Sake, la bebida de Japón

Reinos de humo

No sé si lo han probado alguna vez. Tal vez les parezca una bebida de mala calidad. Impresión justificada por el mínimo nivel del que llegaba a España hasta no hace mucho. Como si al ofrecerles un vino les sirvieran uno de esos envasados en tetrabrik que apenas sirven más que para cocinar. En los últimos tiempos, de ser apenas conocido ha pasado a tendencia. El éxito de la cocina japonesa en España ha contribuido a su popularización. Esta delicada bebida alcohólica no es, como muchos piensan, un destilado, sino el resultado de la fermentación del arroz, con graduaciones entre 14 y 16 grados, muy similares por tanto a las de un vino. Como es natural, los restaurantes con mejor oferta son de cocina japonesa, ya que acompaña muy bien los platos nipones, especialmente los sushis. Y como ocurre con el vino, los hay muy diferentes: dulces o secos, más o menos ligeros, afrutados, sedosos… En Madrid ya existe un ‘sake bar’, Shuwa Shuwa, al estilo de otros que funcionan desde hace años en grandes ciudades como Londres o Nueva York. En cuanto a restaurantes, probablemente la mejor carta de sakes en España en estos momentos sea la del Kabuki de Ricardo Sanz. Pero también lo han incorporado a sus propuestas de maridaje sumilleres de importantes restaurantes como Aponiente, Disfrutar o Mugaritz. Todo un mundo por descubrir.