Políticos

El bloc del cartero

Como dice uno de nuestros lectores, va a haber que pensárselo mucho antes de aceptar una responsabilidad política, que en España ya solo puede desarrollarse sin temor a seguro percance sobre la base de un pasado inmaculado, libre de deslices públicos o privados, algo que no está al alcance de ningún ser humano, salvo aquel que desprenda aroma de santidad, y ni aun este podría estar cien por cien tranquilo. Pero esta persecución implacable del traspié o la miseria oculta, no lo podemos ignorar, sucede a un tiempo en el que desde la política se ha relajado una y otra vez el estándar ético y profesional hasta límites inconcebibles. El desafío es construir una forma de hacer política que no espante a los mejores. Porque, mal que le pese a alguno, política ha de hacerse y políticos debe seguir habiendo.

LA CARTA DE LA SEMANA

Dejemos jugar a los niños

Como abuela, me preocupa el tiempo que pasan los niños ‘conectados’ a las pantallas con el pretexto de que juegan, aprenden o se distraen. Según un periódico, es cada vez más frecuente que los padres calmen o duerman a sus bebés con un móvil. El artículo advertía de que así los bebés corren el riesgo de transformarse en seres mudos y pasivos, incapaces de comunicar sus sentimientos o frustraciones en un futuro. Sin embargo, mis nietos, de seis y nueve años, acaban de pedirme unos pastilleros que han visto en un puesto callejero para colocar minas de lápices de color.

Con las minas practican con sus compañeros de colegio un sinfín de juegos: intercambios como cromos, tres en raya, damas, partidos de fútbol sobre un estadio dibujado en un folio… ¡Tan sencillo, ingenioso y barato! Por favor, ‘desconectemos’ sin miedo a los niños de pantallas varias. No admitamos que nos doren la píldora con explicaciones de desarrollo intercognitivo, futuras destrezas espaciales, supuestos juegos creativos o series pseudoeducativas.

Marie Christine Orsoni (Correo electrónico)

Por qué la he premiado… Por la gravedad de su advertencia, y la sencillez despam-panante del infantil ejemplo de ocio alternativo.


La primera piedra

Viendo los últimos acontecimientos, el que quiera dar el salto a la gran política se lo pensará dos veces. Y no lo hará por ética profesional; tampoco se lo exigirán sus respectivos partidos ni la Administración Pública. Sí estarán ojo avizor los medios, que se exprimen más y mejor para cazar a los tramposos que en algún momento no actuaron de forma correcta. Cada nuevo personaje que pase a primera línea será expuesto a la lupa de los más expertos buscadores de trapos sucios, que intentarán, sin escrúpulos, poner en tela de juicio la trayectoria vital de la persona en cuestión, buscando algún agujero negro en su pasado, «… aquel que esté libre de pecado que tire la primera piedra…» (Juan, 8:7).

Mario Durán (Asturias)


Analfabetos universitarios

Tenemos un presidente del Gobierno que, por lo visto, tiene una tesis doctoral cuando menos dudosa. Y un presidente de un partido al que le pasa lo mismo con un máster. ¿Qué esperamos de un presidente al que no han votado la mayoría de los españoles? ¿Qué esperamos de un presidente de un partido de la oposición sin vida laboral fuera del mismo? En la Seguridad Social ni lo conocen. Estas son las dos principales opciones de España. Hábleles a estos señores de esfuerzo personal… Hoy soy abogado en ejercicio. Digo ‘hoy’ porque estuve once años trabajando de taxista. Diez de ellos, de noche… Me saqué Derecho estudiando cuando podía. en época de exámenes estudiaba en las paradas, de madrugada, para el examen que tendría a las pocas horas. Deberíamos cribar a los políticos y quedarnos con los de verdad preparados. Que sepan qué es trabajar, tener un jefe, obligaciones, responsabilidades, hipoteca, familia. Es vergonzosa la cultura política de este país de analfabetos con títulos universitarios.

Marco A. Navarro Laguna (Zaragoza)


La clase política

¿Puede cargarse la clase política el prestigio de la Universidad? ¿Puede llegar a ser un peligro para el normal funcionamiento de la sociedad? Ya se cargaron las cajas de ahorro desde los consejos de administración tomando decisiones que no hubieran tomado si el dinero que administraban hubiese sido suyo. En esto, como en todo, habría que distinguir el grano de la paja, sí, pero existe la sensación de que hay políticos con inclinación a las prebendas y a hacer un mal uso de sus cargos. Habría que establecer controles que supervisaran las actitudes deshonestas de la clase política, más allá de que constituyesen o no un delito. Claro que si quienes supervisaran esos controles fuesen también políticos… Por supuesto la no-política, o sea, la dictadura, el ordeno y mando, es mucho peor, sobre todo para los que tienen que obedecer. En esto no hay discusión posible.

Joserra García de Echave (Vitoria-Gasteiz)


Fake Instagram

Hay algo que, creo, dará mucho que hablar. fake Instagram. Este nuevo fenómeno representa las dos caras de la moneda de un adolescente común, usuario de esa red social. Es muy frecuente entre adolescentes crearse otra cuenta en las redes sociales donde publicar tus cosas más privadas/íntimas a la que solo acceden personas cuidadosamente seleccionadas; es como la filosofía contraria de una red social. ¿Qué está pasando? ¿Están los adolescentes cansados de mantener relaciones múltiples superficiales con demasiada gente a la vez? Lo bueno: los usuarios empiezan a darse cuenta de que la intimidad en las redes cada vez es menos valorada, de ahí la necesidad de crearse estas cuentas más privadas. Y la parte mala: es una prueba del mal que hacen las redes en los jóvenes; puesto que, al haber dos cuentas, hay dos modos de mostrar tu personalidad, y, en mi opinión, cada modo es una identidad, una identidad en la que se ¿pacta con el engaño?

José-Otto Stein González (Pozuelo de Alarcón)