La Universidad de Vanderbilt, Tennessee señala a los neandertales como responsables de la predisposición a las adicciones y las alergias y a sufrir depresión. Por William Leith

En 2010 se demostró que neandertales y sapiens se relacionaron y tuvieron descendencia mixta hace unos 50.000 años. Todos los humanos de origen euroasiático actuales tienen trazas de neandertal en su ADN. Diferentes estudios científicos han ido relacionando distintas enfermedades con esa traza genética. Y, en concreto, un equipo de la Universidad de Vanderbilt, Tennessee (EE.UU.), señala a los neandertales como responsables de la predisposición a las adicciones y las alergias y a sufrir depresión.

Vaya en su descargo que, sin su carga genética, que implicaba mayor grosor de la piel, producción de queratina y refuerzo del sistema inmune, el sapiens no habría sobrevivido en la fría Europa, acostumbrado como estaba al calor africano.

Pero, además, la depresión tampoco era mala entonces. En realidad, hace miles de años, esa inflamación del organismo podía salvarnos la vida. La falta de apetito y la incapacidad para dormir seguramente favorecían la supervivencia en los entornos precarios y peligrosos. Además, entonces se encontraban con episodios de estrés agudos pero efímeros, diferentes al estrés crónico con que nos encontramos en el siglo XXI.

Y no tenían sobrepeso ni vivían muchos años, por lo que la depresión no se cronificaba: el tejido adiposo, o grasa, favorece la inflamación, lo mismo que el envejecimiento. Es posible que para ellos la depresión resultara útil, de un modo que para nosotros ya no lo es.

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