Donde más falsas promesas circulan es en el sector relacionado con las dietas. Antes de comenzar una, conviene consultar al médico, pero estos son algunos mitos que puede empezar a replantearse.

1. ¿Las comidas tardías engordan más? 

Muchas de las personas que quieren adelgazar se imponen la regla de no comer nada más allá de las cinco de la tarde. La teoría es que un tiempo prolongado sin comer favorece el consumo de las grasas del cuerpo y, por tanto, reduce el peso. Pero no hay pruebas que sostengan esta afirmación. El momento del día en el que se come es menos decisivo que la cantidad de calorías que se ingieren durante toda la jornada.

2. ¿Los productos ‘light’ adelgazan? 

Estos productos solo ayudan a perder o mantener el peso en dos supuestos. en primer lugar, que tengan menos calorías que el producto normal equivalente, lo que no siempre es el caso. Por ejemplo: en las galletas, los fabricantes sustituyen el azúcar habitual en estos dulces, que los hace más crujientes y consistentes, por ingredientes con efectos similares: almidones, fructosa y sirope. Puede que parezca más sano de primeras, pero aportan tantas calorías por gramo como el azúcar. Y segunda condición: que no se coma más cantidad de la normal por el hecho de que sean light, un error típico.

3. ¿El helado es una bomba calórica? 

Puede despedirse de la mala conciencia durante el verano: el helado casi nunca es un gran aporte calórico, sobre todo porque, en general, se suele consumir en pequeñas porciones. Muchos tipos de helados no llegan a las 100 calorías por ración.

4. ¿El chocolate engorda? 

Portfolio : http://fr.fotolia.com/p/201433930

Más bien al contrario. La clave, evidentemente, reside en la cantidad. Un estudio español realizado con 1458 jóvenes de nueve países europeos muestra que la cantidad de grasa abdominal y el porcentaje de grasa corporal total de los participantes eran menores si habían consumido 43 gramos de chocolate al día, es decir, casi media tableta.

5. ¿Ayunar limpia el organismo? 

Nuestro cuerpo elimina constantemente los residuos del metabolismo a través de la piel, los riñones, el intestino o los pulmones. Hacer una cura de ayuno no elimina más residuos de lo normal. La excepción son las toxinas ambientales liposolubles que se almacenan en nuestros depósitos de grasas. Un ayuno radical puede eliminarlas. En cualquier caso, un ayuno debe hacerse bajo supervisión médica.

6. ¿Unas reglas estrictas son la clave para adelgazar?

No, en absoluto. Las personas que intentan regular la comida mediante prohibiciones estrictas suelen fracasar. Lo normal es que no tarden en saltarse los límites por culpa del estrés o de comidas no planificadas. Es fácil caer en el habitual otra vez me he saltado las reglas ¡pues qué más da ya! , lo que lleva a la pérdida total del control. Y la consecuencia puede ser un atracón. Es mucho mejor ponerse unas reglas que dejen cierto margen. Un placer esporádico evita los ataques de gula.