Hay algo absurdo e inquietante en ver a Hitler junto a un árbol decorado con bolas de Navidad.

Esta imagen, rescatada por Time Life de su archivo y poco conocida, la tomó el fotógrafo personal de Hitler, Hugo Jaeger, en 1941 en Múnich, con la guerra en su momento álgido.

A pesar de haber iniciado el exterminio judío, de despreciar la fe y de promover la superioridad de la raza aria, el Führer decidió invitar a miembros de las SS y jerarcas nazis a una cena de Navidad. La fotografía no se publicó hasta 1970, tras ser hallada en casa de Jaeger, que la había ocultado con muchas otras al final de la guerra.