¿Están la leche de soja, la de avena o la de almendra a la altura de lo que los consumidores esperan como alternativa a la leche de vaca?

Leche: ¿beber o no beber?

Leche: ¿beber o no beber?

Durante generaciones ha sido el 'oro blanco', un alimento nutritivo y saludable para todas las edades. Sin embargo, sobre la leche de vaca ahora se ciernen sospechas no solo de…

Valor nutricional

En la leche de soja hay unos tres gramos de proteínas por 100 mililitros; en la de almendra y la de avena no llegan al gramo. La leche de arroz, con solo 0,1 gramos, prácticamente no contiene proteínas. En 2018, la organización de consumidores alemana Warentest examinó 15 bebidas de soja, cuyo contenido de proteínas resultó ser similar al de la leche entera, además de sumar la presencia de valiosos ácidos grasos omega-3.

Salud

Las legumbres como la soja pueden resultar peligrosas para las personas alérgicas al cacahuete y al polen de abedul, mientras que la leche de almendra puede serlo para los que no toleran los frutos secos. En el examen de la leche de soja antes mencionado, cinco bebidas fueron calificadas como deficientes: una estaba contaminada por gérmenes, cuatro por níquel o compuestos clorados.

Balance medioambiental

Un litro de leche de soja genera un tercio de los gases de efecto invernadero que produce la leche entera. En un estudio realizado este año, un laboratorio encontró trazas de soja transgénica en algunas bebidas. Conseguir bebidas de este tipo totalmente veganas y libres de ingredientes modificados genéticamente parece poco menos que ilusorio: vitaminas, aromas y otros elementos añadidos se suelen elaborar con ayuda de microbios modificados genéticamente. Incluso están permitidos en los productos ecológicos, siempre y cuando la sustancia necesaria para su producción no esté disponible en una variedad no modificada. En el caso del arroz, el balance climático es más bien moderado; la causa es que los campos inundados emiten grandes cantidades de metano y óxido nitroso.

Por lo general, en el cultivo de la mayoría de las bebidas alternativas se usa menos agua que en la ganadería lechera. La excepción es la leche de almendra. En zonas de cultivo secas, como California y España, la sed de los almendros puede llegar a ser problemática. Arjen Hoekstra, que investiga el balance medioambiental de los alimentos para la Universidad de Twente, en Holanda ha calculado que cada litro de leche de almendra precisa 917 litros de agua. Una vaca promedio necesita 1050 litros para producir un litro de leche.

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