Recaudando

EL BLOC DEL CARTERO

Es bien sabido que la presión fiscal se reparte entre nosotros de manera desigual. Las rentas medias y bajas soportan la parte del león, viendo como entre impuestos directos e indirectos y cotizaciones a la Seguridad Social se les llega a exigir un porcentaje superior al que han de allegar las rentas más altas, que disponen de una variada gama de recursos para reducir su contribución a las arcas públicas. Desde la convicción de que pagar impuestos es una obligación cívica, si no la primera de todas ellas, quizá convenga reflexionar sobre lo que refiere una de nuestras cartas: el encarnizamiento y la indefensión a que llega a someter la Agencia Tributaria a esos que teniendo menos contribuyen más. Quizá no estaría mal que se destinaran más esfuerzos a ponérselo menos fácil a quienes saben escurrir el bulto.

LA CARTA DE LA SEMANA

El bilingüismo

Desde hace ya más de una década hemos visto en Andalucía cómo prácticamente todos los centros de primaria y secundaria se han ido convirtiendo en bilingües. No dudo de la importancia de los idiomas, pero veo curiosidades que me hacen dudar del camino elegido. Un ejemplo: para graduarse en la universidad hace falta un nivel B1 de inglés. Se aceptan certificados de escuelas oficiales de idiomas, de Cambridge o del Instituto Goethe. Sin embargo, un certificado no aceptable es haber cursado primaria y secundaria en un centro bilingüe, además de haber aprobado el inglés en la prueba de acceso a la Universidad. Curioso. Otro detalle. En Andalucía, el nivel exigido a los profesores de materias bilingües es el B2. Me parece imposible que alguien enseñe bien en un idioma que no domina con fluidez. No puedo más que desconfiar de los intereses detrás de todo este movimiento político bilingüista.

Daniel Manzano Diosdado (Granada)

Por qué la he premiado… Por la saludable puesta en cuestión de lo que otros juzgan benéfico sin aplicarle el justo y necesario sentido crítico.


La vida sigue igual

El afán confiscatorio de los poderosos se perpetúa. Leo en XLSemanal como, en el siglo XIV, el rey Felipe IV orquestó una campaña de desprestigio de la Orden del Temple para expoliar sus bienes. Hoy, que nos creemos más libres, más iguales y que aceptamos y reconocemos tener unos derechos, seguimos padeciendo los apetitos confiscatorios del poder. Los antiguos recaudadores han evolucionado y se han organizado en entes con ingentes recursos para exigir el cumplimiento de cualquier requisito impositivo, en particular, a todos aquellos que, calificados como clase baja, media o profesionales sin bmás, se asemejan a los siervos, gremios y vasallos de entonces. A estos profesionales del impuesto les prima el afán recaudatorio, máxime cuando se les asignan objetivos y se los incentiva por ello. En tales circunstancias, interpretan las normas en favor de la recaudación, sin atender razón alguna en favor del administrado.

He tratado de cumplir escrupulosamente con la ley. Sin embargo, desde enero de 2015 permanezco sujeto a la arbitrariedad de la Agencia Tributaria, que no presta atención a mis hechos y razones, sintiéndome arrojado a un Tribunal del que no es ajena la Agencia, sin plazo ni esperanza de un trato y solución justa que solo me ha deparado disgustos, gastos y multas. Cualquier consultor fiscal me da la razón, pero la Agencia se limita a negarlo y a remitirme al abismo sideral y oscuro sine die del Tribunal Económico Administrativo. ¿En qué hemos avanzado? Tanto andar para llegar  al mismo sitio.

T. S. L. Madrid


A enfermeras y doctores

Durante la estancia de mi esposa en el Memorial Sloan Cancer Center NY, en su tratamiento de ‘quimio’, siempre fue atendida por la misma enfermera, y nunca tuvo mayor malestar. Cierto día, esa enfermera fue sustituida por otra y sus primeras palabras fueron: «¿Cómo llevas esta mierda de quimioterapia?». Por primera vez, un tentempié que había tomado a media mañana no aguantó en su cuerpo ni una hora y me vi obligado a parar el coche en el arcén.

“Médicos y enfermeras debieran vigilar más su lenguaje. El poder de la palabra es grande, en positivo y en negativo”

A la semana siguiente, la enfermera amiga estaba presente, y nunca más he tenido que parar en el arcén. Las bellas palabras de las enfermeras y los doctores tienen poder de sanación. Por esta razón, muchas veces al llegar a la consulta parece que el dolor remite. Debieran vigilar más el lenguaje. El poder de la palabra es grande, en positivo y en negativo.

Manuel Domínguez, Ribeira (La Coruña)


La razón de la banca

A raíz del artículo El expolio del ahorro, de José Manuel de Prada, publicado el 22 de julio. La intermediación financiera que realizan los bancos consiste en tomar los ahorros de familias y empresas y canalizarlos a aquellos que precisan financiación. Transformar plazos, tomando depósitos a corto plazo y prestando a medio y largo. La razón de ser de los bancos es financiar el crecimiento productivo y hacer posibles los deseos y las necesidades de las familias. Los préstamos de los bancos suponen en España más del 80 por ciento de la financiación de familias y de las pequeñas y medianas empresas. A nivel académico se habla de represión financiera cuando se da un escenario de tipos de interés oficiales bajos que no compensan la inflación. Los ahorradores salen perjudicados y también los bancos privados. La actual situación es de una curva de tipos de interés plana en niveles casi nulos. Un verdadero contradiós si consideramos, además, los tipos de interés negativos que se cargan a los bancos. Nuestras entidades no están repercutiendo estos tipos de interés negativos a los depósitos minoristas. Este es el escenario al que se enfrentan nuestros bancos en estos momentos y que hace muy difícil que ganen dinero con su negocio tradicional.

José Luis Martínez Campuzano, Portavoz de la Asociación Española de Banca


Otra reforma en el aire

Las espadas siguen en alto. La votación en el Parlamento Europeo de la reforma de los derechos de autor y la forma futura de entender Internet y sus contenidos no ha acabado.

En septiembre se volverá a votar en un intento de poner de acuerdo a las grandes plataformas digitales, a los autores, además de a los grandes grupos de comunicación. Un buen acuerdo es mejor que un pleito continuo sobre una cuestión clave.

Juan García (Cáceres)


Si en ese Land alemán…

La decisión del Tribunal Superior del Estado de Schleswig-Holstein de limitar la extradición de Puigdemont al delito de malversación, cerrando la posibilidad de ser juzgado en España por rebelión, tiene consecuencias jurídicas y políticas. Que el tribunal alemán analice el fondo de la cuestión es extralimitarse en sus funciones y socava los principios del sistema de la Euroorden, diseñada sobre la confianza para facilitar la cooperación judicial entre países de la UE. ¿Qué pasaría si en ese Land sus autoridades declarasen la independencia respecto de la República Federal, se fugaran y refugiaran en España, y un tribunal español declarase que esa actuación solo debía juzgarse por utilizar de forma inapropiada dinero público?

Xus D. Madrid (Correo electrónico)


Obsesiones identitarias

Estación de Cunit, en la costa de Tarragona. Llevo ya un rato esperando el tren y no pasa. Finalmente, Renfe explica los motivos de la incidencia, las estaciones afectadas y el tiempo que puede durar. Eso sí, exclusivamente en catalán. Ni una sola palabra en español o en inglés. Tengo que ejercer de traductor improvisado con varios turistas franceses e ingleses que hablan algo el español, pero desconocen por completo el catalán. Soy usuario habitual de cercanías de Renfe en Barcelona desde hace años y no creo equivocarme si digo que el 80 por ciento de sus usuarios somos castellano-hablantes. ¿Es normal que una empresa no use la lengua del 80 por ciento de sus clientes? Tras su traspaso al Gobierno catalán, parece que algunos anteponen sus obsesiones identitarias al sentido común y al servicio al ciudadano.

José Aparicio (Barcelona)


Testamento

A veces asisto a funerales. Son ese tipo de eventos a los que no estás obligado a ir, pero al final vas por compromiso. El grado de popularidad del o la difunta hace que la iglesia esté más o menos llena. Por suerte están los y las parroquianas habituales, que hacen de relleno en caso de que el o la difunta no suscite demasiado interés.

Lo de los y las parroquianas habituales es meritorio, no solo por aguantar el soporífero tono de la lectura de los evangelios por parte del párroco (que no se molesta en disimular lo aburrido que le resulta su trabajo), sino que además han de depositar dinero en el platillo. Yo en ese momento pongo mi euro, temiendo que si no lo hago me ocurra algo terrible, ante esa mirada inquisitoria. Después, a la salida de la iglesia, te reencuentras con gente que hace tiempo que no ves. Y empieza el baile de frases hechas: «no somos nadie. Se van los mejores; bueno, no siempre, aún estoy yo aquí. Yo asistiré primero al tuyo. ¿Hacemos unas birras?». Llegado el momento, no quiero iglesias, no quiero curas, no quiero tumbas. Que mi cuerpo sea útil. ¿Donado a la ciencia? No, que te acumulan en un cuarto oscuro y lleno de polvo, junto a otros cuerpos. ¿Donar órganos? Dudo que deje algo aprovechable. Útil, digo útil. Alimento para buitres, lobos o leones. Vale, bajaré el listón. Alimento para cuervos, ratas o gusanos. Completar el ciclo de la vida sin más ceremonias. Útil hasta el final. Moled mis huesos y haced pastillas de caldo de sopa. Que aproveche.

Marcos Moya García (Correo electrónico)


Socialismo no es libertad

Hace muchos años, el lema del PSOE durante una campaña electoral rezaba así: «Socialismo es libertad». Vaya por delante mi felicitación al Gobierno por ser fiel a las siglas de su partido y a su ideología socialista. Otro partido que ha gobernado, al menos con los anteriores dirigentes, apenas se ha atrevido a ser consecuente consigo mismo. Me refiero a poner por delante lo público, dejando como subsidiaria la iniciativa social, la que quiere poner en marcha la gente de la calle. Es lo que pretende la ministra de Educación, Isabel Celáa, con el pretexto de represtigiar la escuela pública. Por decreto se quitará de la Ley de Educación la mención a la «demanda social», a lo que pide la gente.

En su lugar se ofrecerán plazas en escuelas públicas que cuestan, sin embargo, más del doble a la Administración Pública que esa misma plaza en un colegio concertado. Conviene saberlo. Es el mundo al revés: papá Estado te cubre casi todos los gastos, pero debes hacer lo que te diga. Me parece mejor, más de acuerdo con la libertad, hacer lo que me parezca más oportuno y que, con el dinero de mis impuestos, el Estado me ayude, financiando, en parte, mi elección.

José María Ferreira (Correo electrónico)