Remordimiento

EL BLOC DEL CARTERO

¿Sentimos los españoles un injustificado remordimiento por serlo? Es la pregunta que se hace –y se responde– un lector. Conocida es la propensión hispana a la autocrítica destructiva, rasgo de carácter que nos convierte en excelentes aliados de quienes desde fuera y desde dentro se han afanado en desacreditarnos con relatos que nos presentan a la peor luz. Véanse la leyenda negra de factura foránea –como si belgas, ingleses, holandeses o alemanes no guardaran miseria alguna en sus armarios– o el mito del despotismo castellano –pobre gente de Castilla, cuya vida consistió tanto en padecer y tan poco en disfrutar del poder– alimentado por los irredentistas del interior. No comprar esa mercancía averiada no equivale, ni obliga, a caer en el hueco patrioterismo de signo opuesto.

LA CARTA DE LA SEMANA

Lecturas cómplices

Cada domingo, mi abuela se encuentra el último XLSemanal doblado por donde lo interrumpió. Hace ya tiempo que empecé a cogerlo. Ella no tardó en darse cuenta y comenzó a llamar mi atención sobre diversos artículos. Un día decidí debatir con ella una de las cartas de la semana. Así, descubrí que no acostumbraba a leer esta sección. No recuerdo haber insistido para que lo hiciera, pero debió de apreciar su valor porque, desde entonces, no hay testimonio que pasemos por alto. Aunque ninguna de esas cartas nos pertenece, se convierten en nuestras al leerlas: la literatura no deja de construir puentes que nuestros pensamientos anhelan cruzar y que, por fortuna, nuestras voces ya recorren. Mi abuela es sorda, y nunca hemos tenido problema para entendernos. Soy muy afortunada por tenerla y por compartir su tiempo, así como, ahora, estas lecturas cómplices y cartas no tan ajenas. Es un placer leer a otros, una necesidad leernos a nosotros mismos y un privilegio leernos entre nosotros.

Nerea López Bosque (Soria)

Por qué la he premiado…Por desvelarnos el verdadero valor de este espacio construido desde la mirada de los lectores, la mirada de todos.


Casi pornográficas

Soy descendiente de italianos del sur, aquellos a los que la Liga Norte desprecia tanto como varios personajes conocidos de aquí a los ciudadanos de Andalucía e incluso más al norte. Como europeo, español y con orígenes en el sur italiano, me he sentido profundamente molesto por el reportaje sobre el señor (por decir de algún modo) Matteo Salvini, ministro del Interior y hombre fuerte del Gobierno italiano. No sostengo que se deba silenciar lo que el personaje piensa y profiere (porque sus opiniones y manifestaciones son eso, insultos proferidos), pero resulta molesto y fuera de lugar honrar a esa persona con fotos casi pornográficas (portada e interior). ¿Por qué Salvini obtiene el honor de esa portada? No creo que lo entienda mucha gente que aún no ha sido infestada por el virus del odio y del temor al diferente. Gracias por la atención.

Luis Mª Pagano Fdez (Santander)

La portada de la discordia

La portada de la discordia

Nuestra portada del número 1604 estuvo protagonizada por el ministro de Interior, Matteo Salvini. El reportaje titulado 'Matteo Salvini: el hombre que se ríe de Europa' informaba sobre las tácticas de…


Pretenciosos despistes

Resulta curioso el incesante riego de ‘pretenciosos despistes’ promovidos por ciertos sectores de la sociedad, que nos intentan alejar de la realidad de nuestro país y de la hermosa y complicada historia que lo forja. Hace unos días tuve el privilegio de visitar la ciudad de Bailén durante la conmemoración del 210.º aniversario de su batalla, hito crucial para el devenir de nuestra historia, en la que el ejército napoleónico sufrió la primera derrota a campo abierto. Lo que respiré en Bailén no era ni por asomo el humo sucio de ‘las dos Españas’, ni el ‘incesante deseo por borrar la historia’. Más bien respiré orgullo, patriotismo y responsabilidad con nuestra historia. Como españoles, orgullosos de serlo, es necesario recordar los trascendentales acontecimientos históricos y a sus protagonistas, reconociendo con orgullo su gran espíritu patriótico y su indudable contribución. Trascendamos estos ‘pretenciosos despistes’ que buscan ensuciar o limitar la historia de España. Podemos sentirnos orgullosos de nuestro legado histórico. A lo largo de nuestra historia, la lucha por el honor, la soberanía y la libertad de nuestra patria hizo que muchos ciudadanos sobrepusieran los intereses de España por encima de los propios. Esta es nuestra historia, este es nuestro orgullo.

Samuel Heredia Canovaca, Ponferrada (León)


Enfermedad incurable

Hace poco leí en vuestra revista el artículo Tengo una enfermedad incurable… en el que varias personas hablan de la enfermedad que padecen. Verdaderamente esperaba que una mujer con endometriosis fuera entrevistada. Una de cada diez mujeres en edad fértil padece en el mundo esta enfermedad incurable y sin tratamiento específico. De hecho, no se sabe cuál es su origen (solo hay teorías). Muchas mujeres no saben que la padecen porque a veces es asintomática y otras veces, al contrario, te va destruyendo por dentro y afectando a tu fertilidad. Yo me he enterado hace poco de que la padezco y de que tengo varios órganos de mi cuerpo afectados. Os animo, pues, a que hagáis un reportaje sobre la endometriosis y que chicas y mujeres cuenten su experiencia. Esto nos serviría tanto para las que sabemos que la padecemos como para las que tienen síntomas, pero no saben qué les pasa.

G. M. Correo electrónico

Tengo una enfermedad incurable... y te voy a contar cómo me siento

Tengo una enfermedad incurable... y te voy a contar cómo me siento

Fibromialgia, fibrosis quística, enfermedad de Crohn, esclerosis múltiple. Cinco personas con males incurables nos cuentan como se sienten. Por Carlos Manuel Sánchez / Fotografías: Jonás Bel y Carlos Carrión Marian…


Sanidad universal

El 27 de julio se ha aprobado en el Congreso el acceso universal al Sistema Nacional de Salud. Según la ministra Carmen Montón, «se garantiza que todas las personas sean atendidas en igualdad de condiciones en España», es decir, cualquier persona, sin necesidad de justificar su situación legal o lugar de residencia, tendrá acceso a los servicios de la sanidad española. Hasta ahora me parece admirable y loable el decreto aprobado. Sin embargo, todo se me viene abajo cuando la ministra concluye diciendo que «esta universalidad no supone un sobrecoste», y ¡se queda tan ancha! Solo hay dos modos de entenderlo. El primero es inmediato: si no hay un mayor presupuesto en recursos humanos y materiales ante la mayor afluencia de pacientes, la sobresaturación que hoy sufrimos en los centros de salud se va a agravar. El segundo es más evidente: nos está mintiendo y sí se piensa destinar más recursos para poder sobrellevar la situación. ¿Se puede responsabilizar al colectivo de profesionales sanitarios de unas leyes imposibles de ser llevadas a cabo? Por favor, señores políticos, pongan primero los medios y legislen después, de lo contrario solo nos llevarán al caos y a la crispación social.

Enrique Vela Carrascosa (Valencia)


El espíritu de la Moncloa

«Usted, señor Rajoy, ha vuelto a prohibir la publicación de la amnistía fiscal de los defraudadores que aprobaron en el 2012. Le digo una cosa: si no publica esa lista, lo haremos nosotros en cuanto lleguemos al Gobierno». ¿Quién dijo esto con tanta vehemencia en el Congreso de los Diputados hace solo un par de años? Pues ni más ni menos que Pedro Sánchez, el actual inquilino del palacio de la Moncloa. Resulta que el PSOE llega al poder y, como casi siempre, se les olvida llevar a la práctica lo que prometieron. La titular de Hacienda afirmó el otro día que «han estudiado la posibilidad de sacar a la luz la citada lista, pero ahora no hay capacidad jurídica para la citada publicación». ¡Qué mala suerte! Hace un par de años se podía y ahora no… Desde estas líneas propongo que los presidentes del Gobierno cambien de lugar de residencia porque se está demostrando que hay un espíritu en el palacio de la Moncloa que impide, por más que lo intentan, cumplir todas las promesas hechas cuando estaban en la oposición.

José Manuel Mingo Jiménez (Bilbao)


Héroes del machismo

Un tertuliano de la televisión afirma que han creado el grupo de fans del Prenda, uno de los componentes de La Manada. Otra periodista asegura que Miguel Carcaño, el asesino confeso de Marta del Castillo, recibe en la prisión en la que se encuentra decenas de cartas de adolescentes expresándole su amor y pidiéndole tener con él un vis a vis. Y yo me pregunto: ¿qué hemos hecho mal para que nuestros jóvenes admiren y deseen a violadores y asesinos? ¿Cómo una chica, sabiendo lo que Carcaño hizo a Marta y lo que está haciendo sufrir a su familia, puede pedirle una cita sexual en la cárcel? ¿Cómo puede haber gente que admire y aplauda a un tipo como el Prenda o sus compañeros, en vez de despreciarlos por sus comportamientos con las mujeres? Cuando no somos capaces de ponernos en el lugar de las víctimas o de sus familiares y aplaudimos a los verdugos es que algo está fallando en nuestra sociedad. No sé si es por el mal uso de las redes sociales, por el comportamiento de ciertos medios de comunicación o porque realmente falla el modelo educativo actual, pero sí tengo claro que algo hay que cambiar para que asesinos como Carcaño o violadores como los de La Manada no sean vistos como héroes del machismo más abyecto.

Ataúlfo Sanz de la Torre, Canalejas de Peñafiel (Valladolid)

Cómo una chica, sabiendo lo que Carcaño hizo a Marta y lo que está haciendo sufrir a su familia, puede pedirle una cita sexual en la cárcel?


Bolsas de plástico

Veo con un cierto asombro la alegría que produce en una parte de la población el hecho de pagar las bolsas de plástico como medio disuasorio. ¿Alguien piensa que estas bolsas no estaban incluidas en los costes de las empresas? Ahora, las pagamos dos veces. Me molesta que me den lecciones de sostenibilidad cuando, por edad, he vivido las épocas en que todo se vendía a granel, leche, aceite, bebidas alcohólicas, hasta que el Estado obligó a que esto desapareciera, todo con envases no retornables, y las bebidas alcohólicas con tapón irrellenable, posiblemente porque de la otra manera no podían controlar el impuesto sobre alcoholes. Los enveses de los refrescos eran retornables y se reutilizaban.

También el Estado decidió que no era suficientemente higiénico y todo envase debía ser de un solo uso. Los supermercados de autoservicio vinieron a poner la guinda. Todo higiénicamente envasado con plástico la mayoría de las veces, generando una cantidad de residuos inasumible. Ahora, estos mismos Estados parece que se han dado cuenta de lo irresponsable de estas medidas y como en 1984, la novela de Orwell, el ‘Gran Hermano’ nos dice que todo es culpa del consumidor final y hay que reeducarlo. Quizá los que solamente han vivido la época de plástico asuman que son culpables, a los que hacíamos la compra diaria con cestos de mimbre, nos molesta esta culpabilidad. Por necesidad reutilizábamos todo, éramos ecológicos y sostenibles sin saberlo, hasta que nos obligaron a cambiar de hábitos.

Alfredo Benosa Majos, Sant Lluís (Menorca)