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MAPFRE

Ahorra con sentido e invierte en fondos que te definan

Transición energética, economía circular, buena gestión del agua, inclusión financiera o ciberseguridad. Cada vez es más habitual invertir seleccionando compañías y sectores que se alineen con tus valores como inversor.

Estar a la moda, también en términos de inversión, es posible gracias a los fondos temáticos que se han convertido en una buena alternativa para aquellos que buscan canalizar su dinero hacia empresas que impulsan mega tendencias como el cambio climático, la salud o la seguridad tecnológica, y que sirven, cuando se usan bien, para bajar el volumen del ruido cíclico, diversificar cartera y generar, de paso, un impacto medible y positivo en la sociedad sin perder de vista la rentabilidad. 

Aunque no hay datos oficiales, sí hay estudios que aseguran que los fondos temáticos tienen cada vez más seguidores y son los activos privados, las energías limpias y la IA los grandes protagonistas. Sin ir más lejos, según el informe elaborado por Morningstar ‘Global Thematic Funds Landscape 2024’, el valor de estos instrumentos de inversión en términos globales supera los 500.000 millones de dólares. Una cifra nada desdeñable si, además, tenemos en cuenta que estos productos también presentan desafíos únicos y la necesidad de una atención exhaustiva

Y es que, cuando inviertes en este tipo de fondos, confías tu dinero en una tendencia que atraviesa varios sectores y compañías. Una forma transversal de invertir que te expone a motores de crecimiento que, a veces, los índices tradicionales infraponderan, y te permite alinear valores e inversión, pero que también hay que vigilar para que no monopolice toda tu cartera. Esto es como, usando una analogía popular, los trendy a la moda, que siguen las tendencias del momento y están constantemente actualizándose para no perder comba, pero siempre tienen un fondo de armario. Lo mismo podríamos decir refiriéndonos a estos activos, que deben examinarse cada cierto tiempo para ver si siguen siendo tendencia y, a la vez, contar en la cartera con productos garantizados que nos sirvan como núcleo de la inversión.

Invertir en el mundo que quieres para el futuro, sin desviarte de tu plan financiero, es posible gracias a los fondos temáticos.

Los fondos temáticos aportan, por tanto, esa chispa estratégica a una cartera, pero siempre es aconsejable usarlos como satélite con horizonte largo y aportaciones periódicas, porque también se definen como volátiles y, a menudo, concentrados. 

Define el papel que va a tener el temático en tu cartera

Es complicado, y nada recomendable, concentrar la cartera en un único tema de inversión. Por mucho que te motive la ciberseguridad o que creas que las compañías que desarrollan inteligencia artificial dominarán el mercado en pocos años, centralizar tu estrategia en una tendencia es un error que te puede atar a pocas industrias y hacer que sufras malas rachas si el asunto se enfría. Por eso, este tipo de fondos temáticos encajan mejor como satélite, piezas que complementan un núcleo de inversión diversificado y que llegan para dar sesgo a tus inversiones. Una buena forma de incluir las inversiones temáticas dentro de una cartera es dedicando un pequeño porcentaje a esa área. 

Diversifica temas, entra por etapas y rebalancea

Ya hemos visto que casarse con un único tema es un error a evitar. Lo más aconsejable es elegir dos o tres temáticas complementarias que combinen bien con tu cartera principal y realizar aportaciones periódicas. También es recomendable definir ciertas reglas de rebalanceo al trimestre, por ejemplo, y umbrales de concentración por valor, sector e, incluso, región. Lo ideal, cuando se ha decidido invertir en este tipo de fondos, es solicitar a un asesor especializado, como los que trabajan en las más de 3.100 oficinas de MAPFRE, que te construya una cartera temática combinada con límites de riesgo, revisión periódica y fichas con métricas de impacto y sostenibilidad comparables entre fondos. 

Evita modas pasajeras

Si tu inversión está pensada para el largo plazo, tienes que analizar bien las temáticas con más recorrido, y no aquellas de las que todo el mundo habla y que prometen grandes rentabilidades. Temáticas como tecnología, sostenibilidad y economías emergentes, han demostrado crecimiento sostenido. 

También es importante comprobar la pureza temática del fondo y revisar el tipo de empresas en las que se va a invertir. Entidades como MAPFRE cuentan con una selección de fondos temáticos comprometidos con la sostenibilidad, la innovación y el progreso social, con criterios ESG integrados, políticas claras de impacto y reporting transparente. 

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Este contenido ha sido desarrollado por Content Factory, la unidad de contenidos de marca de Vocento, con Mapfre. En su elaboración no ha intervenido la redacción de este medio.