Agua en hostelería: información clara para decidir mejor
El 76% de los consumidores españoles prefiere agua mineral natural cuando pide agua en un restaurante
¿Qué tipo de agua preferimos los españoles cuando salimos a comer fuera? ¿Qué información necesitamos para tomar una decisión? Las respuestas las encontramos en una encuesta realizada por cuatro asociaciones de consumidores: Asociación Valenciana de Consumidores y Usuarios (AVACU); Federación de Consumidores y Usuarios independientes (FUCI); Unión Cívica Nacional de Consumidores y Amas de España (UNAE) y Unión de Consumidores de Andalucía (UCAUCE), en el marco del proyecto de colaboración con la Asociación Española de Aguas Minerales (ANEABE).
Nuestro derecho a una información clara
El 84 % de los consumidores considera que el agua filtrada que se sirve en algunos restaurantes debería ser gratis. No deja de ser agua de grifo, que se filtra en los propios establecimientos, y que se suele servir en una botella de vidrio con el logo del restaurante. Una práctica que genera confusión, ya que 9 de cada 10 consumidores cree que puede confundirse con agua mineral. Y no sólo eso, sino que en muchos casos no aparece especificado en la carta, y te llevas la sorpresa de que te la cobran en el momento de pagar la cuenta
Y es que, cuando vas a un restaurante, es importante saber claramente qué tipo de agua te van a servir y cuánto te van a cobrar.
Las preferencias de los consumidores
Cuando llega el momento de escoger, el 76% de los consumidores opta por agua mineral natural, frente a un 9% que prefiere agua del grifo y un 1% agua filtrada, mientras que un 14 % consume el agua que le sirven, sin indicar preferencias.
El agua mineral natural se diferencia del resto de aguas de bebida porque es pura desde su origen (manantiales subterráneos protegidos de cualquier contaminación), se envasa siempre a pie de manantial (como establece la Ley) y no requiere ningún tratamiento químico para su consumo. Su tapón y cierre hermético garantiza su seguridad alimentaria, por lo que el 86 % de los consumidores confía más en ella. Además, más del 80 % la asocia con un estilo de vida saludable.
Tres tipos de agua, tres realidades diferentes
El agua mineral natural
Las aguas minerales naturales cuentan con características únicas que las hacen absolutamente distintas de las aguas, tanto del grifo, como filtradas. El agua mineral natural es pura desde su origen, porque procede de acuíferos subterráneos protegidos de toda contaminación. Se envasa a pie de manantial con todas las garantías de calidad y seguridad alimentaria y llega a nosotros tal y como se encuentra en la naturaleza. No requiere, por lo tanto, ningún tratamiento químico para su consumo. Su composición en minerales y sus propiedades saludables permanecen constantes en el tiempo, y la etiqueta recoge su composición mineral, que es diferente en cada agua mineral natural.
El agua del grifo (en una jarra o ya servida en un vaso) proviene de aguas superficiales y de orígenes diversos (embalses, ríos, desalinizadoras…) y, por lo tanto, es tratada químicamente (como, por ejemplo, con la adición de cloro) para desinfectarla, protegerla de potenciales contaminaciones y que pueda ser apta para consumo humano. Además, su composición es cambiante.
El agua filtrada en hostelería (se suele servir en una botella de vidrio con el nombre del restaurante) es agua del grifo que se somete a un proceso de filtrado doméstico en el propio establecimiento de hostelería. Este proceso cambia su composición inicial y elimina el cloro. Las botellas de agua filtrada no disponen de cierre hermético y no ofrecen información mediante la etiqueta sobre su procedencia (el grifo).
En definitiva, solicitar información sobre el agua que nos sirven, y conocer su origen y precio, nos permite elegir con mayor seguridad y tranquilidad. Por eso, al pedir agua en un restaurante lo mejor es asegurarse de saber qué tipo de agua nos van a servir y cuánto nos van a cobrar.