Ultras

El bloc del cartero

En los últimos tiempos el fanatismo, en todas sus formas, goza de una excelente salud. Contra una de ellas, la obsesión por la delgadez, advierte con sensatez un lector que se autoinculpa de gordura y cuyas juiciosas consideraciones merece la pena leer, porque no están dictadas por la complacencia en un problema de salud, sino más bien por el afán de volver lo más saludable posible la relación de cada uno con su propio peso. Otra forma común y próspera de fanatismo es la que tiene que ver con el fútbol, a la que se refiere otro lector a propósito de la muerte de un ertzaina en Bilbao, en mitad de una batalla campal entre ultras autóctonos y rusos (no, no se murió en el sofá, ni lo partió un rayo). Una calamidad evitable y cada vez más siniestra, con la que diríase que interesa mucho convivir.

LA CARTA DE LA SEMANA

Ultras vs. ultras

Otro día triste, el deporte rey se mancha de sangre una vez más. Justo antes de empezar el partido Athletic-Spartak de Moscú, los cavernícolas ultras de las dos hinchadas se enzarzaron a mamporrazos para luego subir sus ‘hazañas’ a YouTube. Por sus ‘niñatadas salvajes’ ahora hay un ertzaina muerto. Dirán que murió de un infarto, pero… ¿qué lo provocó? La FIFA dará sus condolencias, pero seguirá sin tomar cartas en el asunto, llega el Mundial de Rusia y hay mucha pasta gansa de por medio.

Ahora, los gobiernos y los clubs de fútbol soltarán su discursito de siempre y a los dos días volverán a dejar entrar a oligofrénicos a las gradas. Pan y circo… pan y circo… ¿Y si nos quejamos? Aún más pan y más circo. Esto ya no lo para nadie. Ahora, al Athletic le toca jugar en octavos contra el Olympique de Marsella (que tiene otros angelitos ultras). Pues nada, más violencia y los demás a seguir comiendo palomitas hasta que no quede nadie en pie.

Rafa Zamora Sancho (San Sebastián)

Por qué la he premiado…Porque puede decirse más alto pero no más claro, y cada nuevo muerto será -como los anteriores- fruto de la desidia de quien pudo evitarlo


Nación

La palabra ‘nación’, en el sentido de unidad aplicado a los habitantes de la península ibérica y Baleares, se empleó desde finales de la Edad Media. En la segunda mitad del siglo XV, don Gómez Manrique, corregidor de Toledo y tío de Jorge Manrique, llamó «Señor de nuestra nación» al último rey godo, don Rodrigo, que «perdió todas las Españas». La palabra ‘España’, aludiendo a una realidad histórica y geográfica, arranca de la dominación romana, cuyos escritores e historiadores llamaban ‘hispanus’ al habitante o al oriundo de Hispania. Aulo Gelio dice en uno de sus libros: «Había traído de España una declamación gritona, una facundia furiosa y disputante». Y seguimos con esa facundia de enfrentamientos, intentando falsear y reinventar la historia; imponiendo lenguas; reclamando, a estas alturas, que se cumpla la ley y el idioma español se pueda enseñar con normalidad en Cataluña; y vemos también, como una pesadilla que siempre vuelve, que ciertos sectores vascos siguen homenajeando a los etarras. A ver si va a ser cierto lo que dijo Cánovas del Castillo, que son españoles los que no pueden ser otra cosa.

José Fuentes Miranda (Badajoz)


Sí hay justicia

En 2015 pillaron a un padre intentando introducir a su hijo ilegalmente en España en una maleta. Tras un mes en prisión preventiva en 2015, deberá pagar una multa de 224 euros. Esto indica que sí hay justicia en España y que, en este caso, los jueces tomaron una decisión razonable y tranquila, la decisión correcta, porque tuvieron en cuenta todos los hechos del caso; entre ellos, que el padre había sido obligado por una mafia.

Nicolás García León, Aravaca (Madrid)


Internet, comunicación y contenido

Los periodos que clasifican la historia de la humanidad están marcados por hechos relativos a la comunicación. La escritura delimita la prehistoria de la historia; la imprenta hace frontera entre lo antiguo y lo moderno. En nuestros días la implantación de Internet nos situaría en la nueva época digital. Nunca el ser humano ha tenido más a mano el conocimiento y el poder de comunicarse. ¿Pero qué uso hacemos de estas posibilidades? Un entramado de redes donde lo virtual pretende desbancar a lo real, un efímero trending topic a un esfuerzo continuado. Donde un exceso de comunicabilidad cae en un defecto, en fondo y forma, del contenido.

¿En realidad hay tanto que contarse? ¿Es necesario volcar, con tanta ingenuidad como desconocimiento, en una red, con tantos agujeros y aguijones, nuestra intimidad? ¿Nos comunicamos mejor ahora o solo más rápido y con más medios? Internet y sus ‘redes’ serían logro y avance de esta sociedad actual tejidos por los principios clásicos de la verdad, la belleza, la justicia, la bondad..

Francisco Javier Sánchez González, Sevilla


¡El mundo al revés!

Me dirijo a ustedes con relación al artículo publicado en XLSemanal sobre la obesidad infantil en el que se identifica niño obeso con niño glotón. Yo soy una persona de esas a las que la OMS acusa constantemente de estar obesas porque comen mucho y hacen poco ejercicio. La OMS olvida que hay estudios que prueban que en un 80 por ciento de los casos la obesidad es genética. Igual que hay gente alta, baja… y no se la culpabiliza por serlo. Otra cosa que se olvida se llama ‘metabolismo’, y hace que a unas personas no las engorde nada y a otras nos engorden hasta las ensaladas.

Se acusa a los obesos de comer mucho. ¿Acaso es lo mismo mover un cuerpo de 70 kilos que uno de 100? Se los acusa de no hacer ejercicio. ¿Cómo puedes rendir en un gimnasio si estás a dieta y no ingieres alimentos que te den energía? La dieta es un suplicio y, encima, si pierdes mucho peso, te sientes débil todo el día. Además, el ejercicio da hambre, comes más y así entras en un círculo vicioso. Para terminar, debajo de donde yo vivo hay un bar, conocido por sus estupendas patatas bravas. Paso cada noche y veo como la gente (delgada) se harta a comer y beber cerveza. Por supuesto, nunca me paro. No se olviden que la mayoría de los obesos nos pasamos la vida… ¡viendo comer a los delgados! El mundo al revés.

Andrés G. M. Correo electrónico