Se llamaban Anne Bonny y Mary Read y sus días de piratería concluyeron en octubre de 1720, hace 300 años, cuando su barco –capitaneado por el famoso pirata John Jack Rackham– fue asaltado por un buque de la Armada Real británica al mando del comandante Jonathan Barnet. Por José Segovia

Antes de comenzar su carrera de corsaria, Bonny era una joven casada con un colono británico al que abandonó cuando conoció a Rackham en una cantina del puerto de Nueva Providencia, la isla más conocida de las Bahamas.

Algunas fuentes afirman que Anne y Mary mantuvieron una relación íntima con el pirata John Jack Rackham

Cuando su relación se hizo pública, el gobernador de la isla amenazó con azotar a Bonny por adúltera. Para evitar el castigo, la pareja robó un balandro, reunió a una tripulación e inició su carrera como corsarios. Dice la leyenda que la pareja atacó muchos buques; entre ellos, tres españoles que transportaban grandes riquezas y un mercante holandés en el que viajaba un joven marinero británico, que en realidad era una mujer llamada Mary Read, la cual pronto pasó a formar parte de la tripulación del navío pirata.

La vida de Mary no fue convencional desde el principio. Su madre había tenido un hijo con un marinero que murió poco después. Se unió a otro hombre y tuvo a Mary. Su nacimiento coincidió con la muerte del pequeño. Para no perder la ayuda económica de la abuela paterna del niño, vistieron a Mary como a su fallecido hermano. Bajo el nombre de Mark, la joven se alistó en el Ejército inglés para combatir en Flandes.

Se enamoró de un soldado al que contó su secreto y con quien abrió una posada cerca de Breda cuando dejaron las armas. Su nueva identidad como mujer acabó con la muerte de su pareja. Entonces decidió convertirse de nuevo en un hombre y enrolarse en la Marina, hasta que su barco fue asaltado por el de Rackham.

Anne Bonny era la mujer de un colono. Lo abandonó por un corsario al que conoció en una cantina

Este corsario se hizo popular en el Caribe por su crueldad, por el diseño de su bandera pirata, con dos espadas en aspa bajo una calavera, y por llevar a bordo a las dos corsarias más populares de la historia: Anne Bonny y Mary Read. Una vez que fueron capturados por la Armada Real, Rackham y sus hombres fueron ahorcados. Para librarse de la muerte, las dos filibusteras dijeron en el juicio que estaban embarazadas, para beneficiarse de una ley que impedía la ejecución de mujeres encinta. Mary Read murió en la cárcel por complicaciones en el parto. Anne Bonny logró la libertad años después y murió ya de mayor en Carolina del Sur.

Final de leyenda

Mary Read murió en prisión poco después de ser detenida; y Anne Bonny logró la libertad y fallecería años más tarde en Carolina del Sur.

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