de rojo, como si estuviese borracho, me dejó traspuesto. Luego resultó ser un tío tan encantador como estrafalario. Una vez perdí una actuación por una equivocación suya y no tuvo ningún reparo en reconocérmelo y pedir disculpas. Tras el disgusto, aquello me dejó muy buen cuerpo. Años después, me presentó a sus padres, dos señores ingleses de lo más normal, muy educados. Todo, muy entrañable. Es curioso, el único músico que me ha presentado a sus padres tenía que ser justo el de aspecto más extraño de todos.»

PARA SABER MÁS

Gay Mercader, Tour posters 1971 – 2017 [Ed. Vudumedia]