Es una de las más grandes fotógrafas del siglo XX, pero murió  a los 83 años inédita y desconocida. Por E. F. / Foto: Estate of Vivian Maier, cortesía de Maloof Collection and Howard Greendberg Gallery

Hija de madre francesa y de padre austriaco, Vivian Maier (1926-2009) vivió en Francia y Nueva York, pero pasó la mayor parte de su vida (desde 1956) en Chicago, siempre ganándose la vida como niñera de buenas familias; entre ellas, los Gensburg, en cuya casa vivió 17 años. Allí, en su baño privado, montó incluso el laboratorio en el que revelaba las imágenes que tomaba en las calles sin más ambición que tomarlas. Siempre salía a la calle con su cámara al cuello, un rasgo que la fecinía tanto como sus sombreros y su atuendo austero y masculino, que se aprecia en los autorretratos. A partir de 1990 dejó incluso de ver lo que hacía. Casi sin trabajo, se gastaba el dinero en carretes -miles- que jamás reveló.

Vivian Maier, la fotógrafa invisible

Una de las fotografías de Vivian Maier en color

Había desarrollado una relación vital con la fotografía y realmente no le importaba ver el resultado, no al menos al precio de dejar de disparar a diario. Más tarde, casi todas sus cosas de valor le fueron incautadas para pagar sus deudas.

Vivian Maier, la fotógrafa invisible 2

La muestra incluye 33 fotos nunca vistas en España, muchas de las que realizó en color en los 70

Enterados de su situación, los Gensburg le alquilaron un apartamento y cuidaron de ella hasta su muerte, el 21 de abril de 2009. Maier murió sin saber que un joven había encontrado sus negativos en un mercadillo y la buscaba.

Desde los años 49, Maier se obsesionó por la fotografía. Pero ‘nunca creyó que podría vivir de ello’ dice la comisaria de la exposición Una fotógrafa revelada, en Tabakalera de San Sebastián,  una estupenda oportunidad para descubrirla. Hasta el 20 de octubre. La muestra influye 33 fotos nunca vistas en España, muchas de las que realizó en color en los 70 y sus películas de 16 mm.

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