Musulmanas

El bloc del cartero

Plantea un lector una idea tan sugestiva como provocadora: que hay una revolución en marcha, de una trascendencia definitiva, y que quienes la protagonizan son las mujeres musulmanas. Asociadas de manera usual a una imagen de sometimiento, sorprenderá a muchos que se las considere siquiera como agentes revolucionarios, con la capacidad de transformar la Historia. Encarna esa lucha, entre muchas otras, una humilde mujer africana que se rebela contra la tradición que la obliga a mutilar a su hija, según la lectura bárbara que los suyos hacen del islam. Es todo un alarde de insumisión esta defensa de la dignidad de una niña a cargo de su madre contra la cruel cultura heredada. En su gesto, sin duda, la libertad y la civilización asoman con fulgor de esperanza. Más que en otros que reciben mayor atención.

LA CARTA DE LA SEMANA

Cuatro héroes

Mujer irrepetible mi prima Pilar, con su marido, David, padres de dos hijos con parálisis cerebral. Cincuenta años sobre sus espaldas, llevándolos consigo dondequiera que fuesen. Héroes los cuatro de carne y hueso, siempre felices y risueños. Pilar, en silencio y con decisión, ha ido luchando por atenuar ese tiempo veloz que a todos se fue llevando por delante. primero, papá; luego, mamá; hace muy poquito, su hermano… y, al final, los cuatro solos.

Ya no quedan vacaciones juntos como hasta hace poco, cuando Pilar, con su bonita voz, enhebraba canciones con las que encandilar a sus hijos, fans incondicionales, o distraer a veraneantes enganchados a la fiesta de cualquier hotel, costa o montaña en que estuvieran y escuchar aplausos o risas mientras iba tapando las rendijas por donde, a los cuatro, se les ha ido colando la vida. Pilar, la columna, contempla hoy cómo David, su marido, se ha ido enganchando despacito al alzhéimer, forzándola a llevar a una residencia a sus hijos, que, impacientes, la esperan el fin de semana cuando ella los saca para compartirlo en casa, y los regresa el lunes, hasta que puedan viajar juntos de nuevo a ese lugar donde siempre permanecen los sueños.

Ángel Quiñones (Tarragona)

Por qué la he premiado… Por darle sentido nuevo, rotundo y pleno a ese concepto, el de heroísmo, del que tanto y de manera tan hueca se ha abusado a lo largo de los siglos.


Audio

Ayer recibí un archivo de audio en mi teléfono móvil y lloré al escucharlo. Llevaba un año sin saber nada de aquel muchacho. Hacía un año y medio, mis compañeros de emergencias (enfermera, técnicos, bomberos) y yo nos habíamos esforzado en sacarlo de aquel vehículo estrellado en que se encontraba atrapado. Colocamos su cuerpo inerte e inmovilizado en una camilla, lo intubamos, lo hicimos respirar, lo sondamos, le administramos medicación y lo llevamos a un hospital.

Hace un año mi cabeza bulló pensando que tenía una mínima posibilidad de sobrevivir y que, si no lo hacía, su familia decidiría tal vez donar sus órganos para salvar a otras personas. En el audio, la voz balbuceante de aquel chico de 19 años me comunicaba que estaba vivo, en rehabilitación, y me prometía una visita. Me había encontrado a través de familiares de amigos para darme las gracias por aquella asistencia de hace un año. Hoy le doy las gracias yo a él, pues su agradecimiento nos consuela, anima y alienta a servir lo mejor posible en nuestra dura labor de emergencias.

Samuel García Moreno (Logroño)


La oficina de ‘coworking’ más grande de España

De moda están ahora las oficinas coworking, esas ‘ofis’ que parecen jugueterías para mayores con cafés baratos y tubos por el techo. Fábricas de ideas, juntar sinergias para ser los mejores empresarios.

Haces contactos y el ‘curro’ se supone que sale mejor, más creativo, más genuino. Actualmente y sin saberlo, me he dado cuenta de que hace algunos meses pertenezco a una oficina de trabajo colaborativo. ¡Es el INEM! La oficina de coworking más grande de España. Cada cierto tiempo vas con tu tarjeta a sellar y te dan un abrazo. Coges tique y siempre hay ambiente. Es como un after laboral, pero sin copas. Y ahí sigo. A ver qué pasa.

Javi Burgueño (Zaragoza)


Será

Con escrupuloso cuidado (soy de pulso tembloroso) recorto una foto de un periódico. En ella se ve el abrazo de una hija a su madre. La madre se llama Aminata Soucko. Recorto esa foto para poder enmarcarla cuando halle algo de tiempo. Esa foto supera con creces -en estos momentos y circunstancia- al icónico cuadro de Delacroix La libertad guiando al pueblo. Aminata se ha sublevado contra la ablación.

Aminata no guía pueblos -eso es cosa de bribones-, Aminata guía a sus hijos. Y los guía por el sendero de una libertad que a ella otros le han negado. Eso es una revolución. Digo más aún. eso es, y será, la revolución más satisfactoria de la historia. Esa revolución llegará de manos de las mujeres. Sí. De la mujer musulmana. Será lenta, pero será la más efectiva -y digna- revolución de la historia. Será.

Francisco García Castro (Estepona)


Valores y sentido crítico

El valor democrático no consiste en manifestarse a favor de alguien con el que se está de acuerdo en todo; sino que la gracia del asunto, lo verdaderamente difícil, se encuentra en manifestarse también a favor de que alguien con el que no compartes forma de pensar pueda expresarse libremente, sin que por ello tenga que sufrir ningún atentado o boicot. Cuando nos manifestamos hace unos años con carteles en los que se podía leer «Je suis Charlie», no fue porque todos fuésemos fanáticos de la revista satírica francesa; de hecho, si uno no había vivido en Francia, era poco probable que supiera de la existencia del semanario Charlie Hebdo. Sin embargo, la gente salió a defender a sus dibujantes, muertos y heridos, contra un movimiento terrorista que pretendía aniquilar a todo el que pensara fuera de sus límites enfermos de radicalismo. Por eso mismo siento tanta rabia con las noticias nacionales, todas ellas partidistas, en las que se pide voz en grito el boicot contra tal y cual personaje que ha ofendido a una parte de la población, cada vez más proclive a ello, mientras perdemos el sentido crítico ante los verdaderos problemas que nos afectan a todos por igual. Tal vez, si nos ofendiésemos más con quien nos roba y menos contra quienes nos azuzan, esto tuviese arreglo.
Tal vez.

Eduardo Fernán-López, Villalpando (Zamora)