Tiempo de preparación. 1 h y 10 minutos. Ingredientes para. 4 personas

Ingredientes. 135 gramos de chocolate negro al 70 por ciento de cacao, 130 gramos de mantequilla, 165 gramos de azúcar, 3 huevos y 50 gramos de harina. Además.mermelada de naranja y un puñado de nueces garrapiñadas.

Elaboración. fundimos primero el chocolate al baño maría. Trabajamos después la mantequilla, en punto pomada, con una espátula. Mezclamos en un bol la mantequilla con el azúcar, agregamos los 3 huevos batidos y el chocolate fundido.Mezclamos bien y añadimos la harina tamizada. Volvemos a mezclar bien hasta que el conjunto forme una masa bien homogénea. Introducimos entonces la mezcla dentro de una manga pastelera.Debemos disponer en ese momento de un molde de silicona rectangular, idealmente como el de las imágenes de estas páginas, dividido en diversos compartimentos. Cubrimos dos terceras partes de cada celda del molde con la masa de chocolate y colocamos luego sobre ella una cucharada de café cubierta con mermelada de naranja.Volvemos a cubrir cada compartimento del molde con la masa y finalizamos la preparación de cada uno de ellos ‘coronándolos’ con dos medias nueces garrapiñadas.Acabado y presentación. una vez precalentado el horno a la temperatura de 160 C, horneamos los pastelitos durante unos 15 o 20 minutos aproximadamente, hasta que los pastelitos estén cuajados pero jugosos por dentro. Los retiramos finalmente del horno y los dejamos reposar hasta que se enfríen. Por último, los desmoldamos con mucho cuidado y los tenemos ya listos para emplatar, decorar a nuestro gusto y servir.

Paso a paso

1. Mezclamos en un bol la mantequilla con el azúcar, los tres huevos batidos y el chocolate que habíamos fundido antes.

2. Introducimos la masa dentro de una manga pastelera y cubrimos con ella dos terceras partes de cada celda del molde.

3. Colocamos sobre la masa de cada celda del molde una cucharada de mermelada de naranja (de las de café).

4. Añadimos por último con media nuez y horneamos.

Mis trucos

La mantequilla en pomada no es más que mantequilla a temperatura ambiente que está blanda. Su textura es maleable (si la tocas con el dedo, debe quedar la marca) y es muy fácil trabajarla e incorporarla a una masa.