Micromachismos

El bloc del cartero

Coinciden en quejarse dos lectoras de sendos micromachismos que se habrían deslizado en la revista: distinguir con poca sutileza entre el sobrepeso femenino y el masculino (así en su descripción como en sus correctivos) y ponderar en el currículum de una artista sus vínculos familiares más que en el de sus compañeros varones. Corresponde en este punto recordar la mayoría femenina de la redacción (empezando por la directora, a la que no pocos lectores se dirigen como «señor director»).

Y habrá quien opine que en este tipo de apreciaciones puede llegar a aflorar cierta hipersensibilidad (por otra parte comprensible, teniendo en cuenta de dónde venimos: un país donde solo medio siglo atrás las mujeres tenían menos derechos civiles que los hombres). Pero conste la queja igual.

LA CARTA DE LA SEMANA

Carta de Antonio

Tengo 75 años y varias patologías propias de mi edad. Preocupado? Sí, pero desde hace poco algo menos. He recibido una carta de mi amigo Antonio: 45 años de soldador; ha superado un cáncer de estómago y, entre otras cosas, me dice: «No obstante, mi mujer, Loli, y yo nos consideramos unos privilegiados, no solo por haber superado el cáncer, sino por cuanto tengo. Cada mañana, tras desayunar, me asomo a la terraza y me recreo en la frondosidad de los árboles del jardín de enfrente. Tengo un coche que tiene 16 años, pero, como lo cuido, funciona muy bien. Vivimos en un piso de apenas 50 metros, pero tengo un pequeño taller para arreglar averías. Y cuando abro el grifo sale un caño de agua que es una bendición. Me apaño bien con mi pensión de 800 euros; no gasto en cosas innecesarias. Somos felices, Rafael, qué más se puede pedir?». De pronto, mis patologías pierden importancia. Antonio, mi ejemplar amigo, me ha dado una lección que intentaré no olvidar.

Rafael Alcalá. Málaga

Por qué la he premiado… Por las pistas para lograr si no la felicidad, sí eludir las infelicidades gratuitas.

“Como no entiendo de casi nada en este Nuevo Mundo, había pen-sado yo en escaparme a la Luna”

Micromachismos

Cuidado con los micromachismos en el XLSemanal. En el del domingo 17 de junio aparece un reportaje sobre cuatro grandes actores (tres actores y una actriz-directora), protagonistas del 64.º Festival de Teatro Clásico de Mérida. Cada entrevista va precedida de una breve reseña biográfica de los mismos. Si bien en el caso de los actores dicha reseña hace referencia a sus extraordinarias carreras profesionales, en el caso de la actriz y directora los datos biográficos aluden exclusivamente a su vida personal: hermana del director…, se casó con…, ahora comparte su vida con… Hasta cuándo? Lamentable.

Rosa Moral Maeso. Correo electrónico

Intensamente defraudada

A sabiendas de que mi carta no va a resultar cómoda (y con la esperanza de que sea publicada), por coherencia personal me dirijo a vosotros. En un reportaje se nos anima a conseguir un cuerpo perfecto tanto las chicas como los chicos en caso de que hayamos esperado demasiado para nuestra ‘operación baño’ particular. Pues bien, los consejos pasan por que las mujeres nos embadurnemos con cremas y cuidemos nuestra alimentación para disimular «las pequeñas miserias estéticas acumuladas», mientras que ellos con ejercicio bien aprovechado y con un poco de esfuerzo mejoren «el tono muscular y hagan un apaño favorecedor de última hora». Las conclusiones las dejo a cada lector.

Nuria Rodríguez Negro. Bilbao

La prolongada vejez del tiempo

El aviso del móvil me pilla con La Eneida en las manos. Al ver la foto que acabo de recibir, interrumpo a Eneas en el relato de su periplo por el Mediterráneo. Se trata del teatro griego de Taormina, o de lo que fue, y hoy no es más que otro vestigio de esa cultura grecolatina que nuestro ufano tiempo se empeña en olvidar. Retomo la lectura y llego al verso 415 del canto tercero, cuando Héleno advierte a Eneas: «Tanto puede transformar la prolongada vejez del tiempo». No puedo evitar entonces volver a la foto y comprobar que tras las ruinas se aprecia el mar; el mismo que surcaron los troyanos, testigo inmemorial de nuestros orígenes e historia. El mar, como único que soporta y resiste y vence incluso a la prolongada vejez del tiempo.

Antonio Martín barrachina. Rubielos de Mora (Teruel)

Sanfermines, crisol de héroes?

Ahora que los sanfermines están por comenzar, deseo señalar algo irracional: la forja, por los medios de comunicación, de héroes donde no los hay: telediarios, periódicos y radios se hacen eco de este cruel evento que perpetúa el maltrato animal. Además, he aquí el absurdo, para la ocasión entrevistan a corredores como si fueran gladiadores, cuando en realidad son individuos que se divierten trotando delante de un animal aterrado y desorientado que, apartado de su dehesa natal, ha sido trasladado a un extraño entorno urbano donde anida un intenso vocerío. Allí recibe golpes, tirones de rabo y patadas, sin saber que esa misma tarde acabará siendo torturado e inmolado en el ruedo para jolgorio del gentío. No, no son héroes, sino individuos que se entretienen con el dolor ajeno. Por favor, no los encumbremos.

Miguel Fernández-Palacios Gordon. Madrid

Hacerse millonario

Hay personas a las que les va bien y honradamente ganan dinero con facilidad (ser espabilados), los hay que les toca la lotería (tener suerte), otros reciben una gran herencia (venir de familia rica). Hasta ahí, nada que objetar. Pero los hay también que, estando en el lugar adecuado y llevados de la avaricia mundana, se apropian de lo que no es suyo (ser un sinvergüenza). Si se roba a una persona, solo te odiará una, pero si se roba a la sociedad, te pueden odiar 47 millones de ciudadanos y eso no tiene solución a no ser que se restituya todo lo ‘mangado’. Y yo me pregunto: ¿lo de querer ser millonario a toda costa, para qué? Si el último traje no tiene bolsillos; no hay que olvidar que las tropelías rateras siempre van en contra de la ley humana y la otra, la divina. En fin: «Hay que poner las miras bien altas / y no solo mirar al suelo / porque el remedio a nuestras faltas / no está en la tierra sino en el cielo».

Federico barbero. Málaga

Alternativa: la Luna

Hay bastante gente que opina que colaborar y ser bondadoso es un acto inútil. Y lo mismo van a tener razón. Desde su concepción, ser fuerte es más persuasivo; lo contrario es mostrar debilidad. El cine (ese ‘agente neutro’ en vendernos modelos de identificación, como bien sabemos) está repleto de hombres duros que aplican este ideario, a los pies de los cuales las mujeres no solo pierden el sentido, sino que consiguen la realidad que quieren: dinero, estabilidad y plenitud existencial. Lo cierto -y es algo que hay que reconocérselo- la gobernación de todos resulta de esta manera más eficaz, que como somos tan duros de mollera, no hemos aprendido a organizarnos mejor. Si tenemos dudas al respecto, solo hay que mirar al país más poderoso del mundo, los Estados Unidos, un modelo de mano firme, muy firme.

Es una verdadera pena que la ‘firmeza’ tenga tantos efectos colaterales e indeseados. Estados Unidos tiene alrededor de 2,2 millones de población reclusa, un incremento de la violencia en estratos cada vez más jóvenes, así como una inseguridad social y laboral que también van en aumento; todo esto, sumado además a la contaminación no solo atmosférica, sino estratosférica. Como no entiendo de casi nada en este Nuevo Mundo en que vivimos, había pensado yo en escaparme a la Luna, aunque cada vez tengo más miedo a chocarme en el camino con un cacharro espacial.

Gerardo Hernández Zorroza. Getxo (Vizcaya)

Periodistas que mantienen viva su profesión

La cascada de reacciones a las resoluciones de los jueces sobre el ‘asunto La Manada’ ha alcanzado de pleno a la profesión del periodismo. Algunos periodistas, desde sus programas en la televisión, repiten las consignas políticamente correctas sobre ese suceso, mientras a sus espaldas salen y vuelven a salir imágenes de los acusados bebiendo vino a chorros, luciendo barrigas sebosas o contoneando sus caderas de forma sugerente y sospechosa. A veces, parte de la pantalla se destina incluso a las fotos de los magistrados que han decidido sobre la libertad de los cinco acusados.

Frente a estos periodistas que se limitan a soplar sobre el fuego o a echarle más leña -meros altavoces de una sola opinión, la que hay que tener, y que se permiten decirle a un abogado (el de los hombres de La Manada). «Tú qué vas a decir, si a ti te pagan», insultando así a toda la abogacía y al sistema penal garantista del que gozamos-; frente a esta realidad existe otro periodismo. Periodistas como Guardiola, Armada y Alberto Rojas que se ven como meros transmisores entre lo que pasa y el que quiere saber lo que está ocurriendo. Ellos nos hablan de lo que está pasando en África, de la inocencia de sus gentes, de cómo las mujeres de allí, víctimas de abusos y agresiones, le cuentan su realidad al periodista, esperando que eso las ayude a acabar con ese hondo dolor. Nos hablan también de ‘los señores de la guerra’, de por qué matan. África les abre su alma y ellos nos la muestran. Periodistas así mantienen viva y limpia su profesión, necesaria hoy y en el futuro.

María Teresa Rivera. Urduliz (Vizcaya)

Aquarius: la travesía de la esperanza

Un país que practica la solidaridad se humaniza un poco más. Y hay algo más humano que luchar por sobrevivir incluso a sabiendas de que se puede morir en el intento? Desde la comodidad de nuestras vidas es fácil decir: «Métalos usted en su casa». Ójala que las personas que defienden esta frase no se vean jamás en una situación de extrema vulnerabilidad, de emergencia humanitaria. Luchar por salvar la propia vida y la de sus seres queridos huyendo del hambre, de la inseguridad de gobiernos, del yihadismo y de guerras civiles interminables y estrellarse contra el muro de la inhumanidad es lo más cruel que se le puede hacer a un ser humano. No son personas emigrantes, sino desplazadas.

Para estas personas Europa es un sueño, a pesar de que probablemente pasarán años en centros de inmigrantes en los que se les enseña el idioma, las costumbres del país y se los ‘prepara’ para poder ser autosuficientes. Estados, banderas, fronteras, todo esto equivale a intereses políticos y económicos. Pero dónde queda la salvaguardia de la dignidad humana?

Miren Bilbao Notario. Getxo (Vizcaya)