‘Curries’, un mundo de sabor

Reinos de humo

Los ingleses, tras su experiencia colonial en la India, empezaron a llamar curry a todo plato picante, pero en realidad el curry es una mezcla de especias, con sabor y aroma intensos, que se emplea para guisar carnes y pescados. En contra de la creencia general, no todos los curries tienen que ser picantes, aunque la mayoría lo sean. Como se emplean ingredientes diferentes para cada producto, no se puede hablar de curry, sino de curries, con una gran variedad de sabores y puntos de picante. Las cocinas de la India y Tailandia son las que más los emplean. En la primera están aromatizados con especias más tostadas y secas y resultan algo más pesados, mientras que en la tailandesa se incorporan chiles, hierbas y hojas que los hacen más ligeros, frescos y delicados. Además, los tailandeses suelen incorporar crema de coco, que les aporta un característico sabor dulce y acre. Como acompañamiento, en todos los casos, el arroz blanco cocido ayuda a suavizarlos. En Madrid y Barcelona se pueden encontrar buenos curries, especialmente en restaurantes de cocina panasiática, tailandesa o india. Personalmente, me gustan mucho los que ofrece Andy Boman, un cocinero sueco con un larguísimo recorrido por el mundo, desde Estocolmo a Tailandia, antes de aterrizar en España. En su restaurante El Flaco sorprende por la autenticidad y frescura de sus curries de inspiración tailandesa.